Desde hace un par de décadas, cada vez que se aproximaba la entrega del Premio Nobel de Literatura, la opinión pública colocaba entre los posibles ganadores al músico y compositor estadounidense Bob Dylan. A pesar de su innegable talento poético, algunos miembros de la Academia Sueca contestaban a la expectativa con la frase: “Eso es un platillo volador”. Era su forma de decir que la idea era un rumor infundado, algo que no se debía creer porque nunca se iba a materializar. Y sin embargo…
2016 sería el año en que el (anti) héroe derribaría su última barrera: Bob Dylan recibió el Premio Nobel de Literatura por “haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”.
Esta pieza de figura rectangular exhibe la firma de Dylan como adorno de la esfera, mientras que el reverso de la caja, en acero inoxidable, lleva grabada su silueta. Limitado a 3,000 ejemplares, en la caja de presentación de este reloj, se incluyó en su momento una armónica Hohner Marine Band, uno de los instrumentos icónicos de Dylan. Su movimiento es automático impulsado por el Calibre 733. Indica horas, minutos y segundos, ventana de fecha, cronometrador y parada de segundos. La esfera es negra con índices en color plata, mientras que la caja multipiezas está hecha de acero inoxidable. Tiene reserva de marcha de 38 h y correa de piel negra. También incluyó un CD con los grandes éxitos de Dylan, para gozar de cerca su música, la misma que le ha llevado a obtener uno de los máximos galardones artísticos del planeta. Los tiempos siguen cambiando.