La manufactura de Schaffhausen ha elegido su colección más reconocible, Streamliner, para incursionar en un nuevo territorio creativo: la cerámica. El resultado es el Streamliner Tourbillon Concept Ceramic. Es cierto que la cerámica dejó de ser un material disruptivo hace años y hoy es estándar en el segmento deportivo-lujo. Negra, blanca, high-tech, “indestructible”… El abanico de ejemplos es grande. H. Moser & Cie. la aborda con maestría, con un color gris antracita que igual que el minimalismo de sus esferas tiene fuerza visual y sentido porque lo ejecuta con su ADN inconfundible.
La caja cojín de 40 mm y el brazalete integrado en cerámica gris antracita mantienen esa ergonomía orgánica que define la icónica colección. No se trata de grandes gestos o hiperarquitectura relojera. Satinado vertical en la pulsera, satinado circular en la carrura, pulidos sutiles en los bordes: los acabados, aplicados a mano, dialogan con la luz con una coreografía impecable. Como siempre en Moser, la intención es más fluida y natural. Los acabados satinados y pulidos, aplicados a mano convierten un material técnico en superficie casi sensual. Ligero, hipoalergénico, prácticamente inalterable y con un tacto que emociona.
Golpe visual
Lo que convierte este reloj en un manifiesto de la firma es la esfera Red fumé en esmalte Grand Feu (una textura muy parecida al Endeavour Tourbillon Concept Turquoise Enamel lanzado en 2025). Todo sobre una base de oro blanco texturizada con efecto martillado, pigmentos aplicados y cocidos sucesivamente hasta lograr esa profundidad que parece respirar, con un efecto incandescente. Y, como es habitual en la maison, sin índices ni logotipo. En un momento de la industria donde el branding compite por centímetros de visibilidad, Moser sigue fiel a prescindir de su logo en la carátula.
A las seis, el tourbillon volante de un minuto equilibra la composición Late gracias al calibre automático HMC 805 equipado con una espiral doble desarrollada por Precision Engineering AG, que mejora isocronismo y estabilidad frente a variaciones ocasionadas por la gravedad…. De nuevo la genética Moser: ingeniería fina envuelta en estética limpia. Desde el fondo de zafiro, la arquitectura antracita con rayas dobles Moser y la masa oscilante esqueletada en oro rojo de 18 quilates confirman un contraste atractivo y bien ejecutado.
Técnica y estética en sintonía
Hermético hasta 120 metros y con tres días de reserva de marcha, el mensaje es claro: este tourbillon no es para guardar en una caja fuerte, sino para usarlo a diario.
Lo interesante no es que Moser haya hecho un reloj de cerámica. Es que ha decidido hacerlo ahora, cuando el material ya no es novedad sino territorio competitivo. En un mercado saturado de cerámicas negras, esqueletados extremos y logos sobredimensionados, la marca suiza responde con silencio visual y complejidad técnica. Parece que la cerámica era el siguiente paso lógico de la casa relojera. Una jugada estratégica. Porque cuando una marca que produce apenas 4,000 relojes al año decide entrar en un material técnico tan exigente lo hace para expandir su discurso e iniciar una nueva etapa donde este material ya tiene su lugar.
FICHA TÉCNICA H. Moser & Cie. Streamliner Tourbillon Concept Ceramic
- Movimiento: Calibre automático HMC 805, espiral doble original, 21,600 alt/h, reserva de marcha mínima de 3 días, masa oscilante esqueletada en oro rojo 18K.
- Función: Tourbillon volante de un minuto a las 6 h, horas, minutos.
- Caja: Cerámica gris antracita, 40 mm de diámetro, 12.8 mm de altura incluido el cristal de zafiro, corona enroscada grabada con “M”, hermeticidad 120 metros, fondo transparente.
- Carátula: Red fumé con esmalte Grand Feu, base de oro, textura martillada, agujas con inserciones Globolight®.
- Correa: Brazalete integrado, cerámica gris antracita, cierre desplegable de triple hoja.
- Precio: 89,000 CHF