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Rápidos, furiosos y precisos

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Ball BMW Power Reserve

La firma estadounidense Ball tiene un amplio historial de innovaciones propias en piezas de diseños agradables y precios accesibles. Cuenta, además, con la licencia para producir los relojes de BMW. La novedad que presentamos aquí celebra los 100 años de la armadora de autos alemana. Automático, caja de acero de 42 mm, 10 microcápsulas de gas de tritio luminiscente.

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Porsche Design 1919 Eternity

La compañía fundada por Ferdinand Alexan- der Porsche en 1972 debutó con el Chronograph 1, el primer reloj All Black de la historia, así que saben cómo adelantar tendencias en la industria. Este año han lanzado este modelo inspirado en las líneas puras y estética funcional del Porsche 356. Automático, caja de titanio de 42 mm, correa en aligátor café.

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Baume & Mercier Capeland Shelby Cobra 1963

La marca lanzó en 2015 sus primeros modelos inspirados en el bólido creado por el estadou- nidense Carroll Shelby en 1963, ganador del campeonato GT de la FIA en 1965. Este año ya ha presentado varias ediciones limitadas, entre ellas ésta, dedicada al piloto Allen Grant, quien competía con el número 96. Cronógrafo automático, caja de acero de 44 mm, 15 ejemplares.

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Blancpain L-Evolution Tourbillon Carrousel

La sociedad de Blancpain y Lamborghini es una de las más ambiciosas. Comenzó en 2009 e incluye el patrocinio del Lamborghini Blancpain Super Trofeo. La firma relojera también apoya otras competiciones automovilísticas. Este reloj de 2015 tiene rasgos inspirados en los lujosos deportivos italianos. Cuerda manual, caja de platino de 47.4 mm, 50 ejemplares.

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Breitling Bentley GT3

Desde 2002 estas marcas coinciden en mucho más que sus logotipos con una B alada. La línea Breitling for Bentley suma a la fecha cerca de 20 cronógrafos, cuyo diseño integra detalles de los automóviles ingleses. Esta novedad de 2016 es un tributo al Continental que corre con éxito en la categoría GT3. Automático, caja de titanio negro de 49 mm y esfera de fibra de carbono, 500 ejemplares.

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Chopard Mille Miglia XL Race Edition

La Mille Miglia fue llamada “la carrera más bella del mundo” por Enzo Ferrari. Chopard la patrocina desde 1988 y cada año presenta relojes conmemorativos, como éste que parece salido del tablero de uno de los hermosos autos clásicos que compiten en el famoso rally. Cronógrafo automático, caja de acero de 46 mm, 1000 ejemplares.

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Eberhard & Co Tazio Nuvolari 336

En 1935 Tazio Nuvolari, uno de los mejores pilotos de la historia, alcanzó 336 km/h en el Alfa Romeo 16C diseñado por Enzo Ferrari. Eberhard conmemoró, en 2015, los 80 años de dicha hazaña con este reloj. La marca ha hecho piezas inspiradas en Nuvolari desde 1992, cuando se cumplieron 100 años de su nacimiento. Cronógrafo automático con doble huso horario, caja de acero de 45 mm, 336 ejemplares.

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Frédérique Constant Vintage Rally

Fundada en 1988, esta joven marca de relojería ha estado involucrada en rallies de autos clásicos desde hace varios años. En 2004 se alió con el fabricante británico de autos Healey. En junio pasado presentó tres versiones de un modelo nuevo inspirado en el modelo Austin-Healey. Automático, caja de acero de 40 mm, 2,888 ejemplares.

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H. Moser & Cie Venturer Small Seconds Rolls Royce Enthusiasts’ Club Limited Edition

La firma dirigida por el joven Edouard Meylan no deja de sorprender. Ahora ha prestado sus elegantes esferas fumé midnight blue para incluir el logotipo del Club de Entusiastas de Rolls Royce de Suiza. Son tres ediciones limitadas: este Venturer Small Seconds y dos Endeavour. Cuerda manual, caja de oro blanco de 39 mm, 73 ejemplares.

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Hublot MP-05 La Ferrari Sapphire

La ambiciosa colaboración de Hublot y Ferrari, sellada en 2011, dio origen a esta obra maestra, presentada originalmente en 2013 como un homenaje al supercoche del mismo nombre. La caja de la versión de 2016 está hecha con siete bloques de zafiro y conserva la impresionante autonomía de 50 días. Cuerda manual, caja de zafiro, tourbillon vertical, 11 barriletes, 20 ejemplares.

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IWC Ingenieur Cronógrafo

En 2013, IWC Schaffhausen se convirtió en el Offical Engineering Partner de Mercedes AMG Petronas. ¿Su recompensa? Ser socia de la actual escudería bicampeona de la Fórmula 1. En su colección Ingenieur acaban de presentar este reloj edición “74th Members’ Meeting at Goodwood”. Automático, caja de oro rojo de 42 mm, 74 ejemplares.

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Bulgari Octo Maserati

En 2012 Bulgari lanzó el Octo Quadri-Retro Chronograph con los colores de Maserati. Dos años después, con motivo del aniversario 100 del fabricante de autos italiano, lanzó este cronógrafo con un mecanismo apodado acertadamente como Velocissimo, ya que late a 36,000 alternancias por hora. Automático, caja de acero de 41.5 mm, esfera champlevé azul, 1914 ejemplares.

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Oris Williams Chronograph Carbon Fibre Extreme

Pese a que la relación de Oris con la escudería Williams se remonta a 2003, ésta es la primera pieza surgida de la alianza con caja de fibra de carbono, material usado en la elaboración de los monoplazas del “Gran Circo”. Oris también produce los relojes Audi Sport. Automático, caja de fibra de carbono y titanio con DLC negro de 44 mm.

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Parmigiani Bugatti Super Sport Sapphire

Con el Parmigiani Bugatti Type 370, de 2004, la mecánica reformulada en un reloj que simula al motor de uno de los autos más deseados del mundo, hizo cambiar la forma de pensar en los límites. La versión 2016 es un escaparate de zafiro para apreciar el mecanismo hecho totalmente de oro. Cuerda manual, caja de oro rosa y zafiro de 37.1 x 50.25 mm, modelo único.

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Richard Mille RM 056 Felipe Massa

Nadie se ha inspirado en la Fórmula 1 como Richard Mille, cuyos relojes están construidos como si fueran monoplazas de la categoría. Actualmente patrocina dos escuderías (McLaren-Honda y Hass), tiene como embajadores a Felipe Massa y otros pilotos, además de ser socio del evento LeMans Classic. Automático, caja de zafiro de 50.50 x 42.70 x 19.25 mm, 10 ejemplares.

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Rolex Cosmograph Daytona

Apareció en el mercado durante 1963 y desde entonces su leyenda y su importancia no han hecho más que crecer. Es objeto de deseo para los admiradores de Rolex y los coleccionistas. La versión 2016 combina el acero con un bisel de Cerachrom y cuenta con la certificación de Cronómetro Superlativo. Cronógrafo automático, caja de acero 904L y bisel de Cerachrom de 40 mm.

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TAG Heuer Monza

En una marca con un vínculo tan fuerte con el automovilismo, sobran los ejemplos de relojes con historias emocionantes. Esta novedad conmemora los 40 años del cronógrafo que Jack Heuer, bisnieto del fundador, diseñó para celebrar el primer campeonato de Fórmula 1 de Niki Lauda con Ferrari, en 1976. Automático, caja de titanio con tratamiento de carburo de titanio negro de 42 mm.

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Zenith El Primero Classic Cars

La manufactura de Le Locle tiene la mira puesta en el automovilismo, por lo que en 2016 planea reunirse con miles de amantes de los vehículos clásicos en varios países. Su tarjeta de presentación es este cronógrafo equipado con el legendario mecanismo El Primero: 36,600 oscilaciones de emoción garantizadas. Automático, caja de 42 mm de acero, correa de piel de becerro marrón.

Source: Claude Biver tomó las riendas de la marca ha sido la obsesión por la accesibilidad. Por eso, el lanzamiento de TAG Heuer Automatic

La carrera de las 6 Horas de México comienza hoy (2 y 3 de septiembre) con el patrocinio de Rolex y con Chopard como socio de la escudería campeona Porsche Motorsport. La excusa perfecta para ahondar en la histórica alianza entre relojes y automovilismo.

La velocidad es el término que mejor describe la evolución industrial de la sociedad moderna. La producción en cadena, el crecimiento de las urbes, la expansión de los medios de transporte o la popularización de la relojería, por nombrar algunos acontecimientos de finales del siglo XIX, tuvieron su razón de ser en el deseo de las naciones por perfeccionar su rendimiento, algo que sólo se logra al acortar los tiempos de fabricación. Este anhelo de velocidad explica el cortísimo tiempo transcurrido desde la invención de los primeros coches (Daimler, en 1886) hasta la aparición de la primera carrera de velocidad. Los libros de historia nos enseñan que esta tuvo lugar el 22 de julio de 1894. Veintiún coches partieron a las ocho de la mañana del bulevar Maillot de París para recorrer 126 kilómetros hasta la ciudad de Rouen. De aquella primera carrera, completada en un tiempo de 14 horas, quedaron dos hechos para la posteridad: el éxito del sistema de explosión ideado por Daimler  (base de todos los motores de gasolina construidos a partir de entonces) y el papel fundamental que tendría la relojería en este espectáculo de masas recién nacido.

Los autos y la relojería: una historia de leyenda.
Los autos y la relojería: una historia de leyenda.

La rápida mejora de la tecnología de combustión en la frontera entre los siglos XIX y XX permitió aumentar la velocidad de los autos de forma increíble. El Daimler de 1886 podía ir a 16 kilómetros por hora; el Renault Voiturette de 1898 llegaba a los 32 kilómetros por hora, y el Darracq de 1905 ya era capaz de superar los 190 kilómetros por hora. Las carreras ganaban popularidad y los competidores necesitaban relojes más precisos para controlar sus tiempos. Esta vía de comercialización hizo que la demanda incrementara de manera exponencial. Según la revista Watch Around, el total de cronógrafos suizos exportados en 1885 fue de 75 unidades, mientras que en 1920 ya eran 42,342. El crecimiento de la producción permitió el desarrollo de instrumentos para los pilotos. Alfred Dunhill creó en 1903 el primer reloj para el tablero de mando de un auto. Pronto lo siguieron firmas como Heuer, Breitling, LeCoultre y Lugrin, conocida después como Lémania. De manera paralela se fabricaban relojes cada vez más precisos. Fue el caso de Heuer y su Mikrograph, de 1916, capaz de medir carreras con una precisión de una centésima de segundo.

Tanto los autos como los guardatiempos, han evolucionado desde sus primeros maridajes.
Tanto los autos como los guardatiempos, han evolucionado desde sus primeros maridajes.

En las décadas siguientes, relojería y automovilismo vivieron en perfecta simbiosis. Un ejemplo es el de Sir Malcolm Campbell, quien en 1935 rebasó la barrera de las 300 millas por hora en su bólido Bluebird, con un Rolex Oyster en la muñeca. En 1950 la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) fundó el campeonato de Fórmula 1 para constructores, el paso definitivo para hacer de las carreras un acontecimiento de escala mundial. Entre otras cosas, la F1 cambió la percepción que los espectadores tenían de los pilotos. A nombres como Juan Manuel Fangio o Alberto Ascari, que aún arrastraban la imagen del piloto como héroe clásico, siguieron una nueva hornada de pilotos más accesibles para el público general y, por lo tanto, susceptibles de ser admirados e imitados. En 1963 se presentaron dos relojes emblemáticos. Uno era el Cosmograph Daytona de Rolex, nombrado así por el Daytona International Speedway de Florida. El otro era el Carrera de Heuer. En este caso, a Jack Heuer, bisnieto del fundador de la marca, le gustó esa palabra en español, la cual sustrajo de la Carrera Panamericana de México. La propia Heuer se convirtió en la primera casa relojera cuyo logo aparecía en el traje de un piloto de Fórmula 1.

TAG Heuer Monza
TAG Heuer Monza

El elegido fue el suizo Jo Siffert, quien sirvió de inspiración para el personaje interpretado por Steve McQueen en la película Le Mans (1971). Fue en esta época cuando la industria relojera presentó una de sus innovaciones más importantes: los cronógrafos de carga automática. Se lanzaron los mecanismos de Heuer, Buren y Breitling por un lado, Zenith por otro, y Seiko del otro lado del mundo. Los años 70 marcaron un giro en la relación de la relojería con las carreras. Las necesidades de cronometraje evolucionaron más rápido que la industria relojera. La precisión superó los límites de los movimientos mecánicos y se impuso la electrónica. Heuer vivió intensamente ese cambio. En 1970 presentó su Centigraph, un sistema que medía con precisión de una milésima de segundo, además de informar de los tiempos individuales de cada piloto, tiempos parciales por vuelta y tiempo total de carrera. Ferrari llegó a un acuerdo para tener el sistema en su circuito de Fiorano. Como la escudería italiana no quiso pagar la instalación, el acuerdo fue que el logo de Heuer luciera en los monoplazas del Cavallino Rampante. Este trato duró hasta 1979.

Steve McQueen en un momento cumbre de la cinta Le Mans.
Steve McQueen en un momento cumbre de la cinta Le Mans.

La evolución de la Fórmula 1 a principios de los años 80 contrastaba con la crisis de la relojería tradicional dada la irrupción del cuarzo. Para las marcas suizas, la Fórmula 1 dejó de ser un campo de trabajo para transformarse en un medio publicitario. Los patrocinios de firmas relojeras se volvieron algo común en el automovilismo y entre los pilotos. Una de las asociaciones más celebradas ha sido la que TAG Heuer mantuvo con el fallecido Ayrton Senna. En 1995, en coincidencia con el inicio de su patrocinio de Ferrari, Omega anunció un acuerdo de colaboración con Michael Schumacher (en 2012, el alemán fue nombrado embajador de Audemars Piguet). Pero no sólo de Fórmula 1 vive la relojería, que en el siglo XXI ha extendido su presencia a otras categorías y eventos, además de que algunas casas han establecido alianzas con prestigiosos fabricantes de autos. La lista es inmensa, pero destaca la relación de Rolex con las 24 horas de Daytona, las 24 horas de Le Mans, el propio Endurance World Championship (EWC), el Pebble Beach Concours d’Elegance y la Rolex Monterey Motorsports Reunion.

Chopard Superfast Chrono Porsche 919 edición 24 Horas de Le Mans 2016.
Chopard Superfast Chrono Porsche 919 edición 24 Horas de Le Mans 2016.

Además de su asociación con el equipo Porsche Motorsport que participará en las Seis Horas de México del EWC, desde 1988 Chopard es patrocinador y cronometrador oficial del rally clásico Mille Miglia y del Grand Prix de Monaco Historique (desde 2002). Richard Mille, IWC, Bell & Ross, Oris y TAG Heuer patrocinan escuderías de la Fórmula 1. La colección Breitling for Bentley suma casi 20 modelos. Parmigiani reformuló la mecánica con un reloj hecho para simular el motor de un Bugatti. Blancpain ha llevado su pasión por los Lamborghini hasta el lí- mite. Zenith, Frédérique Constant, Graham, Ball, Eberhard, Baume et Mercier, Porsche Design… Todas ellas, de una forma u otra, rinden homenaje a la pasión por la velocidad. Por último, no debemos olvidar a Hublot y su ambiciosa alianza con Ferrari, que sigue siendo la joya de la corona.

(Texto: Andrés Moreno)

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