Durante casi 80 años, el reloj insignia de IWC se ha erigido como sinónimo de diseño atemporal y perfección mecánica. Estas cualidades se vieron reforzadas con el lanzamiento de la Referencia 3904, que se presentó al público por primera vez en 2013. Dicho reloj representó un salto cualitativo para el modelo, sin olvidar sus raíces, las cuales pueden ser rastreadas hasta la década de 1930, época en donde los primeros Portugieser conquistaron al público.