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SIHH 2016: Parmigiani muestra Senfine Concept, la reserva de marcha inagotable

Parmigiani Fleurier lleva desde 2008 inmersa en un proyecto que pretende romper con las limitaciones para conseguir una reserva de marcha de meses. Ellos han imaginado y están creando un reloj al que hay que darle cuerda varias veces al año en lugar de varias veces a la semana. El resultado de este trabajo se mostró por primera vez en SIHH 2016 y es Senfine Concept, un movimiento, cuyo nombre significa en esperanto «eternamente», que se alimenta de una fuente de energía convencional, pero presenta un órgano regulador gracias al cual se obtiene una autonomía sin precedentes.

La carrera hacia una reserva de marcha extraordinaria no es nueva en el sector de la relojería. Pero quedaba limitada a aumentar el abastecimiento —aumentar el tamaño o el número de barriletes—, de igual forma que un automóvil en el que se dobla el depósito de gasolina puede conducirse durante el doble de tiempo.

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Hasta ahora, el abordaje del gasto energético del movimiento, no había llegado a buen puerto puesto que el consumo del regulador mecánico convencional es irreducible. El rozamiento, principal factor de gasto energético, afecta en primer lugar al oscilador, que pierde energía en cada alternancia; a continuación, afecta al escape en cada una de sus interacciones con el volante y, por último, al áncora cuando se engrana y se desengrana de la rueda de escape. El segundo factor de consumo energético es los golpes, propios del funcionamiento normal del escape. El áncora, la rueda de escape y el volante interactúan con sacudidas inevitables que se abastecen de energía en gran medida a partir de la reserva de marcha.

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Es imposible reducir el rozamiento y los golpes que recibe un regulador mecánico clásico. Imposible salvo que se replantee por completo y se cree un diseño nuevo del órgano regulador de un reloj. La invención que se encuentra en la base del Senfine consiste en suprimir todas las instancias con gran consumo energético de un regulador clásico e instaurar en su lugar un sistema de articulaciones flexibles exentas de cualquier rozamiento.

Pierre Genequand
Pierre Genequand

Detrás de la idea y la base de la invención que sustentan el movimiento Senfine se encuentra Pierre Genequand, un ingeniero ginebrino, antiguo colaborador del CSEM, el Centre Suisse d’Electronique et de Microtechnique (Centro suizo de electrónica y microtécnica). Este brillante científico era especialista en una tecnología de ingeniería aeroespacial que aprovecha las propiedades sin fricción de las articulaciones flexibles. Genequand estaba convencido de que esta tecnología tenía un elevado potencial en el ámbito de la relojería. Tras jubilarse en el año 2004, dedicó el tiempo libre a desarrollar esta idea. En primer lugar, Pierre Genequand construyó en la guarida de su cocina, una maqueta de madera a escala 20:1 con bobinas de hilo y contrapesos improvisados. Presentó dicha creación a su antiguo jefe y este empezó a buscar una manufactura capaz de hacerse cargo de ella.

Maqueta de madera a escala 20:1 con bobinas de hilo y contrapesos improvisados
Maqueta de madera a escala 20:1 con bobinas de hilo y contrapesos improvisados

Pierre Genequand adaptó una tecnología aeroespacial al mundo de la relojería sin tener en cuenta las estructuras intocables que dicha tecnología estaba a punto de cuestionar. Sin embargo, su idea quedó relegada a un simple concepto sin que hubiese intervenido ninguna manufactura de relojería. Parmigiani Fleurier, a través de la entidad mecánica de su división de relojería Vaucher Manufacture Fleurier, respondió a la llamada del CSEM.

Estos son los principios fundamentales de la invención de Pierre Genequand, que se han trasladado a un regulador de relojería para conseguir una reserva de marcha de varias semanas:

  • El uso de guías y estructuras flexibles con un rozamiento ínfimo derivadas de la tecnología aeroespacial en todos los componentes del regulador.
  • El uso exclusivo de silicio, mecanizado con una precisión de micras en cada componente, que cuenta con excelentes propiedades mecánicas por su elasticidad, su carácter infatigable y su densidad y su coeficiente de rozamiento bajos.
  • Un oscilador monolítico, que agrupa las funciones del volante, el espiral y el áncora, a la que va unido mediante una fijación común.
  • Una rueda de escape con contacto permanente, de tipo saltamontes.

    OSCILADOR DEL SENFINE

    El regulador Senfine está formado por guías de estructuras flexibles y oscila con una amplitud de 16 grados. Esta limitación de la amplitud es el fundamento de la invención, ya que permite una disipación mínima de energía a causa del rozamiento. Se opone de forma flagrante con los 300 grados de rotación del volante de un regulador clásico.

    El oscilador del Senfine posee un áncora unida al volante mediante una fijación común. Este volante es una pieza circular en cuyo centro se cruzan dos láminas flexibles sin llegar a tocarse. Dichas láminas garantizan, en condiciones oscilatorias, la función de muelle de retroceso y sustituyen, de esta forma, al espiral de un volante tradicional.

    El carácter monolítico de esta estructura de silicio —que engloba al volante, al espiral y al áncora en una única pieza— suprime todos los pivotes y ejes de rotación de un regulador clásico. El regulador Senfine se encuentra «en sustentación», oscilante, gracias al impulso del áncora, sobre su eje virtual, sin puntos de fricción y con un coeficiente de rozamiento ínfimo.

  • ESCAPE DE SALTAMONTES

    En relojería clásica, el escape suministra la energía del movimiento, del barrilete hacia el oscilador. Hablamos de la pieza maestra en el mantenimiento y el recuento de las oscilaciones del órgano regulador. Se ha creado un escape adaptado a las especificidades del sistema para el movimiento del Senfine: el escape de saltamontes con contacto permanente.

    Siguiendo este principio, las dos paletas flexibles del áncora interactúan con el escape almacenando y restituyendo su energía de deformación elástica a medida que dichas paletas se engranan y se desengranan con la rueda. La interferencia del rozamiento es menor y el consumo energético de este escape corresponde al del oscilador Senfine.

  • Los seis años de investigación para el desarrollo del Senfine fueron complicados. Los relojeros redujeron el mundo aeroespacial a unarealidad tangible de una cabeza de reloj, con los desafíos de la miniaturización y ensamblaje. Comenzaron en 2008 y en 2014, la división de relojería de Parmigiani Fleurier presentó el prototipo 1:1 de este regulador. Cuando se añade a un calibre convencional, amplía su reserva de marcha a 45 días, y este no es más que el principio de su potencial. La reserva de marcha final será muy superior y quedará establecida una vez que su desarrollo sea completo. 2015 se dedicó a la reducción de la sensibilidad a los golpes del Senfine. Debido a su baja amplitud de funcionamiento (16 grados) y al hecho de encontrarse sustentado, sin ningún contacto físico, al funcionamiento del regulador le afectaba enormemente la menor sacudida. Los ingenieros encontraron soluciones que consistían en amortiguar y restituir el golpe para cada factor de parada. Además,  los relojeros se plantearon proporcionar alimentación al movimiento a una frecuencia de 16 hercios, es decir, a 115,200 alternancias por hora. Esta espectacular cadencia consigue reducir el impacto de los golpes en el regulador y garantiza la estabilidad del funcionamiento.

    Imagen del concept watch con el movimiento Senfine.
    Imagen del concept watch con el movimiento Senfine.

    En el año 2015 también se trató el ajuste del escape. En el Senfine, el escape está en contacto permanente con el áncora, fusionada esta última con el oscilador en una estructura monolítica. Así, para ajustar el escape, era necesario inventar un dispositivo que incluyese la calibración de todos los elementos del regulador en una única pieza. Este avance es ya una realidad y se encuentra en producción.

  • Parte del desarrollo del Senfine antes del calibre mostrado en SIHH 2016.
    Parte del desarrollo del Senfine antes del calibre mostrado en SIHH 2016.

     

     

     

    Este año, 2016, se dedicará a las consideraciones térmicas. Se tratará de hacer que el Senfine cumpla la norma del COSC, que prevé un isocronismo constante con cualquier temperatura interna del movimiento que se encuentre comprendida entre 8 y 38 grados. El silicio reacciona de forma compleja ante las variaciones de temperatura. Ya se ha validado una solución teórica y su puesta en práctica es inminente. También se especificarán los procesos de fabricación y las herramientas que rodean al producto Senfine. Más allá del sistema Senfine en sí mismo, los fabricantes de relojería están creando todo el entorno del producto. Hay que inventar los aparatos de ajuste y todavía no existen las herramientas de medición adecuadas. ¿Cómo evaluar su funcionamiento, por ejemplo, si el Senfine no hace «tictac»? Es un camino totalmente nuevo por pavimentar. Sin embargo, el desafío se encuentra a la altura de la riqueza de la aventura y, sobre todo, de la revolución que se prepara, ya que una vez se superen estas etapas, una vez que los parámetros externos estén claros, la manufactura Parmigiani definirá la reserva de marcha final del Senfine. Se contará en meses y transformará para siempre la imagen de la relojería mecánica.

    La división de relojería de Parmigiani le cita dentro de un año para la continuación de esta aventura.

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