Un nuevo objeto para dar rienda suelta a la fantasía. La filosofía del tiempo de Hermès toma sentido en un nuevo guardatiempo. La casa francesa recupera la versión esqueletada de su Arceau. Y lo hace con la sutileza erótica de jugar con el tiempo entre la luz y la sombra, lejos de las primeras versiones de su pieza esqueletada y de aquella edición especial Squelette Sellier con esfera esmaltada de oro blanco y el grabado a mano en los puentes del movimiento que reflejaba el trenzado y la costura realizada por los artesanos del cuero de la firma.
Siempre con el diseño original de la pieza de 1978 de Henri d´Origny, este Arceau Squelette mantiene su asimetría de asas y presenta nueva esfera negra degradada con mayor transparencia en el centro. El corazón se exhibe bajo un cristal de zafiro ahumado que desvela su movimiento de cuerda automática.