Cuando Patek Philippe elige una ciudad, está tomando decisiones estratégicas. Por eso, para su séptima Watch Art Grand Exhibition ha vuelto la mirada hacia uno de sus mercados más sofisticados y culturalmente afines: Italia. Del 2 al 18 de octubre de 2026, Milán será el epicentro del universo Patek Philippe. La manufactura ginebrina instalará su mayor escenografía jamás concebida en el Palazzo delle Scintille —hoy renombrado CityOval— dentro del distrito CityLife, uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos de la capital lombarda.
No es una decisión casual. Italia representa un público profundamente educado en artesanía, diseño y cultura visual. Un mercado capaz de entender lo que la casa define desde 1839 como “tradición de innovación”: respeto por el oficio, obsesión técnica y evolución constante.
Una inmersión total
La exposición ocupará alrededor de 2,540 metros cuadrados bajo una cúpula de 30 metros de altura. Alrededor de 500 relojes y objetos ilustrarán todos los saberes de la manufactura. Desde la colección actual —incluyendo sus iconos contemporáneos y las referencias más complejas— hasta una sección completa dedicada a la Alta Artesanía: relojes Dôme, piezas con esmalte cloisonné, pintura en miniatura, micro marquetería en madera, grabado a mano, guilloché tradicional y engaste de gemas.
Pero lo verdaderamente poderoso es que no se tratará solo de contemplar piezas terminadas. Artesanos y relojeros realizarán demostraciones en vivo, permitiendo observar procesos que rara vez abandonan los talleres de Plan-les-Ouates.
Las joyas del Museo y el “Master of Sound”
Uno de los grandes atractivos será la cesión excepcional de piezas del Museo Patek Philippe de Ginebra. La denominada “Antique Collection” (siglos XVI al XIX) incluirá algunos de los relojes más antiguos del mundo, mientras que la colección Patek Philippe trazará la evolución técnica y estética de la casa.
Habrá también una sala dedicada a movimientos íntegramente desarrollados y fabricados por la marca, con una nueva zona centrada en I+D y en las etapas de producción. Y, como no podía ser de otra forma, un espacio reservado a las Grandes Complicaciones y otro titulado “Master of Sound”, donde convivirán piezas con sonería, incluido el Grandmaster Chime de 20 complicaciones y el Sky Moon Tourbillon.
Ediciones limitadas
Desde Dubái (2012) hasta Tokio (2023), las seis ediciones anteriores han reunido cerca de 165,000 visitantes. La cita se ha convertido en una herramienta estratégica para reforzar posicionamiento, cultura relojera y vínculo emocional.
Milán 2026 seguirá la tradición de lanzar ediciones limitadas creadas específicamente para la ocasión. Y si algo han demostrado estas exposiciones es que esas referencias suelen convertirse en piezas altamente codiciadas. En un momento en que la industria busca experiencias más profundas y menos transaccionales, Patek Philippe vuelve a apostar por lo que mejor sabe hacer: construir cultura relojera. Octubre de 2026 ya tiene destino marcado. Milán será, durante dieciséis días, la capital mundial del tiempo según Patek Philippe.