La firma suiza lanza su reloj Swiss Mad. Su caja está hecha de queso suizo auténtico, integrado con material compuesto itr2, la correa es de cuero vacuno también suizo y la esfera roja fumé se combina con los índices blancos en alusión a la bandera de ese país. Es una pieza única y costará poco más de 1 millón de francos suizos. Con ella, H. Moser & Cie critica que la etiqueta Swiss Made para la fabricación de relojes sólo requiera que 60% de los componentes sean de origen suizo. “Esta etiqueta resulta muy poco exigente, no constituye una garantía, provoca confusión y respalda los abusos del sistema”.
H. Moser & Cie nos ha acostumbrado a discutir sus puntos de vista diferentes con golpes de efecto materializados en sus propios relojes y ciertas dosis de crítica ácida. Si Swiss Alp Watch es su respuesta a la fiebre smartwatch de Apple, ahora su campo de batalla está en la defensa del sello Swiss Made. La razón es los nuevos parámetros que las firmas relojeras deben cumplir para que un reloj sea considerado y pueda llevar estampada la etiqueta Swiss Made.
https://www.youtube.com/watch?v=xyn7tgXBoY4
Creemos firmemente en los valores suizos y luchamos para defender a diario la relojería mecánica tradicional”. Y añade, “en nuestra manufactura, diseñamos, desarrollamos y producimos todos nuestros componentes de principio a fin, incluidos los espirales y elementos de regulación”, explica Edouard Meylan, CEO de H. Moser & Cie. El directivo hace hincapié además en que “actualmente, la etiqueta Swiss Made está devaluada debido a que marcas de gama básica la utilizan para justificar su propia existencia o sus precios de venta al público. Y esto, en última instancia, socava nuestra propia imagen”.
Este original reloj, que cuesta 1,081,291 francos suizos hace un guiño a la firma del Pacto Federal suizo del 1 de agosto de 1291. Todos los ingresos obtenidos de la venta de este reloj se utilizarán para crear un fondo de apoyo a los proveedores independientes de los fabricantes de relojes suizos, que en la actualidad están sufriendo una complicada situación económica y subcontratando en Asia. Desde esta declaración de intenciones llaman a los devotos del verdadero Swiss Made a unirse a la campaña #MakeSwissMadeGreatAgain en clara complicidad irónica con el eslogan de Donald Trump Make America Great Again, para conseguir que la etiqueta Swiss Made recupere su valor.