Pierre Jaquet-Droz, histórico exponente de la alta relojería, sentía una afinidad intrínseca por la naturaleza. Esa pasión permanece intacta en los salones de La Chaux-de-Fonds, y para muestra, dos nuevas piezas que homenajean la vida que traen consigo la primavera y el verano.
Por su parte, la edición homenaje al verano, cuenta con unos girasoles en el fondo de la esfera, mientras su caja se presenta es de oro rojo, material que se repite en las agujas. La pulsera de piel aligátor color chocolate acentúa su espíritu estival.