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JOHN MAYER, COMPOSITOR CON CUALIDADES DE WATCHMAKER

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JOHN MAYER, COMPOSITOR CON CUALIDADES DE WATCHMAKER
Fotografías: Sony / Redes Sociales

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Fotografías: Sony / Redes Sociales

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Fotografías: Sony / Redes Sociales

JOHN MAYER, COMPOSITOR CON CUALIDADES DE WATCHMAKER
Fotografías: Sony / Redes Sociales

John Mayer es un bluesman sincero y lenguaraz, un artista con mejores dotes comerciales que cualquier mánager zalamero. Canciones a través de internet que levantan emociones. A caballo entre el cantautor folk melancólico y el rockero estrella que funde las luces de la sociedad del espectáculo.

John Clayton Mayer nace el 16 de Octubre de 1977 en Bridgeport, Connecticut, Estados Unidos. La revista Time lo incluyó en 2007 en su popular listado ‘Time 100 Series’ de personalidades influyentes. “Voz empática y audacia emocional”, justificaba la revista para incorporarlo.

En 2004 acompañó a Steve Jobs en MacWorld para presentar GarageBand –convierte tu Mac en un estudio de música–. Y en 2007 repitió actuación con el genio de Apple en el lanzamiento del iPhone. Un cantante que domina a la perfección el paradigma de consumo de la música actual, la nueva cultura del entretenimiento a través de internet.

Músico y compositor con cualidades de watchmaker para manejar los tiempos precisos. “El GMT es una de las grandes apps”, afirmaba Mayer al periodista Benjamin Clymer. Esa visión y la hora mundial se ajustan al espíritu avisado de John. No sorprende, por tanto, su pasión por la alta relojería. Ha sido miembro del jurado del Grand Prix d´Horlogerie de Genève dos veces consecutivas (2013 y 2014). “Músico, cantante, productor y coleccionista”, dicta su presentación oficial.

“El amor es una ducha caliente en la que tu piel nunca se arruga”, es una de sus citas preferidas. Personalidad algo controvertida que abre portadas de tabloides gracias a sus escarceos amorosos con actrices como Jennifer Love Hewitt y Minka Kelly, no faltó el dúo sentimental con Katy Perry, una celosa relación que antes de terminar nos dejó la canción Who love you.

Pero el culmen del romanticismo lo alcanzó con Jennifer Aniston. “Éstas son las nuevas reglas”, fue su respuesta al reproche de la admirada actriz, que lo acusaba de pasar demasiado tiempo en las redes sociales. “Ella veía mi afición a la tecnología como una frivolidad para el galanteo”, comentó en un reportaje en Rolling Stone.

Su primera apuesta por la relojería fue un Rolex Explorer II. Su pieza más vestida es un IWC Big Pilot Reference 5002. Para las giras de conciertos prefiere los Travel Time. Un Aquanaut Patek Philippe Ref. 5164 y el Rolex GMT-Master 116710 BLNR son las piezas que vibran en directo y en el backstage.

En su colección predominan los Rolex. Su terna de lujo está conformada por el Cosmograph Daytona 6263, un Submariner Reference 1680 Issued To COMEX y otro Military Submariner Reference 5517. Completan su colección un Patek Philippe 5970G y la exótica carátula azul eléctrico del IWC Aquatimer Jacques Cousteau.

Las cualidades del cantante no pasaron desapercibidas para Volkswagen. Grabó un comercial tocando la guitarra para promocionar el New Beetle. Sus habilidades mediáticas incluso hicieron pensar a la CBS en un show dirigido por este joven con alma de Bob Dylan y mente de Mick Jagger.

Así no sorprenden sus cameos en series de televisión. La película Back to the future despertó su vocación para tocar la guitarra. Michael J. Fox lanzando riffs alocados al aire hizo que John Mayer soltara el clarinete siendo todavía un niño para tomar el instrumento de las seis cuerdas. El blues se convirtió en pálpito y continua inspiración.

Además de un motivo de placer, los relojes también han sido fuente de desagradables sorpresas para John Mayer. Al llevar a reparación uno de sus Rolex, la propia fábrica de la firma suiza le informó de que se trataba de una copia falsa. Mayer compró la pieza en 2007 a Robert Maron, un amigo que le asesoraba personalmente. Su colección de Rolex estaba valorada en 5 millones de dólares, la mayor parte de las compras realizadas a Maron.

El cantante presentó una demanda por daños civiles en la Corte Superior de Los Ángeles el 18 de marzo 2014. Maron admitió su error y todo se solucionó amistosamente. Sin embargo, el artista reclamó una indemnización superior a medio millón de dólares por otras siete piezas que la casa Rolex identificó como falsificaciones. “Para mí va más allá de la apariencia o el peso de la esfera. Es algo más, una sensación que te emociona. Así fue como empecé yo a coleccionar relojes de lujo.” Gustos vintage de un joven rockero de espíritu hippie con especial predilección por la marca de la “corona” de cinco puntas.

Creador musical obsesivo que pisa terrenos patológicos, sus padres lo enviaron a la consulta del psiquiatra. La inspiración para componer no se detuvo desde que sufriera una arritmia cardíaca con 17 años. John Mayer ha afirmado públicamente que, tras aquella hospitalización de una semana, empezó a crear un mundo propio en el pentagrama. Ha reconocido, además, que sufre en ocasiones ataques de ansiedad y sigue un tratamiento médico de ansiolíticos.

Este gran ‘rompecorazones’ se matriculó en la Berklee College of Music de Boston y compró su guitarra Stratocaster Stevie Ray Vaughan siendo un adolescente. El reconocimiento total llegó con los Grammy. En 2002 obtuvo el premio Best Male Pop Vocal Performance por su canción Your body is a Wonderland. Desde entonces, su música inundó las estaciones de radio.  Y la gran moraleja que sólo concede el tiempo. Las lecciones que el ‘fake’ concedieron a su muñeca para tocar con más armonía. El sonido del tiempo más afinado.

 

 

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