Si 2025 se caracterizó por el gran número de onomásticos importantes en la industria relojera, 2026 no se queda atrás. Este año celebraremos aniversarios significativos de relojes icónicos, calibres, innovaciones, marcas y eventos como el SIAR nacido en México. Todo contribuye a acelerar el corazón de un mercado dinámico que promete vivir otro año vibrante y que ya se pregunta cómo celebrará Patek Philippe el 50 aniversario del Nautilus y si Rolex tendrá algo preparado para conmemorar los 100 años del Oyster o los 70 años del Day-Date. Esta es la guía de los momentos relojeros que deben estar en tu radar
1. 225 años del tourbillon
O, para ser más precisos, de que el 26 de junio de 1801 Abraham-Louis Breguet patentó un nuevo tipo de regulador al que llamó “tourbillon”. Con ese invento, logró compensar los efectos de la gravedad terrestre en el funcionamiento de los relojes. La solución fue colocar todo el escape –es decir, el volante, el muelle, el áncora y la rueda de escape– en una jaula móvil que realiza una rotación completa por minuto.
El tourbillon ha sido uno de los pilares del renacimiento y auge de la relojería mecánica tras la crisis del cuarzo de fines del siglo XX. Desde que Audemars Piguet lanzó el primer reloj de pulsera automático con tourbillon en 1986, las casas de alta relojería más prestigiosas comenzaron a desarrollar sus propios modelos con este dispositivo. Además, ha sido objeto de experimentación y grandes innovaciones entre las grandes manufacturas y las firmas independientes. Su atractivo es tal que en algún punto se ha llegado a una tourbillonmanía, con las secuelas propias de cualquier sobresaturación.
La energía creativa con la que Breguet conmemoró su 250 aniversario el año pasado nos hace pensar que la firma celebrará al tourbillon con intensidad. Hay que recordar que a finales de 2025 lanzó el súper innovador Expérimentale 1, cuyo tourbillon tiene dos ruedas de escape equipadas con imanes para asegurar un par constante de funcionamiento. De este modo, la desviación calculada es de ±1 segundo cada 24 horas. Simplemente impresionante.
2. 200 años de Gallet
A Georges Kern, CEO de Breitling, le espera un 2026 muy movido con la consolidación de la nueva etapa de Universal Genève y el renacimiento de Gallet. Las tres marcas forman parte del concepto “House of Brands“. Será muy interesante conocer lo que Kern y su equipo presentarán en el caso de Gallet, una firma de 200 años de antigüedad fundada en 1826 en La Chaux-de-Fonds por Julien Gallet. Si bien en un principio se dedicó al comercio de relojes, después se convirtió en fabricante de cronógrafos de alto rendimiento para la aviación, el automovilismo y el uso profesional.
En 1907, Gallet adquirió al fabricante de relojes Société d’Horlogerie Electa y formó Fabrique d’Horlogerie Electa, Gallet & Co. Esta asociación le permitió crear relojes innovadores como los de su serie MultiChron, pensados para profesionales y exploradores. Se destaca el MultiChron Clamshell de 1938, uno de los primeros cronógrafos herméticos, capaz de resistir el polvo, la humedad y la lluvia intensa.
Gallet se posicionará en el segmento de lujo de entrada y se integrará en las boutiques de Breitling con su propia identidad. A los fans de los relojes robustos con inspiración vintage les recomendamos que estén atentos para ver qué conejo sale de la chistera del mago Kern.
3. 100 años de Tudor
Convertida en una de las casas más refrescantes y audaces de la industria con sus impecables tool watches, el origen de Tudor se remonta a 1926. Ese año, la casa Veuve de Philippe Hüther, comerciante y fabricante de relojes, registró la marca “The TUDOR” para Hans Wilsdorf, el visionario fundador de Rolex. “Llevaba muchos años considerando la idea de crear relojes que nuestros distribuidores pudieran vender a un precio un poco más bajo que el de nuestros Rolex, pero alcanzando los mismos niveles de confianza por los que Rolex es reconocido en todo el mundo. Por eso decidí fundar una empresa específicamente dedicada a la fabricación y venta de estos nuevos relojes”, explicó el propio Wilsdorf.
En 1932, se crearon los primeros relojes Tudor exclusivos para el mercado australiano. Eran rectangulares, con forma de tonel o con los bordes biselados. Un ejemplo es el “Catanach’s”, fabricado para Catanach’s Jewellers, una de las familias de joyeros más antiguos de Australia. El 15 de octubre de 1936, Veuve de Philippe Hüther transfirió la marca “The TUDOR” a Hans Wilsdorf, y en 1946, el empresario fundó Montres Tudor S.A. En esos años, la marca estaba claramente asociada a Rolex con modelos como el Tudor Oyster o el Tudor Oyster Prince.
Hoy en día –y desde hace tiempo–, Tudor tiene una voz clara y fuerte en el sector, con colecciones inspiradas en su vasto legado de relojes de submarinismo que comenzó en la década de 1950. Más allá de si celebra o no sus 100 años con alguna edición especial, siempre será emocionante atestiguar cómo sigue enriqueciendo esa historia de éxito llamada Black Bay.
4. 100 años del Rolex Oyster
La caja y el modelo Oyster –iconos absolutos de la relojería– nacieron en 1926. Gracias a un ingenioso sistema patentado de bisel, fondo y corona enroscados, ofrecían un sellado hermético y la protección óptima del movimiento contra el agua y el polvo. Con esta primicia, Hans Wilsdorf, el fundador de Rolex, seguía dando forma al arquetipo del reloj moderno: preciso, fiable y automático. Años antes, en 1914, un reloj de pulsera Rolex había obtenido un certificado de clase “A” del Observatorio de Kew en Gran Bretaña, poniéndose a la par de los relojes de bolsillo con mayor precisión. Y en 1931, la casa patentó el mecanismo de cuerda automática por rotor libre denominado Perpetual. Así surgió el Oyster Perpetual.
El Oyster Perpetual sigue siendo el Rolex por excelencia. Elegante, sencillo, versátil, lúdico y contundente, está equipado con lo mejor de la tecnología de la manufactura suiza. Pero, a la vez, Oyster Perpetual es el nombre de pila de la mayoría de los modelos clásicos de la marca (Land-Dweller, Datejust, Day-Date y Sky-Dweller) y de los “Profesionales” (Cosmograph Daytona, Submariner, Sea-Dweller, Deepsea, GMT-Master II, Yacht-Master, Explorer y Air-King).
Todos esos relojes utilizan la caja Oyster que, evidentemente, ha sido mejorada con el paso de los años. Un ejemplo de la consistencia y la coherencia con las que Rolex ha construido su incomparable reputación. Por eso mismo, no es una firma a la que le gusten los fuegos artificiales ni el cortoplacismo, así que ya veremos si decide conmemorar o no este centenario.
5. 70 años del Rolex Day-Date
Elegantísimo e innovador, el Oyster Perpetual Day-Date apareció en 1956 como el primer reloj de pulsera que combinaba la fecha con el día de la semana escrito con todas las letras, una proeza técnica para la época. La ventana del día en forma de arco posicionada a las 12 horas fue y sigue siendo una solución genial de Rolex.
Uno de sus principales distintivos es, por supuesto, el brazalete President de tres elementos semicirculares. El modelo se posicionó rápidamente como un símbolo de distinción entre personalidades políticas y líderes de todo el mundo, al grado de ganarse el apodo de el “reloj de los presidentes”. Desde su lanzamiento, solo se fabrica en metales preciosos: oro amarillo, blanco o Everose de 18 quilates, o platino 950. Disponible en varios tamaños, las versiones también se diferencian por su bisel acanalado o liso.
¿Se merece una celebración por su 70 aniversario? Claro, sobre todo considerando que su última actualización en forma data de 2015. Ahora bien, lo cierto es que cada referencia actual y nueva es una celebración en sí misma.
6. 70 años del Rolex Milgauss
Rolex señala que el nacimiento oficial del Milgauss ocurrió en 1956, aunque ya había desarrollado un prototipo y producido algunos relojes en 1954 (entre 75 y 200, según nuestros amigos de Monochrome). La firma lo desarrolló con el Consejo Europeo para la Investigación Nuclear (CERN) para resistir campos magnéticos de hasta 1,000 gauss, muy superior a la media de la época.
El modelo inaugural fue la referencia 6541 (1956 a 1960) con el segundero en forma de rayo y un diseño técnico que enfatizaba su esencia de reloj herramienta. Le siguió la Ref. 1019 (1960 a 1988), con un diseño más sobrio y un segundero tradicional. Rolex dejó de producir el Milgauss hasta que, en 2007, lanzó la Ref. 116400 con caja de Oystersteel, segundero en forma de rayo, esfera “Z-Blue” y el famoso cristal de zafiro verde tintado. Sin embargo, el reloj fue descontinuado en 2023. ¿Será que Rolex nos dé una sorpresa con motivo de los 70 años del Milgauss?
7. 50 años del Patek Philippe Nautilus
La visión de Patek Philippe de crear un reloj deportivo de lujo acorde con los gustos de los años 1970 dio como resultado uno de los grandes iconos de la industria. Lanzado en 1976, el Nautilus Ref. 3700 de acero llegaba al mercado para competir de frente con el Royal Oak de Audemars Piguet, con el que compartía diseñador, el recordado Gérald Genta, y la inspiración en el mundo náutico.
Para su 20 aniversario, en 2006, el Nautilus tuvo una renovación profunda de la que nació la ultrafamosa Ref. 5711 en acero con carátula azul degradado. Fue un boom desde el momento de su presentación hasta que Patek, en una decisión muy audaz, decidió retirar ese Nautilus de su colección en 2021. El sucesor natural pasó a ser la Ref. 5811/1G de 2022, con un diámetro ligeramente superior (41 mm frente a 40 mm), caja de oro blanco y la carátula más reconocible e icónica con su color azul soleil y efecto degradado negro.
Patek no es una marca tímida a la hora de conmemorar sus hitos, así que casi seguramente habrá por lo menos un Nautilus especial por el 50 aniversario. Pero también es una firma con una visión muy estratégica. Lo que está por verse es si se inclina por un guiño al 3700, al 5711, quizás una versión en platino o un mazazo técnico con un Advanced Research. Por favor, sorpréndenos Thierry Stern.
8. 50 años del TAG Heuer Monza
Este icónico cronógrafo nació en 1976 para conmemorar el histórico título mundial de Niki Lauda con Ferrari en la Fórmula 1 y refleja la pasión por la velocidad que definió aquella era. Su diseño en color negro y espíritu racing lo convirtieron en un clásico inmediato, fusionando desempeño y adrenalina en la muñeca. El reloj capturaba una de las tendencias más populares de mediados de los años 70: cajas con revestimiento negro que combinaban el estilo de los instrumentos del salpicadero de un coche de carreras con el estilo táctico del equipamiento militar.
El modelo lucía un revestimiento de cromo negro sobre la caja metálica. También presentaba una esfera negra mate con contadores negros. En 2011, TAG Heuer retomó los códigos estéticos de la década de 1970 con otra versión del Monza: bisel en forma de cojín, agujas azules en una esfera blanca, números de gran tamaño y marcadores de rodio envejecido luminiscentes. Para su 40 aniversario, TAG Heuer lanzó un reloj muy parecido al Heuer Monza de 1976. La caja era negra. Estaba impulsado por el movimiento Calibre 17 de la firma.
En 2023 llegó el Monza Calibre Heuer 02 COSC Flyback con caja de carbono forjado ultraligero y esfera esqueletada. Atentos este año a la celebración de este emblema, que seguro potenciará su estética contemporánea y ADN racing con una dosis heritage que conecte emocionalmente con los coleccionistas. Tal vez la sorpresa esté a la vuelta de la esquina en el evento LVMH Watch Week, el próximo 19 de enero.
9. 35 años de Ultrajewels
Es uno de los pilares del retail de alta relojería y joyería en México, respaldado por la solidez y visión de Grupo Ultra, una empresa con cinco décadas de historia en el sector del lujo. El origen se remonta a 1975, cuando Elena Villarreal fundó Ultrafemme en Chetumal, Quintana Roo. Tras su expansión a Cancún, en 1990 nació Ultrafemme Jewels —hoy Ultrajewels— en Plaza Kukulcan, marcando el inicio de una trayectoria sostenida de crecimiento.
La expansión del grupo continuó con la apertura de Ultra Boutiques, la llegada de franquicias como Swarovski y Longchamp, y el desarrollo de conceptos clave como Luxury Avenue en Cancún y Los Cabos. Desde 2011, José García Villarreal, hijo de la fundadora, lidera la compañía como CEO y presidente, impulsando una estrategia centrada en experiencias, omnicanalidad y alianzas de largo plazo con las marcas.

Hoy, Ultrajewels es referente en la comercialización de alta relojería y joyería, aliado histórico de firmas como Patek Philippe y distribuidor de casas icónicas como Rolex, Cartier, IWC o Chopard. Con ocho joyerías, boutiques monomarca, un centro de servicio postventa y presencia en Cancún, Playa del Carmen, Los Cabos y Monterrey, representa a más de 50 marcas internacionales y consolida 35 años de liderazgo en el lujo en México.
10. 30 años del Vacheron Constantin Overseas
El Overseas celebra 30 años como el reloj deportivo de lujo por antonomasia de Vacheron Constantin. Descendiente directo del mítico 222 de 1977, creado para competir con iconos como el Royal Oak (1972) y el Nautilus (1976), el Overseas debutó oficialmente en 1996 como una interpretación elegante, robusta y viajera del lujo contemporáneo.
Tras el éxito de la primera generación, la colección evolucionó en 2004 con una segunda versión de diseño más moderno. En 2016, con motivo de su 20 aniversario, el Overseas se renovó por completo, incorporando una estética más sofisticada, calibres manufactura y el sistema de correas intercambiables que definió su tercera generación. Aunque el modelo actual mantiene fuertes vínculos con el original de 1996, su madurez técnica –con versiones complicadas– y estética abre la puerta, al menos, a ediciones especiales conmemorativas para este 30 aniversario… y quizá a alguna sorpresa más.
11. 30 años de Parmigiani Fleurier
Fundada en 1996 por el maestro relojero Michel Parmigiani, la casa nació con el respaldo de la Fundación Sandoz y una ambición clara: unir restauración patrimonial, excelencia artesanal y creación contemporánea. Desde su debut, Parmigiani mostró músculo creativo con más de medio centenar de referencias, combinando relojes sobrios con grandes complicaciones.
Piezas fundacionales como el Toric QP Rétrograde definieron su lenguaje estético —gallones, moleteado y proporciones clásicas—, mientras que desarrollos como el Ionica Hebdomadaire, impulsado por el calibre manufactura PF110 y su reserva de marcha de ocho días, consolidaron su credibilidad técnica. Hoy, bajo la dirección de Guido Terreni, la marca vive una etapa de depuración estética y coherencia creativa, con colecciones como Tonda PF como estandarte. A tres décadas de su nacimiento, Parmigiani Fleurier se perfila para celebrar su aniversario con ediciones especiales y nuevos hitos mecánicos, fiel a su ADN de elegancia silenciosa.
12. 30 años del Chopard L.U.C 1.96
En 1996, Chopard marcó un punto de inflexión en su historia con el lanzamiento del L.U.C 1.96, su primer movimiento de manufactura, y el nacimiento de su división de alta relojería. Equipado con microrrotor de oro, doble barrilete y una arquitectura delgada y eficiente, este calibre estableció desde el inicio una vocación clara por la excelencia mecánica y el refinamiento estético. Impulsó al mítico L.U.C 1860, hoy pieza de culto. Tenía certificado COSC.

Tras el LUC 1.96, el siguiente movimiento de la Manufactura Chopard fue el calibre 1.98 o Quattro, llamado así por sus cuatro barriletes. En 2003, la firma presentó el tourbillon L.U.C, impulsado por el calibre 1.02. En 2005, le tocó el turno al L.U.C Lunar One Calendario Perpetuo, el primer reloj de pulsera moderno con indicación de las fases lunares orbitales. Al año siguiente, Chopard lanzó el L.U.C Strike One con sonería y repetición de minutos. Le siguió su primer cronógrafo de manufactura, el Chrono One, impulsado por el calibre 10 CF. En 2017, el L.U.C Full Strike ganó la Aiguille d’Or del GPHG. Este último revolucionó la sonería al sustituir los timbres de acero por timbres monobloque de cristal de zafiro. Tecnología que se coronó en 2025 con el L.U.C Grand Strike, la pieza con sonería más compleja de la historia de Chopard.
13. 25 años del Museo Patek Philippe
Inaugurado en noviembre de 2001, el Museo Patek Philippe de Ginebra alberga una de las colecciones de relojería más importantes y prestigiosas del mundo. Unos 2,500 relojes, autómatas, objetos preciosos y miniaturas de retratos sobre esmalte invitan a un increíble viaje a través de cinco siglos de arte relojero ginebrino, suizo y europeo, además de ofrecer una visión panorámica de la producción de Patek Philippe desde 1839.
Más que un museo dedicado a una marca, el Museo Patek Philippe es un lugar único en el mundo para descubrir cinco siglos de patrimonio relojero y todas las artes decorativas asociadas tradicionalmente a la relojería: el grabado, el esmaltado, el engaste, el guilloché, etc. Sus colecciones se dividen en dos secciones. En la segunda planta, un recorrido por la historia del reloj mecánico portátil, desde sus orígenes en el siglo XVI hasta principios del siglo XIX. En la primera planta, una visión general de las mejores creaciones de Patek Philippe desde 1839 hasta 2000. Una biblioteca atesora 8,000 obras dedicadas a la relojería y disciplinas afines.
El museo ofrece visitas guiadas en francés e inglés todos los sábados, o también, con reserva previa, en siete idiomas (francés, inglés, alemán, italiano, español, chino y ruso). Además, organiza visitas temáticas (esmaltado, autómatas, visitas infantiles, descubrimiento de la relojería en Ginebra), también disponibles con cita previa, así como fines de semana de puertas abiertas con diversas actividades.
14. 25 años del Ulysse Nardin Freak
A 25 años de su irrupción, el Freak sigue siendo uno de los mayores actos de rebeldía creativa de la relojería contemporánea. Cuando Ulysse Nardin lo presentó en 2001, el impacto fue inmediato: un reloj sin esfera, sin agujas y sin corona, donde el propio movimiento gira y marca los minutos. Pero, sobre todo, fue el primer reloj de alta relojería en apostar por el silicio, un material entonces impensable.
Ludwig Oechslin y Pierre Gygax fueron los responsables del proyecto y con el Freak inauguraron una nueva narrativa técnica y estética. A partir de ahí, cada evolución fue una declaración de intenciones. El Freak 28,800 V/h y el Freak Diamond Heart (2005) consolidaron el concepto; el Freak DIAMonSIL (2007) llevó la innovación más lejos con un escape de nanocristales de diamante sintético sobre silicio; el Freak Diavolo (2010) introdujo una estética más agresiva en negro y rojo; y el Freak Cruiser (2013) reforzó el ADN marino de la casa. Con el Freak Lab (2015), el oscilador se convirtió en protagonista absoluto en el centro de la esfera, mientras que el Freak Vision (2018) redefinió la caja y el bisel con un lenguaje más arquitectónico. Luego llegarían el Freak X (2019), el Freak S (2022) y, como síntesis perfecta, el Freak ONE (2023), que regresó al espíritu radical del original.

Como broche disruptivo, la colaboración con Urwerk lanzada en Dubai Watch Week 2025: Urwerk x Ulysse Nardin UR Freak une las horas errantes de Urwerk con el calibre de carrusel del Freak de Ulysse Nardin. Un diálogo entre dos casas independientes que entienden la relojería como laboratorio creativo. A sus 25 años, el Freak no mira al pasado: sigue apuntando al futuro. Sin duda, hay que estar atentos a los modelos que celebran este aniversario. Porque la visión futurista y la innovación serán los ejes sobre los que construyan el futuro del modelo que revolucionó la alta relojería hace un cuarto de siglo.
15. 20 años del Salón Internacional Alta Relojería (SIAR) Latam
El encuentro de las horas más relevante de México y América Latina cumple dos décadas. Hoy por hoy, es el destino más importante y dinámico de la industria relojera en la región. Un evento que se ha consolidado como un exitoso laboratorio estratégico para el sector. Esto gracias a su madurez, el compromiso constante de todos los actores y la pasión de los entusiastas y coleccionistas. Durante dos décadas, han pasado por el SIAR 159 expositores con lanzamientos internacionales y ediciones especiales solo para México, cada vez más codiciadas por los coleccionistas locales.

Un espacio diseñado para la comunidad de aficionados, coleccionistas y profesionales donde tomar el pulso a las tendencias y lanzamientos. El programa de tres estimulantes jornadas promueve el networking e impulsa la misión de compartir los valores de la cultura relojera. Este año brindará por su consolidación y éxito con invitados y eventos especiales.
16. 10 años de Berger Private Experience
Escenario donde la alta relojería se vive de cerca y con tiempo para la conversación. Berger Private Experience (BPE) ofrece acceso exclusivo a grandes complicaciones y lanzamientos recién llegados al mercado. El evento ha tejido una comunidad intergeneracional de coleccionistas y apasionados por las horas, donde el diálogo directo con las marcas enriquece la cultura sobre calibres, materiales innovadores e historia relojera. BPE tiene lugar en la legendaria boutique Berger ubicada en la arteria del lujo de la Ciudad de México. Un espacio para descubrir, aprender y celebrar la relojería como cultura, diseño y pasión compartida.
