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El brillante optimismo de Bulgari

Antes de hablar de la colección de relojes Barocko de Bulgari, retrocederemos un poco en el tiempo. A los años de la Primera Guerra Mundial, cuando hubo una revolución en la moda femenina. Dado que las mujeres tuvieron que ocupar los puestos de trabajo abandonados por los hombres que habían ido al campo de batalla, se cancelaron de los guardarropas los bellos, pero incómodos vestidos largos y llegaron siluetas más simples y adecuadas para los nuevos ritmos de vida; como las que presentaban Paul Poiret, Jeanne Lanvin y, por supuesto, la Mademoiselle Gabrielle Chanel. La gran Coco transformó lo conocido hasta el momento con sus prendas andróginas y sus pequeños vestidos negros (recordemos que este color solo se relacionaba con el luto y ella lo volvió un sinónimo de la elegancia) y su visión moderna persiste hasta hoy.

Sombrero de terciopelo rojo diseñado por Elsa Schiaparelli en los años 30.

Pero como toda tesis tiene una antítesis, en el periodo entreguerras, otra mujer brilló en el escenario de la moda: la romana Elsa Schiaparelli, quien hacía todo lo contrario al lujo austero de Chanel. Para Schiaparelli, influenciada por sus amigos Jean Cocteau y Salvador Dalí, la moda debía ser una fantasía. Había modernidad, pero atrevida, desenfadada y surrealista. Usaba terciopelos transparentes, rayón, plumas, piedras preciosas y muchos más elementos que le daban un aire de vanguardia y dramatismo a sus creaciones. Su visión de aquel periodo de tensión mundial, fue una apuesta por el optimismo. Como ahora mismo —aún sumergidos en la incertidumbre de la pandemia de COVID-19— está siendo la colección de relojes Barocko de Bulgari.

La colección de relojes Barocko de Bulgari: optimismo a la italiana

Tal como hizo Schiaparelli, la firma —también romana— busca lanzar un mensaje de esperanza con estas piezas. La colección de relojes Barocko Bulgari consiste en tres piezas únicas que, a decir de la marca, son “dramáticas, magnificentes, barrocas, la quintaesencia de la joie de vivre”. Y pareciera que lo hacen, pero no exageran. Los tres relojes son prácticamente obras de arte, coloridas y elegantes que nos recuerdan la vibrante opulencia de la Ciudad Eterna, en la que siempre se inspira esta casa.

Para Fabrizio Buonamassa el nombre mismo de la colección ya es un indicador de optimismo. Para él, Barocko significa “meraviglia”, “que maravilla, que da ilusión”. Y lo hacen con nuevas formas y proporciones relojeras que van de la mano de la flamboyante colección de joyas del mismo nombre. High Jewellery Lady Arabesque Secret Watch parece un montón de caramelos. Está hecho con oro rosa y lleva una única rubelita redonda de 12 quilates cubriendo la esfera completamente engastada con diamantes. Tiene zafiros rosas, turmalinas, paraíbas, esmeraldas y unos 13 quilates de diamantes en distintos tallados, que recrean los tejidos de encaje típicos del Barroco.

También está el Octo Roma Arabesque, que sigue en la misma línea estética. Pero esta vez, con la adición de un mecanismo manual con calibre BVL 268. Su tourbillon (el más delgado del mundo, cabe aclarar) contrasta con el maximalismo de la pieza completa, que puede verse al deslizar la cubierta que, llena de joyas, guarda más en el interior. Por último, pero no menos importante, está la famosa serpiente.

El Serpenti Misteriosi High-Jewellery Baroque Pearls Secret Watch debe ir directo a un museo. Se trata de un objeto de arte, complejo y fascinante que requirió 2,300 horas de trabajo. En el brazalete lleva 220 perlas que hacen homenaje a la “perla barroca”, como se le conocía a la perla Scaramazza, muy utilizada en el Barroco y que se distingue por su irregularidad, que la hace aún más bella. Por si no fuera suficiente lujo, la piedra que cubre la carátula es una rara esmeralda de 12 quilates en corte cabuchón.

En definitiva, tanto la colección de joyería como esta mínima producción de relojes, nos contagian del saber vivir italiano en el que, como una vez nos enseñó Elsa Schiaparelli y ahora nos recuerda Bulgari, la esperanza brilla como la más fantástica constelación de piedras preciosas. —Mónica Isabel Pérez

Puedes ver nuestra charla con Fabrizio Buonamassa sobre el sexto récord del Octo Finissimo aquí.

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