La preservación del savoir-faire relojero ha sido una de las máximas obsesiones de Karl-Friedrich Scheufele. No solo rescató e incorporó al portafolio de la familia el legado de Ferdinand Berthoud, relojero francés del siglo XVIII, relanzando la marca homónima. También tomó la decisión de fundar, en el año 1996, la Manufactura Fleurier, que se encuentra localizada en la región de Val-de-Travers.
Es aquí donde han nacido los legendarios calibres L.U.C (por las siglas del fundador de Chopard, Louis-Ulysse Chopard), entre los que podemos encontrar algunos de los movimientos más célebres y complejos en los terrenos de la alta relojería, tales como el Calibre L.U.C 08.01-L, que da vida a su repetidor de minutos L.U.C Full Strike; al Calibre L.U.C 96.13-L, que alberga el L.U.C Lunar One, uno de sus calendarios perpetuos más impresionantes, o el Calibre L.U.C 05.01-L, que podemos encontrar en el L.U.C All-in-One, la Gran Complicación de la compañía, que integra, además de tourbillon, complicaciones como calendario perpetuo, ecuación de tiempo, salida y puesta del sol e indicador de reserva de marcha.
El nuevo calibre
El nuevo modelo, denominado L.U.C 1860 Chronometer, celebra los 30 años de la Manufactura Chopard en Fleurier e integra el nuevo Calibre L.U.C 96.40-L, movimiento de cuerda automática heredero directo del primer calibre L.U.C. fabricado en casa, el L.U.C 96.01-L.
Se trata de un movimiento ultradelgado, de solo 3.30 mm de grosor, que integra la tecnología Twin. Esta tecnología consiste en superponer dos barriletes en lugar de uno solo de mayor tamaño. Así se logra una reserva de marcha superior, en este caso, hasta 65 horas garantizadas. Además, al operar en paralelo, la energía que fluye hacia el escape es constante, lo que permite una mejor estabilidad en la marcha y la curva de rendimiento.
Una de las grandes ventajas para el usuario al contar con dicha tecnología, es que cuenta con certificado COSC, garantía de que la marcha no superará desviaciones mayores a -4/+6 segundos por día. Fiel al calibre original, el L.U.C 1860 Chronometer integra un micro-rotor, fabricado en oro ético de 22 quilates. Este está alojado a un costado del balance, y que es posible ver a través del cristal de zafiro del fondo abierto.
El calibre, conformado por un total de 176 componentes, integra también un regulador de cuello de cisne. Además, cuenta con la útil función de parada de segundos, elementos clave para realizar un ajuste fino de la hora y en la precisión de la marcha.
Estética certificada
En términos de acabados, Chopard no ha escatimado. El color azul de la esfera está inspirado en el río Areuse, que fluye a escasos 30 metros de la Manufactura de Chopard en Fleurier. El contraste con el pulido brillante de la caja, realizada en Lucent SteelTM (aleación de acero que se obtiene a través de procesos sostenibles y que es 50% más dura que el acero convencional) le ofrece una sobriedad excepcional.
Pero lo más destacable de la carátula no es solo el color. El patrón rayos de sol, que emana desde el logo a las 12 horas, está hecho con la técnica tradicional de guilloché a mano. Lo que quiere decir que para ello se ha utilizado maquinaria histórica y que requiere la operación a mano por artesanos expertos. El anillo de la minutería integra pulido satinado, el cual alterna con los índices en forma de flecha y las manecillas Dauphine, todo en oro blanco. La propia esfera es también de oro blanco de 18 quilates.
En su interior, el movimiento integra puentes con decoración Côtes de Gèneve. Cada componente ha sido cuidadosamente pulido y biselado a mano, lo que le permite también ostentar el certificado Poinçon de Gèneve. Un reconocimiento que no solo evalúa la estética en los acabados del movimiento, sino de todo el reloj.
Con este ejemplar, que omite a propósito la adición de un fechador, algo que los más puristas aprecian, Karl-Friedrich Scheufele demuestra que las creaciones más poderosas suelen ser a veces las más pulcras, al apostar por una pieza que ensalza la precisión, en combinación con una estética meticulosamente ejecutada.
FICHA TÉCNICA CHOPARD L.U.C 1860 CHRONOMETER
- Movimiento: Calibre L.U.C 96.40-L, automático, 4 Hz (28,800 alt/h), tecnología Chopard Twin de dos barriletes y regulador de cuello de cisne, certificados COSC y Poinçon de Gèneve, reserva de marcha: 65 horas
- Función: Horas, minutos, segundero pequeño, con mecanismo de parada
- Caja: 36.50 mm, Lucent SteelTM, 30 m
- Carátula: Oro color azul Areuse, índices y manecillas de oro blanco, decoración guilloché a mano
- Correa: Piel de becerro granulada gris antracita, hebilla en Lucent SteelTM