El pulpo ha fascinado como símbolo a la humanidad. Lo mismo se le ha representado como un monstruo (he ahí la figura del Kraken en la mitología escandinava o el Leviatán hobbesiano), que como protagonista de canciones (Ringo Starr y The Beatles inmortalizaron al octópodo en su composición ‘Octopus’s Garden’).
Hoy la alta relojería se une a este homenaje a través de Romain Jerome, quien presenta el Deep Blue Octopus, edición limitada a 25 piezas que incorpora todas las características de los relojes marinos, así como los detalles estéticos que definen a este habitante de las profundidades.
En cuanto a la esfera, evoca el fondo marino con una textura que reproduce el esqueleto de un erizo de mar, al tiempo que la platina ha sido maquinada y recubierta con rodio para mejorar su resistencia y brillo. También posee un recubrimiento de resina azul transparente en tributo al océano. La sorpresa viene cuando, al estar en un ambiente oscuro, el pulpo desaparece y la luminiscencia brilla a través de las incrustaciones en las cavidades del animal: la habilidad mimética del pulpo en todo su esplendor.