David Chaumet aterrizó en Roger Dubuis en 2008. Allí estuvo al frente de calidad y atención al cliente, pasó después por la gestión del mercado suizo y más tarde asumió Europa y Asia-Pacífico. Para entonces, la manufactura ginebrina —fundada en 1995— ya formaba parte de Richemont, tras una década de creatividad desbordada firmada por Roger Dubuis y Carlos Dias. En 2019 pasó a ser CEO de Baume & Mercier. Y cinco años después, en 2024, regresó a Roger Dubuis como capitán de la firma. Su misión fue preparar el 30 aniversario de la marca. El resultado ha sido excepcional para una firma con un fuerte ADN que se traduce en exuberancia creativa y tradición de la alta relojería ginebrina. Hablamos con David Chaumet en la boutique que ha inaugurado en CDMX, en Kogan Luxury House. En la conversación afirma que la clave del éxito de Roger Dubuis está en que “todo gira en torno a la emoción, la creatividad, la teatralidad, la belleza y el amor de un relojero por lo que hace”.
Tres décadas son un momento importante para la marca. ¿Qué tipo de reflexión se ha gestado en el 30.º aniversario?
Cuando me uní a Roger Dubuis hace casi dos años, sabía que celebraríamos este 30.º aniversario. Así que empezamos a pensarlo y a construirlo. Pensé en cómo ha evolucionado y en lo que se ha hecho a lo largo de los años. Y me parece impresionante. Desde que la fundaron Roger Dubois y Carlos Dias hasta ahora, la creatividad se ha desarrollado muchísimo en todos los aspectos. Contamos con 50 movimientos propios, desarrollados en 30 años. En cuanto al diseño y colecciones, en retrospectiva, tenemos Hommage, Sympathie, Much More, Follow Me, Monegasque, Pulsion, New Sympathie, Excalibur, Velvet….

En mi primera etapa en Roger Dubuis, de 2008 a 2019, estuve a cargo de la calidad, la atención al cliente, las operaciones de fabricación y la integración de Roger Dubuis en el ecosistema de Richemont. Así que tuve que profundizar en las raíces de la Maison. Y tuve el placer de colaborar y trabajar con Carlos Dias y Roger Dubuis. Así que sabía cuál era su propósito fundacional, qué querían lograr con Roger Dubuis. Al reflexionar sobre el 30 aniversario, tuvimos la sensación de que la Maison necesitaba reconectar con las raíces originales. Como saben, él patentó, incluso antes de crear a Roger Dubuis, un sistema birretrógrado. Conocía la pasión de Roger Dubuis por la representación alternativa de los elementos, como la hora, la fecha, etc. Le apasionaban dos complicaciones: el calendario perpetuo y el repetidor de minutos. Así que, al desarrollar el plan, quise rendir homenaje a Roger como creador de La Placide.
Además, nos centramos en Excalibur y en Hommage. Roger Dubois bautizó esta colección como «Hommage» para rendir homenaje a todas aquellas personas que lo ayudaron en su carrera hasta convertirse en un relojero muy famoso y con grandes ventas. Así que pensé que sería genial relanzar Hommage y hacerlo con todos los códigos de origen, de color, tamaño e incluso el movimiento.
Como homenaje a él, nos pareció fundamental reconectar con su pasión. Así, lanzamos el Excalibur Grande Complication, un modelo con tourbillon volante, repetición de minutos central, calendario perpetuo birretrógrado, automático, en oro rosa. Una edición limitada a 8 ejemplares que se lanzó en Watches and Wonders junto con el Excalibur Biretrograde Calendar en oro rosa y 40 mm de diámetro. La idea era para retomar el tamaño que se usaba en aquel momento, que oscilaba entre 38 y 40 mm.
Usamos el movimiento RD-14 en La Placide Sukoon Al-Layl. El RD-14 fue el primer movimiento automático fabricado íntegramente por Roger Dubuis. Usamos este y le agregamos el módulo birretrógado RD72. De esta manera, el calibre automático RD1472 es el corazón de Hommage La Placide. Hay algunos ajustes técnicos para hacerlo contemporáneo en cuanto a funcionalidad, pero aun así conservamos todos los códigos, diseños y acabados que Roger creó en aquel momento. Lo presentamos con gran éxito en Dubai Watch Week.
Entonces, la primera conclusión del 30.º aniversario es que este es el momento de volver a centrar la atención en el origen. Pero al revisar el portafolio de Roger Dubuis, el 90% es Excalibur, con mucha audacia estética. Parece más una manufactura de moda.
Nunca usaría la palabra moda, pero entiendo lo que quieres decir: diseño, creatividad.
¿Cómo combinan estas dos personalidades con miras al futuro?
Excalibur tiene diferentes formas de expresión y diferentes territorios que explorar. De hecho, Roger Dubuis es relojería tradicional ginebrina en cuanto al movimiento y la forma en que ejecutamos el Sello de Ginebra. Pero, además, buscamos una expresión diferenciada, un giro. Si observas este Excalibur, es un calibre esqueleto automático, en titanio y cobalto, uno de nuestros productos más vendidos. Incluso en el mundo del automovilismo, gracias a nuestra colaboración con Lamborghini y Pirelli, nos inclinamos por la adrenalina, la intensidad y la expresividad. De hecho, siempre hemos sido así: combinamos una relojería elegante, diferenciada y a la vez teatral, con una expresión más exuberante de la relojería.
Nos dirigimos a una amplia comunidad de amantes de Roger Dubuis, entre ellos, los aficionados de los primeros tiempos, que se interesan más por Hommage, los relojes más pequeños, con expresión, pero menos contundentes que un Excalibur de 45 o 48 mm de diámetro. Y luego tenemos un segundo público: los últimos clientes de Roger Dubuis que se han unido a la comunidad que buscan materiales más expresivos, más coloridos e innovadores, así como una mayor innovación en la relojería. Y, por último, algo más desconocido pero que supone casi una quinta parte de nuestra actividad son relojes únicos que diseñamos junto con nuestros clientes.
Al revisar las subastas, veo que las primeras piezas de la modernidad de la relojería —Daniel Roth, Franck Muller, Roger Dubuis de los 90— están resurgiendo. La gente reconoce el valor y el espíritu vanguardista en ese momento de cambio de siglo. Pero debe ser difícil para usted, porque Roger Dubuis también tiene piezas más comerciales, extravagantes, modernas y elegantes gracias a la diversidad de Excalibur.
Es difícil manejar estas dos personalidades. Hablamos con nuestros clientes y les ofrecemos la posibilidad de explorar su pasión por Roger Dubuis. Nos sorprendió cuando lanzamos Hommage La Placide, la rapidez con la que se agotó. La lista de espera ha sido interminable. Lo hicimos para celebrar a Roger Dubuis, para complacer a un público con el que no hablábamos desde hacía bastante tiempo.Y nos sorprendió el resultado. Me reuní con muchísimos coleccionistas durante los últimos seis meses, y muchos tenían en su colección relojes de la época de Roger Dubuis: Sympathie, Hommage, Retrograde, Doble Tourbillon, la primera versión con hora saltante, etc.También tenían el Quatuor, el Lamborghini Countach, hasta el Excalibur Spider Pirelli.
¿Fue un acierto que Roger Dubuis lanzara Hommage?
A veces nuestra forma de pensar sobre nuestros clientes puede ser engañosa, porque intentamos imaginar qué les encantaría, qué buscan… Y a veces es más sencillo. De hecho, los relojes elegantes con una excelente ejecución relojera y un alto nivel de acabado hablan por sí solos.
Si volvemos a lo que mencionaste sobre el mercado secundario, el valor del Roger Dubuis original está subiendo. Nosotros creamos relojes para brindar placer y emoción a una comunidad. Tienen valor porque conoces al fabricante, ves la artesanía que debemos implementar para que alcance este nivel. No actuamos en el mercado secundario para impulsar el negocio ni nada por el estilo. Nunca. Para mí, esto es un destructor de emociones y es súper peligroso a largo plazo. Dejamos que el mercado fluya. Si el precio tiene buen desempeño y sube, es bueno para quienes lo tienen en su colección y quizás quieran venderlo para comprar otros relojes, pero en realidad, cuando creamos un reloj, todo gira en torno a la emoción, la creatividad, la teatralidad y la belleza y el amor de un relojero por lo que hace. Esta es la base de todo lo que hacemos.
Desde el principio, Roger Dubuis fue muy arriesgado, vanguardista y audaz en cuanto a formas. Por ejemplo, Follow Me, Much More, Sympathie, Golden Square, etc. Ahora vemos que el 90% de los modelos son Excalibur. ¿Qué aprendió la marca de los clientes en los últimos 10 años para llegar a la conclusión de que todo debe hacerse en el modelo Excalibur?
Lo que más me gusta de Roger Dubuis hoy es que tenemos esta cartera de relojes increíbles y áreas de juego que podemos explorar en el futuro según dónde queramos centrarnos. Es una historia asombrosa y un tesoro increíble que hemos heredado de nuestra corta trayectoria; 30 años son pocos en la industria relojera. Aun así, al ver lo que se ha logrado, es un gran activo para la Maison. Es realmente valioso. Para quienes conocen la relojería tradicional y bien ejecutada en Ginebra, si dicen Excalibur, sabrán que es Roger Dubuis. Si dices Roger Dubuis, dirán Excalibur. Tenemos una firma con esta colección, así que ya es todo un logro.
Hablemos del departamento de rarezas. ¿Qué tipo de pedidos reciben?
Este departamento de rarezas es un elemento clave del ADN de Roger Dubuis. Cabe mencionar que uno de los primeros encargos de Roger Dubuis fue uno a medida. Fue para la boda de un rey del sudeste asiático. Quería para su boda un reloj con una pintura de él y su futura esposa en la esfera.
Ahora tenemos un espacio que se llama QLab donde todos nuestros diseñadores crean las colecciones, las novedades, trabajan a largo plazo e innovan. En este departamento también participan los diseñadores que se centran en las peticiones especiales de los clientes. Puede ser desde una pequeña personalización: por ejemplo, un Excalibur con una hilera de diamantes o con un diamante en la corona. En la forma más extrema, nos sentamos con el cliente y diseñamos el movimiento desde cero. Después, pasamos a la esfera. Trabajamos en la caja y, finalmente, entregamos el reloj al cliente. Es realmente asombroso tener tanta libertad para que un equipo cree, explore y construya relaciones con los clientes. Cuando empezamos a co-crear juntos, avanzamos hacia el siguiente capítulo de la relación con el cliente: empezamos el diseño, se lo enviamos, volvemos para hablar de ello y, finalmente, se convierte en un producto terminado. Llamamos a los clientes varias veces durante el proceso, que puede ser largo. Uno de nuestros proyectos excepcionales tardó tres años entre la primera conversación con el cliente y la entrega del reloj. Lo entregamos en julio pasado, y el cliente, emocionado, dijo: «Se me llenan los ojos de lágrimas, es hermoso lo que hace». De esto se trata el valor de los relojes: nos centramos más en la creación de emociones que en el valor del reloj.
La evolución de la marca en el siglo XXI fue radical en términos de modernidad, con los relojes de espíritu de superdeportivo. ¿Cuál fue el último consejo o comentario de Roger Dubuis en cuanto a la evolución del diseño?
En cuanto al diseño, era un apasionado del Sympathie y del Hommage. Le encantaban las esferas champán, salmón, azules, marrones, con un toque de rojo. Decir que estaba enamorado del diseño de la última creación de Roger Dubuis… no lo sé, pero lo que realmente le encantaba era reunirse con el cliente, explicarle la parte relojera de las creaciones. Todavía le gustaba más estar en el taller con los relojeros, encontrar soluciones, mejorar constantemente, innovar, encontrar nuevas formas de diseñar los componentes y la función de las piezas. Para él, la belleza de un reloj está en su interior. El exterior debe ser bonito, pero lo importante es lo que hay dentro. Esto es lo que percibí sobre sus reflexiones sobre la evolución de Roger Dubuis.
¿Cómo percibe el mercado de Roger Dubuis para 2026?
En cuanto a Roger Dubuis, 2026 empieza muy bien. Después de Miami, estamos en la Ciudad de México, donde nunca había estado y tengo el placer de descubrir socios y clientes que sienten una verdadera pasión por Roger Dubuis y por la alta relojería. Esto ya es una excelente manera de empezar el año y, sin duda, estará lleno de oportunidades. Para empezar, Excalibur Spider Pirelli Flyback Chronograph Edición México, un excelente reloj que lanzamos en septiembre para el Gran Premio de México, y está teniendo una excelente acogida entre el público mexicano.
Me ha sorprendido la madurez y del conocimiento de la comunidad de aficionados mexicanos de relojes. Conocen a la perfección el mundo de los relojes y de la relojería. Ayer hablé con unos clientes sobre un cronógrafo, sobre qué es una rueda de pilares, etc. Saben perfectamente de qué hablamos y eso nos encanta.