Comenzar un nuevo proyecto despierta tantas ilusiones como incertidumbres. Mucho más en aquellas personas que son novatas en un terreno tan complejo como es el negocio relojero. Una sensación presente en muchas de las firmas que trabajan para salir al mercado y para las cuales se hace imprescindible contar con una persona que les aporte la experiencia necesaria para afrontar el reto. Guillaume Tetu cumple sobradamente con esta capacidad de consejero.
Bien conocido dentro del sector como creador de Hautlence, Tetu ha derivado su actividad profesional hacia la asesoría y apoyo a empresas. Y lo ha hecho por partida doble, primero con Valorise, donde trabaja junto a su mujer Anne-Valerie, y más recientemente con Global Luxury Solutions, ya ubicada en el sector del private label. Para conocer los inicios de Tetu tenemos que retroceder a 1993 en Ginebra, ciudad a la que se mudó Tetu procedente de su Lyon natal. “Había estudiado diseño industrial en Francia y la primera oportunidad que me surgió fue trabajar en Gay Frère haciendo los brazaletes de Rolex y Tudor”.
La creación de Hautlence
Desde entonces, han pasado más treinta años dentro del sector. Tras su experiencia en Gay Frère, Tetu se mudó a Neuchâtel para trabajar en TAG Heuer, una etapa que él mismo describe como increíble, hasta que en 2003 se lanza a la aventura de crear su propia firma. “Hautlence surgió de conversaciones con amigos que, poco a poco, se iban haciendo más serias. Tanto, que un día decidimos lanzarnos a la aventura”. Fue todo muy rápido: Tetu dejó TAG Heuer a finales de 2003 y en septiembre del siguiente año Hautlence ya estaba en marcha. El primer prototipo vio la luz en diciembre de 2004 y en otoño de 2005 estaban entregando las primeras piezas.
El éxito de Hautlence fue instantáneo. En 2006 produjeron 120 relojes, 220 en 2007 y 300 en 2008. Por desgracia, la crisis de 2009 lo cambió todo. “Fueron momentos muy complicados. Buscamos una solución para Hautlence y al final la encontramos en la familia Meylan”. MELB Holding adquirió Hautlence en 2012, el mismo año en el que compraron H. Moser & Cie.
El paso por Ralph Lauren
Tras tres años con MELB Holding, Tetu decidió emprender una nueva aventura. “Surgió la oportunidad de trabajar para la línea de relojería y joyería de Ralph Lauren”, nos comenta Tatu. “Era un proyecto muy excitante que surgió de un joint venture entre Richemont y la firma estadounidense de ropa. Después de años en una firma pequeña como Hautlence, hacerlo con dos corporaciones tan grandes supuso un cambio muy motivador. Además, me brindó la oportunidad de trabajar de manera directa con el mismísimo Ralph Lauren y su hijo Jerry. Ambos son unos verdadero caballeros y grandes apasionados de la relojería”.
Después de Ralph Lauren, Tetu ha dado un giro a su carrera con el objetivo de ayudar a otras personas a hacer realidad sus planes. Valorise fue creada en 2023 y se presenta como un proyecto tanto profesional como personal. “[Mi mujer] Anne-Valerie es experta en comunicación, así que nos complementamos muy bien para colaborar en proyectos que se encuentran en fase de desarrollo. Nuestra labor es muy amplia: recaudación de fondos, liderazgo temporal o trato con los proveedores, entre otras tareas. De un modo más sencillo, con Valorise buscamos evitar los errores más comunes que surgen en la fases embrionaria de muchos proyectos y que muchas veces se dan por falta de experiencia”.
Los nuevos proyectos de Guillaume Tetu
La posición de Valorise exige una gran discreción acerca de sus clientes, aunque surgen algunos nombres en la conversación. Ahí tenemos a Code41, que tanto llamó la atención con su Mecascape, o empresas muy innovadoras como Quantum Brand Protection, firma puntera en el campo de la seguridad y trazabilidad mediante el “tatuaje” de componentes claves del reloj. Recientemente Tatu ha ido más allá y ha creado Global Luxury Solutions, ya enfocada hacia el private label y en cuya creación ha contado con parte del equipo fundacional de Hautlence.
“Estamos bastante ilusionados con este proyecto. El private label es un segmento muy competitivo del mercado, con importantes actores como Fabhor, Xantia y, por supuesto, Roventa-Henex. Pensamos que tenemos nuestro hueco desde el momento que nos dirigimos a una clientela muy nicho que quiere desarrollar relojes de producción limitada y alto nivel técnico”.
El nacimiento del Global Luxury Solutions no es ajeno al boom del private label como consecuencia de la multitud de pequeñas firmas que están surgiendo en el mercado. “Es verdad. Hay gran cantidad de marcas nuevas. Y lo más interesante es que muchas están surgiendo fuera de Suiza, así que tienen más dificultades para acceder a las cadenas de suministro tradicionales de nuestra industria. Tenemos la suerte de apoyar emprendedores de Asia, Estados Unidos y Europa”. Emprendedores que ya pueden contar con el apoyo de uno de los profesionales más reputados del sector.