TAG Heuer se sube al ring

Un homenaje a la tradición más explosiva de la cultura mexicana: la lucha libre convertida en un tourbillon de alto voltaje.

En la arena de la relojería, TAG Heuer acaba de dar un salto mortal hacia atrás con triple giro: presenta el Carrera Chronograph Extreme Sport Tourbillon Edición Lucha Libre, una pieza hecha para México que es tanto un homenaje cultural como una máquina de precisión. 

La lucha libre mexicana no es solo un deporte; es un espectáculo con alma, máscaras que son identidades secretas, héroes y villanos que se baten en duelos épicos. En este reloj, TAG Heuer captura esa esencia y la convierte en diseño, técnica y color. En el cuadrilátero, los luchadores representan el eterno enfrentamiento entre el bien y el mal, entre los técnicos y los rudos. Pero, más allá de la narrativa, cada combate es una metáfora de la vida misma: caídas, levantadas y victorias que solo se alcanzan con determinación, disciplina y una fe inquebrantable en uno mismo. El nuevo reloj es un tributo a ese espíritu. 

Máscara en contador de las 9 horas

El guiño más claro está en la subesfera a las 9 h, donde el contador de horas del cronógrafo adopta la forma de una máscara de lucha libre en verde, fucsia y blanco. No es un simple detalle gráfico: es un manifiesto visual que recuerda la fuerza y la dualidad de los luchadores, mitad humanos, mitad leyendas. En el fondo de la caja también aparece otra máscara grabada en tonos vibrantes, como un recordatorio de que esta pieza nació en México y para México. Además, el bisel lleva grabado en fucsia la palabra “México”, subrayando el carácter local y orgulloso de esta edición limitada.

La estética no escatima dramatismo: caja de titanio con recubrimiento DLC negro, bisel de carbono forjado, reborde fucsia con escala de 60 segundos y manecillas con SuperLumiNova. Y como buen luchador enmascarado, hay contraste y actitud en cada ángulo: verde, fucsia y negro se combinan en una sinfonía cromática que parece salida del cuadrilátero.

Espectáculo de precisión

Dentro late el calibre TH20-09, un movimiento automático con funciones de cronógrafo, fecha y, como golpe final, un tourbillon a las 6 en punto, lacado en fucsia. No es solo espectáculo: es ingeniería de precisión lista para enfrentar cualquier combate contra el tiempo. Limitado a 50 piezas, el TAG Heuer Carrera Chronograph Extreme Sport Tourbillon Edición Lucha Libre es, en sí mismo, como un cinturón de campeonato en la muñeca: exclusivo, poderoso y cargado de simbolismo. Un recordatorio de que, como en el ring, la victoria llega con disciplina, pasión y orgullo por las raíces.

Yolanda Ruiz

Periodista todoterreno, llevo más de una década tomando el pulso a la industria relojera. “De los relojes lo que más me asombra es cómo actúan como instrumento de identidad. Son testigos de los cambios sociológicos y culturales».

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