En un mundo que corre sin pausa, L’Epée 1839 propone detener el tiempo —literal y metafóricamente— con La Regatta Métiers d’Art, presentada en LVMH Watch Week. No es solo una pieza relojera: es una escultura cinética, una meditación mecánica sobre el ritmo, el equilibrio y la resistencia.
Inspirada en la silueta estilizada de un skiff de competición, La Regatta adopta una arquitectura vertical, limpia y contenida. Todo fluye en un mismo eje. El movimiento —visible y perfectamente alineado— refuerza esa sensación de control absoluto. El barrilete y escape dialogan desde extremos opuestos como el casco y el timón de una embarcación en plena regata.
La gran novedad de esta edición es su reinterpretación a través de los Métiers d’Art. El resultado es una serie de piezas únicas completamente esmaltadas a mano mediante la técnica Grand Feu, realizada en colaboración con el prestigioso taller David Kakabadze Enamel, referente internacional del esmalte artístico. Aquí, el proceso importa tanto como el resultado. Capas sucesivas de esmalte vitrificado, múltiples cocciones a más de 700 °C y una precisión sin margen de error. Cada pieza es irrepetible, como cada golpe de remo sobre el agua.
Cada versión (hay tres) de La Regatta explora un lenguaje distinto. Desde Umi, inspirada en las olas de Hokusai mediante cloisonné y paillons de plata, hasta Blue Horizon (en las fotos), donde el esmalte flinqué aporta profundidad y vibración cromática. Prism, por su parte, lleva la expresión al límite con plique-à-jour, creando un juego de transparencias casi arquitectónico que transforma la luz en materia.
En el plano técnico, L’Epée 1839 se mantiene fiel a su ADN. Late con calibre in-house, frecuencia de 2.5 Hz, 26 rubíes y una generosa reserva de marcha de ocho días. Todo ello alojado en una estructura de latón rodiado en paladio, acero inoxidable y aluminio. Tiene acabados pulidos, satinados y arenados que subrayan su carácter escultórico.
La Regatta Métiers d’Art es una pieza para quien entiende el tiempo no como una urgencia, sino como un ejercicio de precisión, constancia y belleza. Un objeto sereno para coleccionistas con sensibilidad excepcional.