Superada su consolidación como un evento clave en el calendario relojero, Geneva Watch Days (GWD) hace un recuento de su éxito. La séptima edición, que se realizó del 2 al 6 de septiembre pasado, reunió a 71 marcas participantes –el máximo hasta la fecha– y recibió a más de 2,500 coleccionistas, clientes privados y aficionados, más del doble frente a 2025.
“Lo que recordaré por encima de todo es la presencia de los coleccionistas, clientes privados y aficionados”, dijo Jean-Christophe Babin, presidente de GWD. “Acudieron en cantidades mucho mayores que el año pasado. Vinieron a ver los relojes, hablar con las personas que los crean, comprender, descubrir y compartir. Eso es precisamente el propósito y la visión originales de Geneva Watch Days: una relojería abierta, viva y accesible. Una relojería que crea encuentros y se acerca a sus aficionados y clientes, de todas las generaciones. Sin barreras, con un espíritu de apertura y auténtica convivencia”.
Asimismo, al evento acudieron más de 300 minoristas y se acreditaron más de 500 representantes de medios internacionales y creadores de contenido. Y se presentaron cerca de 400 novedades, desarrolladas tanto por las grandes Maisons y firmas independientes com por relojeros que trabajan bajo su propio nombre. Las expresiones más clásicas compartieron escenario con las creaciones más inesperadas. Durante cinco días en Ginebra, toda la amplitud de la relojería contemporánea cobró vida.
Más energía que nunca
La séptima edición de Geneva Watch Days tuvo dos sedes. La principal fue el Pavillon, ubicada en la Rotonde du Mont-Blanc, que recibió a cerca de 5,000 visitantes únicos; 1,200 de estas personas acudieron el domingo para disfrutar de las últimas horas del evento.
El Blue Box, con su nuevo formato, se convirtió en el segundo gran punto de encuentro. Alrededor de 3,000 visitantes únicos descubrieron la exposición dedicada a los Cuatro Elementos: Agua, Tierra, Aire y Fuego. Las visitas guiadas permitieron a los visitantes manipular los relojes y comprender mejor los materiales, las técnicas y las historias que hay detrás de ellos.
La huella de GWD se extendió a las suites de hotel, boutiques y galerías de Ginebra donde expusieron las marcas. Las sesiones Touch & Feel permitieron descubrir los relojes directamente con las marcas y sus creadores, en un formato deliberadamente relajado, abierto e íntimo. Según los organizadores, hubo más encuentros, intercambios y conversaciones sobre relojes, así como un nivel de energía pocas veces visto.
Intercambio de ideas
Esta vez Geneva Watch Days ofreció más oportunidades para reunirse e intercambiar ideas. Una de esas oportunidades fueron los Power Breakfasts. Celebrados todas las mañanas con el apoyo de PMI, estos desayunos convocaron a ejecutivos, empresarios, figuras del mundo de los negocios y profesionales de la industria para debatir los principales retos a los que se enfrenta la relojería.
El Culture Club dio vida a la cultura relojera durante toda la semana. Por su parte, el CaliberShip Challenge, organizado con la Escuela de Relojería de Ginebra y el COSC, volvió a enfrentar a participantes y profesionales al mismo reto: regular un movimiento mecánico con la mayor precisión posible.
El Pavillon también fue un espacio para las ideas y la reflexión. Con Amplitude Op. II, la Fondation Dominique Renaud reunió al físico ganador del Premio Nobel Didier Queloz, Thomas Hertog, Janna Levin y Katie Mack para explorar la naturaleza del tiempo. GWD atendió a las nuevas generaciones con talleres creativos, encuentros con jóvenes coleccionistas, actividades dominicales para familias y niños, e intercambios con estudiantes de la Escuela de Relojería de Ginebra.
Subasta benéfica
El 3 de septiembre se llevó a cabo una subasta benéfica organizada por Phillips in Association with Bacs & Russo, con 16 lotes únicos donados por las marcas participantes. Se recaudaron 115,500 CHF para la Escuela de Relojería de Ginebra y el Fondo Pierre Amstutz, que apoya a aprendices de relojería y micromecánica que afrontan dificultades económicas.
El lote más destacado, una creación única de Konstantin Chaykin, se vendió por 24,000 CHF. Desde que la subasta se puso en marcha en 2023, se ha recaudado un total de 519,400 CHF para apoyar la educación relojera y a la próxima generación.
A lo largo de la semana, el Cantón y la Ciudad de Ginebra, Swiss Who’s Who, el Grand Prix d’Horlogerie de Genève (GPHG), Geneva Tourism, la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Ginebra (CCIG), Julius Baer, la Escuela de Relojería de Ginebra, el Musée International d’Horlogerie (MIH), Phillips in Association with Bacs & Russo y la Fondation Haute Horlogerie (FHH) contribuyeron, cada uno a su manera, a este impulso colectivo.
Geneva Watch Days surgió en 2020 por iniciativa de ocho marcas: Breitling, Bvlgari, De Bethune, Girard-Perregaux, H. Moser & Cie., MB&F, Ulysse Nardin y Urwerk. A ellas se han sumado otras como Bremont, Corum, De Bethune, Ferdinand Berthoud, Frédérique Constant, Gerald Chalres, Greubel Forsey, Hautlence, L.Leroy, Laurent Ferrier, Louis Erard, Louis Moinet, Maurice Lacroix, Ming, Oris, Perrelet, Universal Genève y Zenith.