Anuario 2010


  • EXALTACIÓN CROMÁTICA. La relojería-couture oriunda de Miami Beach reivindica esta temporada su particular visión del ‘ready to wear’. Matizando la opulencia de otros tiempos, plagados de diamantes y pieles preciosas, la cerámica y los materialesneo-tech se apoderan de una colección que celebra el lado más lúdico de la practicidad.

    Su espíritu festivo sigue intacto, aunque ha ponderado su faceta de mayor extravagancia. Los aires de moderación llegan también a la firma de Enrico Margaritelli e Isabelle Marujean, que este año apuestan por un portafolio más pragmático y fresco. Colores compactos, esferas claras, mucha cerámica, silicona y otros materiales de tecnología realista –como el composite o el duramet– integran una colección de fashion-horlogerie más transversal que de costumbre. Un propósito aterrizado de forma evidente en la serie puntal Crazy, Sexy, Cool, que reincide en el juego de los biseles intercambiables pero con tonos más juveniles y, si bien metalizados, menos dorados y sin estampados. Las carátulas también han experimentado cierta depuración: los fondos negros o chocolate, degradados o bicolores concéntricos, dan paso a la claridad de los plateados con efectos tipo rayos de sol o a la simplicidad de los blancos; en tanto la señalización de índices con diamantes cede terreno a los coloridos marcadores de duramet, a juego con las manecillas. En la percepción de este sentido de acendramiento y luminosidad contribuye, desde luego, la utilización de acabados metálicos plateados en coronas, pulsadores y tornillos de bisel. En la faceta más sport, destacan los cronos Race Track –una particular interpretación del all black–, Gulf Stream –militante del lujo desenfadado– y Smalto, irreverente cruce de códigos entre correa, carátula y pulsadores.

Glam Rock