Raymond Weil nació en un momento en que la industria relojera suiza enfrentaba una de sus peores crisis, tras la llegada de los relojes de cuarzo. Era el año 1976, y su fundador, el propio Raymond Weil, se había quedado sin empleo. Armándose de valor, y con el apoyo de su esposa, Éliane Bloch, comenzó a vender sus primeros diseños, literalmente en una mesa plegable, durante la feria de Basilea. La idea original –y que ha permeado notablemente su camino y visión como marca–, era ofrecer relojes de lujo y calidad Swiss Made, a un precio accesible. Así comenzó la historia de una compañía que se mantiene como empresa familiar, y cuya operación está actualmente en manos de Elie Bernheim, nieto del fundador.
Hoy, para rendir tributo a los 50 años de la compañía, han decidido lanzar una edición limitada de 50 piezas. Además de recuperar un movimiento histórico, presenta acabados de alta gama y una estética vintage realmente atractiva.
Calibre histórico
Lo natural era que esta pieza formara parte de su colección Millesime, la cual fue presentada en 2023. Su cuidadosa estética, que incluía la característica esfera por niveles y con diferentes acabados, fue muy bien recibida. Lo que provocó ese mismo año, el reconocimiento con el premio al mejor reloj con un valor por debajo de los 2,000 francos suizos. El galardón fue en la categoría “Challenge Watch Prize” y la otorgó el prestigioso Grand Prix d’Horlogerie de Genève.
Pero no solo esto. Para celebrar a lo grande, se dieron a la tarea de rescatar 50 calibres Valjoux 23-6, y restaurarlos para su modelo Millesime ‘The Fifty. La elección de estos movimientos tampoco es al azar. Se trata de calibres antiguos originales que nunca se usaron, y que fueron fabricados precisamente en el año 1976, año de fundación de la empresa.
Configuración bi-compax
La principal característica del calibre Valjoux 23-6 es que su mecanismo de cronógrafo utiliza una rueda de pilares de nueve dientes. Esto permite un accionamiento suave e uniforme, así como el característico “click” que se obtiene al presionar los pulsadores, tan apreciado por los coleccionistas. Se trata de un movimiento de cuerda manual, ajustado a una frecuencia de 21,600 alternancias por hora (3 Hz). Luce la típica configuración bi-compax —es decir, con dos contadores simétricos en la esfera— y con una reserva de marcha de 48 horas.

En el centro encontramos las manecillas de la hora y los minutos, en la misma posición que la manecilla trotadora de los segundos del cronógrafo. A las 9 h se ubica la subesfera de los pequeños segundos, y a las 3 h el totalizador de los minutos.
Acabados por sectores
A nivel de acabados, el calibre ha sido completamente restaurado y sometido a procesos de decoración completamente artesanales. Tanto los puentes del cronógrafo como el puente del balance presentan el típico patrón Côtes de Genève y están tratados con rutenio negro. Esto crea un contraste imposible de ignorar con los tornillos azulados. También, presentan achaflanado (anglage) realizado completamente a mano.

La parte más llamativa de la esfera es justamente su composición por niveles. Una decisión que retoma la exitosa configuración de su modelo Millsesime Small Seconds. Una pieza que valió a la marca el merecido reconocimiento por parte del jurado del GPHG en 2023.
Para lograr una independencia estética, cada uno de los sectores ha sido trabajado por separado. El bisel interno con la escala taquimétrica,destaca por su filete diamantado. El anillo de los índices, tiene acabado arenado. Por su lado, la sección central tiene motivo estilo “tapicería” compuesto por godrons alternados; y las subesferas en bajorrelieve, caracterizadas por el característico patrón caracolado. Las leyendas al centro, por su parte, “RAYMOND WEIL Genève” y “EST 1976”, están impresas sobre placas y en relieve.
Como elementos de contraste destacan la manecilla trotadora de los segundos del cronógrafo y las manecillas de las subesferas, pulidas y pavonadas. Mientras, las agujas centrales de las horas y los minutos están realizadas en forma de obelisco y con tratamiento SuperLumiNova con emisión verde. El mismo recubrimiento es aplicado también sobre los índices.
Tanto la caja –de 37 mm de diámetro–, como la corona están realizados en acero inoxidable. La resistencia al agua está garantizada en 50 metros. El bisel es de oro blanco de 18 quilates y la correa es de piel de becerro en color antracita. Además, integra un forro azul en la parte interior con las inscripciones “The Fifty” y “Raymond Weil Genève”. Finalmente, la hebilla es de tipo ardillón y de acero inoxidable.
FICHA TÉCNICA Raymond Weil Millesime ‘The Fifty’
- Movimiento: Calibre RW1976 (Valjoux 23-6), manual, 3 Hz (21,600 alt/h), cronógrafo bi-compax con rueda de pilares, reserva de marcha: 48 horas.
- Función: Horas y minutos al centro, segundero pequeño a las 9 h, contador de los minutos del cronógrafo a las 3 h, manecilla trotadora de los segundos del cronógrafo al centro.
- Caja: 37 mm, acero inoxidable, 50 m.
- Carátula: Anillo de índices plateada y con acabado arenado, rebaje plateado con patrón de caracol, subesferas con acabado de caracol, parte central plateada con godrons, leyendas “RAYMOND WEIL Genève” y “EST 1976” impresas en relieve sobre una placa, índices negros con recubrimiento Super-LumiNova® de emisión verde, agujas de horas y minutos en forma de obelisco con cepillado vertical y recubrimiento Super-LumiNova®, manecilla del segundero azulada y cepillada, aguja del segundero del cronógrafo y del contador de minutos azuladas y pulidas.
- Correa: Piel de becerro antracita, con hebilla de ardillón, forro en color azul con la inscripción “The Fifty” grabada en relieve.
- Versiones: Edición limitada a 50 ejemplares.