fbpx

¿Por qué nos enloquece el Mirrored Force Resonance Fire?

3
El calibre ARF15 es de carga manual, con 48 horas de reserva de marcha. La caja mide 43.4 milímetros y está hecha de oro rosa.

Casi a finales de 2016, Armin Strom dio un paso más en su propósito de consolidarse como una de las firmas independientes más interesantes del mercado al lanzar un mecanismo de resonancia, arte dominado por unos cuantos relojeros a lo largo de la historia. Hablar de resonancia en este oficio nos remite a grandes maestros como Abraham-Louis Breguet y Antide Janvier.

Para remarcar la importancia de lo que Armin Strom ha conseguido y entender su dificultad, sólo hay que ver el escaso número de firmas actuales que registran una hazaña similar: FP Journe y Haldimann.

El principio utilizado en el Mirrored Force Resonance Fire es el mismo que fascinó a Christiaan Huygens y por el cual dos volantes colocados en un punto exacto de cercanía se ‘comunican’ de tal modo que logran autorregularse de manera automática.

En este caso, los volantes están en la parte superior del movimiento y son visibles en la esfera del reloj, perfectamente integrados en el peculiar diseño anular de Armin Strom. Cada uno tiene su proyección en su respectivo segundero independiente, ambos rematados con agujas de tres puntas, una de ellas tratada con material luminiscente.

1
Los volantes están en la esfera y se desplazan con una cadencia de 25,200 alt/h en sentidos diferentes.

Comprobar la sincronización perfecta de ambos segunderos será uno de los entretenimientos preferidos de sus afortunados poseedores. Para poner las dos agujas de segundos en cero, el reloj cuenta con un pulsador ubicado a las 2 horas.

La excepcionalidad del Mirrored Force Resonance Fire no se limita a que es uno de los pocos relojes de pulsera de resonancia del mercado, además del más económico. También es necesario valorar el desarrollo de su calibre manual ARF15 por parte de una manufactura pequeña que, por si fuera poco, produce la mayor parte de los componentes de sus mecanismos.

En efecto, crear esta pieza supuso un desafío enorme para el equipo liderado por Claude Greisler, director técnico de Armin Strom, que tuvo que buscar el modo de asegurar la fiabilidad del movimiento. Para ello creó una fina lámina que conecta los dos volantes denominada muelle de embrague de resonancia. Al carecer de referencias para su diseño y fabricación, el personal de Armin Strom trabajó durante más de dos años y medio hasta dar con la forma definitiva de dicha lámina.

La presencia de un segundo volante supone una teórica ventaja técnica, pues corrige cualquier desviación que pueda ocurrir en el volante opuesto a causa de un golpe. Sin embargo, el interés de piezas como el Mirrored Force Resonance Fire estriba más en su exclusividad técnica y de producción (sólo 50 unidades), y en la altísima calidad de los acabados, visible en el fondo de zafiro de la caja de oro rosa.

SECRETOS DE LA RESONANCIA DE ARMIN STROM

Los mecanismos de resonancia como el calibre ARF15 de Armin Strom se rigen por el principio físico del mismo nombre, según el cual un cuerpo transmite vibraciones a su entorno cuando se pone en movimiento. Dichas vibraciones pueden ser absorbidas por un cuerpo adyacente. Si tiene unas dimensiones similares y está a la distancia adecuada, este segundo cuerpo adaptará su frecuencia de movimiento a la del primero.

Lógicamente, para que se produzca esta influencia mutua es necesario tener un perfecto dominio de las masas, distancias y velocidades de los volantes, para lograr que ambos interactúen del modo apropiado.

En el caso del ARF15 esta conexión viene reforzada por el mencionado muelle de embrague de resonancia, que está fijado sobre el puente del volante (aunque en este caso sería mejor hablar de volantes) y sus lados asegurados en los pitones de los respectivos espirales, cuyo vaivén produce el desplazamiento visible a través de la esfera.

4Los dos volantes se desplazan con una cadencia de 25,200 alternancias por hora (3.5 Hertz). Es una frecuencia menor de lo habitual, aunque permite un seguimiento más sencillo del movimiento de los órganos reguladores, lo que posibilita, por ejemplo, observar que se mueven en sentidos diferentes.

Según los técnicos de Armin Strom, es necesario que el calibre ARF15 funcione durante al menos 10 minutos hasta conseguir que ambos volantes estén coordinados

EN LA HISTORIA

En relojería, con la invención del péndulo, los relojeros observaron que las frecuencias interferían a menudo con el medio ambiente y no era raro ver que un reloj se detuviera por sí mismo siempre que el péndulo entraba en resonancia (en la misma frecuencia) con el balance.

Un francés, Antide Janvier, tuvo la idea de aprovechar ese efecto negativo. A fines del siglo XVIII construyó dos mecanismos completos, con dos escapes de precisión y colocó uno cerca del otro, haciendo que los dos péndulos estuviesen suspendidos a la misma altura de asta. Como lo había previsto, los dos péndulos comenzaron a captar recíprocamente la energía liberada por las vibraciones de cada uno de ellos, pasando a determinada altura a tener exactamente el mismo periodo, entrando en resonancia.

Así, fijo en esa frecuencia específica, y protegido por las vibraciones exteriores, el sistema de mecanismos doble aumentaba considerablemente la precisión de los dos relojes.

Más tarde, Abraham-Louis Breguet construyó un reloj de bolsillo, regulador, con resonancia para el rey de Francia Luis XVIII, que actualmente pertenece a la colección del Museo de las Artes y Oficios de París, y otro para el rey de Inglaterra, Jorge IV, conservado en el Palacio de Buckingham.

La resonancia aporta a los relojes una precisión y exactitud excepcionales, pero la dificultad de manejar esta variable física ha hecho que sean muy pocos los relojeros en atreverse a realizarlos. (ANDRÉS MORENO)

No Comments Yet

Comments are closed