Patek Philippe Watch Art Exhibition Milán 2026: Elegir uno

Siete relojes creados para Italia, veinticinco piezas de Alta Artesanía y una difícil tarea en el preestreno de la Patek Philippe WATCH ART Grand Exhibition de Milán 2026

La magna exposición de Patek Philippe estará abierta diecisiete días, pero necesité dos horas para reconocer que me cuesta elegir uno. ¡Por qué no todos! Aclaro: es un juego de cronista, pero en Milán resulta aún más cruel que en las anteriores exposiciones. Los relojes creados para el evento —siete modelos más 25 piezas de Alta Artesanía, casi 800 unidades en total, y todos se quedan en Italia— están inspirados en puro hedonismo transalpino. Cuando se trata de este país el corazón palpita de otra forma.

Grandeza italiana a escala de bolsillo

Un Cinquecento turquesa recorre la costa amalfitana; otro amarillo se detiene entre las viñas del Chianti; uno rojo, entre los trulli de Puglia; el último llega al lago de Como. Esmalte cloisonné y pintura en miniatura al servicio de la vacación eterna. Puro amor a primera vista. Pero no queda ahí. Los limones de Sicilia con el Etna reflejado en el mar. La galería barroca del Palacio de Venaria. Los estucos de los techos de los palacios, convertidos en relieve sobre esmalte verde. Es la grandeza italiana a escala de bolsillo, y uno empieza a sospechar que la dificultad de elegir es exactamente la intención de esta selección.

Laura Gervasoni, la veterana directora de Patek Philippe en Italia, dice que mandó sugerencias a Plan-les-Ouates, pero que todos los diseños son obra de Thierry Stern. El presidente de Patek acudió a la fiesta del estreno en la noche con un traje blanco a lo Marcello Mastroianni en la secuencia final de La Dolce Vita.

Luego está el arte por el arte. Anita Porchet, la gran dama del esmalte, estaba presente y me explicó que tardó cinco meses en pintar la pieza de bolsillo de Dante. Es el perfil que Botticelli hizo del poeta, recortado contra un azul tan transparente que la luz lo atraviesa como una vidriera de catedral. Incluso para ella fue una pieza ardua. Cinco meses de trabajo. Cada capa de esmalte pasa por el horno, y el horno no negocia. Pieza única de museo. Queda descartada por respeto.

Los tres relojes «il Tricolore» de la bandera complican el juego. Todos de oro blanco y 38 mm: un Calatrava blanco (7007G), un calendario perpetuo verde (7147G) y una repetición de minutos lacada en rojo (7047G). Thierry Stern dice que él elige el rojo. Es la ventaja de jugar en casa. Y tiene lógica. Es un escarlata que me recuerda que alguna vez estuvo a punto de haber una colaboración de Patek con Ferrari (con la Ref. 5000). Uno imagina a Alessandro Borghi con cualquiera de los tres, en una terraza de Brera, sin ninguna prisa por mirar la hora.

Imperceptible complejidad

Y al final está la cabeza. El 5978P es la edición Milano 2026 azul con detalles rojos como apuesta de peso: el primer cronógrafo con calendario perpetuo de salto instantáneo y cuerda manual, de la estirpe de la Ref. 1518, el reloj que en 1941 llevó esa combinación a la muñeca. Trae dos patentes y algo que sus mayores no tenían. A medianoche, los discos de día, fecha y mes saltan a la vez en 30 milisegundos, menos que un parpadeo. Patek le ha dedicado una sala entera para mostrar su imperceptible complejidad. El calendario, por cierto, habla italiano y sospecho que «instantáneo» va a ser una palabra recurrente a partir de ahora en el universo de la cruz de Calatrava.

Le pregunté a Frédéric Maier, que dirige el departamento de Advanced Research, si había intervenido la IA en esta proeza. «Todavía no», respondió, sin énfasis. En 2026 hay pocas respuestas más radicales. Le dije que no la necesitaban: que ahí fuera no existe un saber mayor que el que guardan ellos y que, si acaso, será la IA la que les copie para instruir a la competencia. Sonrió. Es el reloj que me llevaría esta tarde si estuviera en modo geek y no en ‘vivere alla giornata’.

Si decantarse aquí es tan difícil, es con causa. Italia lleva casi dos siglos eligiendo Patek, y eligiendo bien. Algunos de los primeros relojes que vendieron los fundadores acabaron en manos italianas. Fueron coleccionistas de este país quienes, mucho después, enseñaron al mundo a mirar un Patek antiguo como se mira un cuadro. Y cuando la casa ha querido asociar una colección femenina a la moda, ha preferido siempre Milán a París. Gondolo Ladies First, la nueva colección de señora, se ha presentado también aquí. Por cierto, con una puesta en escena totalmente fashion. El gusto, como el oficio, no se negocian.

Tesoros a la vista

Alrededor de la plaza central con una escultura de cristales que recuerda al Jet d’Eau, bajo la cúpula del antiguo Palazzo delle Scintille, también están los talleres, los relojeros trabajando a la vista y el museo, con 99 piezas que rara vez salen de Ginebra: un reloj de la reina Victoria, otro con la efigie del papa León XIII, un Calibre 89, un Star Caliber 2000, un Henry Graves… Todos sus dueños fueron propietarios provisionales; por eso están aquí.

Por primera vez se abren también los archivos históricos, donde la casa anota cada reloj que sale de sus talleres. Es la sala más silenciosa de la exposición. Allí está la memoria de todas las elecciones de los últimos 187 años en una museografía didáctica, impecable. Si algún día la IA aprende relojería, tendrá que aprenderla de papeles como estos. Y algún día, alguien buscará en estos registros el nombre de quien eligió el suyo en Milán.

En la bienvenida a la prensa, Thierry Stern hizo salir a escena a su hijo Andrea. Contó que lo acompaña en las entrevistas, que escucha, que aprende; que aún no decide nada, pero algún día tomará el relevo. Así ha pasado este saber de una generación a otra entre los Stern desde 1932. Algún día el heredero tendrá también su favorito. Entonces entendí por qué no conseguía decidirme. Andrea Stern no heredará una empresa. Heredará la habilidad para que sigamos dudando.

La exposición abre al público el 2 de octubre y cierra el 18. Diecisiete días para elegir. Nadie sale de allí simplemente informado. Sale patekizado.

WATCH ART™ Grand Exhibition – Milán 2026. CityOval (antiguo Palazzo delle Scintille), CityLife. Del 2 al 18 de octubre. Entrada gratuita con registro previo en patek.com/watchart2026.

Carlos Alonso

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