Tan solo un puñado de marcas pueden presumir un legado como el de TAG Heuer en la evolución del cronógrafo, que se engrandece seriamente con el lanzamiento del rompedor Carrera Split-Seconds Chronograph en la LVMH Watch Week 2026. Es la primera vez que la complicación split-seconds o rattrapante se incluye en el Carrera. Un hecho trascendente en la relojería porque el Carrera es uno de los cinco cronógrafos de pulsera más importantes de la historia. El diseño y el desarrollo técnico de esta novedad responden al espíritu avant-garde de la firma. Y el resultado es una pieza de alta relojería bastante exclusiva que tendrá un precio aproximado de 110,000 francos suizos.
TAG Heuer comenzó el año con posts y stories de Instagram que recuerdan su maestría en materia de cronógrafos a lo largo de sus 166 años de vida. Algo que está más allá de cualquier cuestionamiento. Para empezar, Heuer, como la firma se llamó hasta 1985, introdujo en 1887 una patente para mejorar el piñón oscilante. Esa innovación permitió que el cronógrafo arrancara y se detuviera de forma instantánea pulsando un botón.
Las claves
A principios del siglo XX, Heuer fue la autora de una serie de progresos muy importantes. El Time of Trip (1911), un instrumento que se instalaba en los tableros de los aviones y los coches no solo para indicar el tiempo, sino para registrar la duración de los viajes. El Mikrograph (1916), el primer cronómetro de bolsillo capaz de medir las centésimas de segundo, sumamente útil en los deportes. El Autavia (1933), un cronómetro muy exitoso diseñado para usarse en los salpicaderos de los autos y las cabinas de los aviones. Su nombre, como probablemente ya saben, viene de AUTomóvil y AVIAción.
La década de 1960 fue una locura, en el buen sentido, para la marca. De la mano del joven Jack Heuer, bisnieto del fundador Edouard, lanzaron el Autavia (1962), el Carrera (1963) y el Monaco (1969). La santísima trinidad de los cronógrafos. También en 1969 presentaron el Calibre 11 Chronomatic, el revolucionario movimiento automático de cronógrafo desarrollado con Breitling, Hamilton-Buren y Dubois-Dépraz. En los años 1970, Heuer se convirtió en el primer fabricante de relojes en cronometrar a un equipo de Fórmula 1 (Ferrari).
Siguieron más innovaciones, como el Chronosplit (1975), el primer cronógrafo de pulsera –de cuarzo, eso sí– con una precisión de una centésima de segundo. En 2012, TAG Heuer creó el Mikrogirder, el primer reloj de pulsera mecánico capaz de registrar la media milésima de segundo. Esto fue posible gracias a una revolucionaria lamina oscilante que realiza 7.2 millones de vibraciones por hora. El nuevo Carrera Split-Seconds Chronograph se alimenta de esta tradición y del evidente expertise de la casa en los cronógrafos.
Lo nuevo: la caja
El antecedente del Carrera Split-Seconds Chronograph es el Monaco Split-Seconds Chronograph pieza única que se creó para la fatídica subasta Only Watch de 2023. Ese reloj fue el primer cronógrafo rattrapante mecánico en la historia de TAG Heuer. Un año después, la casa presentó ese Monaco en producción regular con un diseño que inspira el del nuevo Carrera y un precio de 135,000 CHF. A esa versión de titanio de grado 5 le siguieron una de cerámica blanca dedicada a la Fórmula 1 y otra llamada Air 1, con la caja forjada en titanio de grado 5 mediante fusión selectiva por láser, lo que optimiza el flujo del aire y reduce el peso.
El primer elemento a destacar del Carrera Split-Seconds Chronograph es la caja de 42 mm hecha en titanio de grado 5 pulido y cepillado. La distancia entre asas es de 48.6 mm y el grosor, de 15.17 mm. Recordemos que estamos ante un reloj sin obsesiones vintage que refleja una visión contemporánea, así que las dimensiones más grandes resultan adecuadas. Mantiene las características asas en forma de pico del Carrera, pero integra unos refinados pulsadores para activar el cronógrafo. En el lado izquierdo vemos otro pulsador, igualmente bien integrado, que sirve para activar el rattrapante.
Desde su aparición en 1963, el diseño del Carrera siempre ha enfatizado la legibilidad, un concepto que alcanzó nuevas alturas en 2023. Para celebrar el 60 aniversario de su icono, ese año TAG Heuer introdujo los modelos Glassbox. Esto significa que la caja está rematada por un cristal de zafiro con la forma de los cristales de Hesalite abombados que se encontraban en los modelos Heuer Carrera de la década de 1970. El cristal se ha rediseñado para que la curva fluya sin interrupciones sobre la escala taquimétrica que recorre el borde de la esfera y se adentra en la caja. A la vez, el reborde y los índices también se han curvado, lo que contribuye aún más a la estética, la coherencia y la legibilidad del reloj.
Lo nuevo: la esfera
En el caso del nuevo Carrera, TAG Heuer explica que el Glassbox se ha perfeccionado aún más, dando la impresión de una integración perfecta en la caja y creando un efecto de ampliación de la esfera y el reborde. El taquímetro y el reborde con las marcas de 1/5 de segundo están curvados para seguir el perfil del cristal, lo que minimiza el error de paralaje. Así coinciden mejor con las agujas y la lectura es más precisa, incluso cuando no se mira el reloj de frente.
La atención se centra en la esfera de cristal de zafiro translúcido que permite ver el magnífico acabado del movimiento. Este código de diseño, muy técnico, es la apuesta de las piezas de alta relojería de la firma y ya está presente en los Monaco Split-Seconds. Las subesferas secundarias también son de cristal de zafiro, lo que aporta un efecto de profundidad. Los totalizadores de 30 minutos y 12 horas del cronógrafo tienen toques de color rojo a juego con la aguja central lacada y a diferencia del pequeño segundero situado a las 6 horas.
Lo nuevo: el movimiento
El Carrera Split-Seconds Chronograph está equipado con el calibre TH81-01 automático, que da continuidad al TH81-00 de los Monaco Split-Seconds. Como aquel, ha sido desarrollado con colaboración con Vaucher Manufacture Fleurier. Funciona a una alta frecuencia de 5 Hz (36,000 alt/h) y la reserva de marcha va de 55 a 65 horas, según si el cronógrafo está o no en funcionamiento.
TAG Heuer afirma que el movimiento ha sido “probado exhaustivamente” en su laboratorio. El calibre TH81-01 está compuesto por más de 350 componentes acabados a mano con más de 10 técnicas diferentes. Entre ellas se incluyen el pulido negro de muchos elementos, incluidos los tornillos, y el biselado. Incluye el motivo de bandera a cuadros, que se aplica individualmente a mano utilizando la técnica graté, que es el distintivo de los mejores movimientos de la firma. El fondo de zafiro tipo Glassbox permite ver el mecanismo desde todos los ángulos.
Nuestra conclusión
No sé si estoy solo en esta sensación, pero la pura mención del rattrapante me hace pensar en relojes con la estética clásica y cálida de la primera mitad del siglo XX. Claro, esto tiene que ver con que el primer cronógrafo de pulsera con esa complicación, obra de Patek Philippe e identificado con el número 124.824, apareció en 1923. Y luego empezaron a desgranarse otras creaciones preciosas de la propia Patek, Breitling, Longines, Minerva, Universal Genève y, claro, el Rolex 4113. Menciono esto porque la forma en que TAG Heuer ha abordado la creación del primer Carrera Split-Seconds Chronograph me parece muy afortunada. Una pequeña dosis de nostalgia aderezando su visión vanguardista.
Como suele ocurrir con este tipo de piezas –ya pasó con el Monaco Split-Seconds–, el precio llama mucho la atención. Hace unos meses hablamos con Antoine Pin, el ahora ex CEO de TAG Heuer, sobre esto y aquí está la explicación que nos dio, para sumar a la discusión. “Somos avant-garde y nada nos impide lanzar mañana un reloj de un millón de dólares si lo vale”, nos dijo. “TAG es una firma vanguardista porque podemos liberarnos de un enfoque que responde a una estrategia de marketing básica para productos de consumo masivo. Nosotros no estamos ahí, sino en la industria del lujo, y no pondría límites. No me preocupa el posicionamiento de precio de los productos que estamos desarrollando. Lo que importa es el posicionamiento del producto en sí; si es lo bastante interesante, el precio será el que tenga que ser“.
Y, hay que decirlo, el Carrera Split-Seconds Chronograph es bastante interesante.
FICHA TÉCNICA TAG Heuer Carrera Split-Seconds Chronograph
- Movimiento: Calibre TH81-01, automático, 5 Hz (36,000 alt/h), reserva de marcha 65 horas (cronógrafo apagado), 55 horas (encendido)
- Función: Horas, minutos, segundos, cronógrafo, función split-seconds
- Caja: 42 mm, titanio de grado 5, cristal de zafiro Glassbox, 30 m
- Carátula: Cristal de zafiro translúcido, escala taquimétrica, segundero del cronógrafo lacado en rojo, SuperLuminova blanca
- Correa: Caucho negro con relieve textil y pespuntes rojos
- Precio: 110,000 francos suizos