Algo está sucediendo en el universo de alta relojería. El boom de los récords a golpe de martillo cimbra los precios de salida de muchas piezas que están alcanzando cifras inesperadas. Los relojes como valor refugio están en alza. O eso parece desprenderse de las pujas de primavera de Christie´s, Sotheby´s, Phillips… Hace unas semanas, el Rolex Antimganetique Ref. 4113 se vendió en Ginebra por 2,460,000 dólares, el Rolex más caro de la historia. Esos días, Sotheby´s adjudicó el TAG Heuer Carrera Ronnie Peterson Edition por un valor 20 veces mayor al esperado, por 226,663 dólares. Y en Christie´s, The Havas Breguet Pocket Watch, alcanzó 3,322,000 dólares, convirtiéndose en el segundo más caro de la marca.
Muchos meses después, se lanzaba el proyecto Naissance d’une Montre – Le Garde Temps. Michel Boulanger se convirtió en el protegido del relojero legendario Phillippe Dufour, quien le presentó las técnicas y herramientas antiguas, muchas fabricadas solo para este proyecto. Durante los seis años siguientes, Michel trabajó junto a Dufour y con los especialistas de Greubel Forsey Atelier para concluir el primer reloj.