Además de ser miembro de la Orden del Imperio Británico (MBE) por sus servicios a la moda desde 2024, Samuel Ross (Brixton, 1991) forma parte de la realeza global del diseño contemporáneo. La carrera de este polifacético artista y embajador de Hublot ha sido meteórica. A los 21 años ya era mano derecha de Virgil Abloh en Off-White. Y a los 25 había creado A-Cold-Wall, una firma de ropa deportiva de lujo que usa materiales experimentales y paletas industriales inspiradas en la Gran Bretaña de la posguerra, la cual vendió en 2023.
En 2019, Ross fundó SR-A, un estudio que abarca tanto el diseño industrial y de prendas de vestir como la arquitectura, y ganó el Hublot Design Prize. Un año más tarde, se convirtió en embajador de la casa suiza, con la que ha colaborado en cuatro relojes. El más reciente es el Hublot Big Bang Unico SR_A, en el que despliega el estilo radical, orgánico y funcional que lo ha hecho merecedor de múltiples reconocimientos. Ese estilo también lo ha llevado a colaborar con marcas como Nike, Zara, Levi’s y Mercedes-Benz, entre otras. Con obras suyas en las colecciones permanentes del Metropolitan Museum of Art de Nueva York y el Victoria & Albert Museum de Londres, entre otras instituciones, también recibió un doctorado honoris causa en Arte por la Universidad de Westminster.
TIEMPO DE RELOJES (TDR): ¿Cómo ha evolucionado tu diálogo creativo con Hublot desde el primer proyecto hasta el cronógrafo Big Bang Unico SR_A? ¿Qué querías explorar con el nuevo reloj?
SAMUEL ROSS (SR): En esencia, nuestra conversación a través del diseño se fundamenta en la belleza mecánica e industrial. Mi intención con este modelo fue invertir el planteamiento. Si bien antes nos habíamos centrado en extrapolar y celebrar cada faceta, cada elemento visible y cada detalle de la construcción de los relojes, nuestro primer cronógrafo con Hublot se sustenta en la discreción. En este caso, nuestros principios fundamentales son el sigilo, la velocidad y la fuerza.
“En el caso de este reloj, nuestros principios fundamentales son el sigilo, la velocidad y la fuerza”
Samuel Ross, artista y embajador de Hublot
TDR: El Big Bang Unico SR_A supone tu primera intervención a un reloj de Hublot con calibre Unico. ¿Cómo influyó el contacto con este “corazón” técnico en tu enfoque de diseño?
SR: Cuando se piensa en Hublot, todo parte del Big Bang. Un diseño que sorprende por la claridad de su aspecto e intención era la reflexión adecuada de cara al vigésimo aniversario de ese reloj. Trabajar con el movimiento Unico aportó una mayor agudeza al proceso de diseño.
TDR: ¿Qué fue lo que inicialmente te atrajo de la idea de diseñar un reloj y qué descubrimientos inesperados has hecho durante este proceso?
SR: Mi formación es en el ámbito de diseño de producto, gráfico e industrial. Diseñar relojes siempre ha formado parte de la intención de mi estudio. Tras cinco años de desarrollar relojes, uno adquiere cierta comprensión de lo que funciona en la muñeca y lo que no. Más allá de la estética, nuestro estudio se enfoca en lo que la relojería mecánica representa en la era digital en la que nos encontramos.
TDR: Cuando alguien se pone un reloj que has diseñado, ¿qué esperas que sienta a nivel emocional o intuitivo? ¿Qué crees que tus diseños “comuniquen” al usuario, si piensas en esos términos?
SR: La base de nuestros diseños es la utilidad. Nuestra intención al apostar por un acabado completamente negro y una caja de cerámica resistente es eliminar la afectación que hoy por hoy domina el mercado de la relojería. Los relojes son herramientas para usarse, para disfrutarse y en las que se puede confiar.
Un escudo de armas
TDR: La relojería —desde la producción hasta el uso y el coleccionismo— suele describirse como una práctica arraigada en el ritual. ¿Cuál de estos rituales —creativo, técnico o cultural— te atrae más y por qué?
SR: Creo que los relojes poseen hoy el mismo valor que en otra época se asociaba a un escudo de armas. A través de este tipo de piezas emblemáticas, que son parte de la cultura contemporánea, uno puede identificar rápidamente los valores, intereses y aspiraciones de quien las lleva.
TDR: A Hublot se le conoce por su mantra de “El Arte de la Fusión”, mientras que tú sueles hablar de alquimia y de la experimentación con materiales. ¿Qué has aprendido de Hublot en esta búsqueda? ¿Cómo gestionas la tensión entre la materialidad cruda y experimental y las expectativas de refinamiento de la alta relojería suiza?
SR: Junto con Hublot hemos interpretado la noción de “fusión” a través de desarrollos y combinaciones únicas de materiales. Como el zafiro en contraste con el titanio, la esqueletización en contraste con nuevas variantes de caucho y formas con fuertes contrastes. Quizá la tensión ha pasado a significar fusión. Nuestros desarrollos se basan en la investigación, la observación y la intuición; no hay mejor circuito de retroalimentación que ver y escuchar qué es lo que conecta con el mercado de coleccionistas de relojes.
TDR: Tu obra explora la idea de que los materiales poseen su propia energía o espíritu, algo que has vinculado con la filosofía sintoísta. ¿Cómo influye esta creencia en tu elección de materiales o acabados en un reloj?
SR: En la práctica, esto se ha concretado mediante la alteración de las composiciones de los materiales en la búsqueda de la novedad. En esencia, se trata de distorsionar las expectativas asociadas a cómo se experimentan normalmente los materiales y a cómo esperamos que expresen sus cualidades. Cambiar los acabados, producir nuevos relieves, composiciones, pigmentaciones y texturas son ejemplos prácticos de cómo este ethos se establece dentro del ámbito del lujo.
Carbon SR_A de 2024.
TDR: Buena parte de la innovación en la relojería se centra en los materiales por sus contribuciones al rendimiento. ¿Te sorprendió descubrir este lado tan técnico?
SR: Mi primer acercamiento a la relojería surgió del interés por desarrollar materiales únicos. Tras pasar años en el ámbito de la moda y del diseño de producto, te familiarizas con las cualidades de los principales oficios artesanales. Sin embargo, la capacidad de las manufacturas relojeras sigue siendo una fuente constante de interés. En este sector, todo comienza y termina con las habilidades de las manufacturas y de los artesanos.
“En la relojería, todo comienza y termina con las habilidades de las manufacturas y de los artesanos”
Samuel Ross, artista y embajador de Hublot
TDR: ¿Existen materiales que hayas explorado y que creas que puedan usarse en la relojería? ¿Te interesaría proponer o desarrollar un nuevo material relojero en el futuro?
SR: El tiempo lo dirá.
El espíritu de la juventud
TDR: La alta relojería se ha abierto cada vez más a las colaboraciones con artistas y marcas de otros mundos creativos, algo que está muy alineado con tu ADN como diseñador. ¿Qué opinas de este cambio cultural y qué obtienes —a nivel filosófico y estilístico— de colaborar con marcas?
SR: Depende mucho de la intención y el objetivo de cada individuo. Mi interés personal por la relojería forma parte de una especialización más profunda dentro del diseño industrial y del sector de las prendas técnicas de lujo. Son herramientas utilitarias que contribuyen a establecer futuros lenguajes de diseño y a proponer perspectivas de lo que el diseño puede llegar a ser.
TDR: ¿Crees que el atractivo perdurable de la relojería reside en inspirarse en su pasado o en distanciarse de la tradición?
SR: En ambas cosas. El contexto es esencial: nuestras expectativas sobre lo que un reloj ha llegado a representar hoy en día no son ajenas a las tendencias cíclicas. Una buena colección de relojes da cabida tanto a propuestas orientadas al futuro como a la preservación del oficio artesanal. Esto refleja un equilibro entre los momentos de contemplación serena y las dosis de adrenalina que todos experimentamos.
TDR: ¿Cómo puede la industria relojera dirigirse a audiencias más jóvenes y diversas sin perder su sentido del oficio y la autenticidad?
SR: Creo en el espíritu de la juventud en la misma medida que en la búsqueda de la maestría. Estoy seguro de que podemos coincidir en que una no tiene por qué eclipsar a la otra. De hecho, se requiere una relación más armónica entre ambas. Se puede asumir que una conversación significativa comienza, en primer lugar, por situar los relojes en nuevos contextos. Quizá también implique cuestionar lo que entendemos por reloj cuando consideramos las experiencias físicas y digitales.
TDR: Si te invitaran a imaginar un reloj mecánico de “próxima generación” desde cero, ¿se parecería a los relojes de Hublot en los que has colaborado o irías más allá?
SR: Nos espera un nuevo horizonte para la relojería basado en la excelencia mecánica.