Lo que se pensaba sería una moda pasajera, hoy se ha convertido en una apuesta seria por parte de la relojería y también de las grandes marcas de lujo. Louis Vuitton se une a casas como TAG Heuer y Montblanc (con sus relojes Connected y Summit respectivamente) para demostrar que los guardatiempos inteligentes ya no sólo pertenecen a un nicho, sino que cuentan con un público cautivo.
Finalmente, la función “GMT” permite, con una sencilla maniobra, mostrar el huso horario del lugar que se visita, además de desplegar otros 24 horarios mundiales.