Las grandes historias deben seguir añadiendo páginas a su éxito. Por eso, Monsieur de Chanel, el primer reloj masculino de Chanel lanzado el año pasado, escribe un nuevo capítulo. “Todo empezó con un deseo, una visión, un dibujo. Este reloj no existía, fue ideado. Su movimiento no existía antes. Fue concebido para darle vida. Su caja tampoco existía. Fue creada para acogerlo. Así funcionan las cosas en Chanel, del deseo nacen las herramientas. Del deseo nace una creación”, aseguraban en la firma parisina hace un año.