La integración de un mapa celeste no es algo nuevo para Patek Philippe. Ya desde el año 2001 nos presentaba dicha complicación en la Ref. 5102, el Sky Moon Tourbillon. Un año después, simplificaría la esfera con la Ref. 5102G, al dedicar la carátula completa exclusivamente a la indicación de la función estelar, en sincronía con la indicación de la hora y los minutos regulares. Y aun cuando más tarde verían la luz distintas versiones con esta complicación –en materiales como oro amarillo o la versión bitonal en platino y oro rosa–, pasarían diez años más para que Patek Phlippe incorporara un fechador con aguja sobre la esfera, en el Grand Complication Celestial Ref. 6102.
La gama de diversos modelos encapsulados en la Ref. 6104 –con cajas engastadas con diamantes baguette, zafiros azules, rubíes o esmeraldas, según la versión– sería presentada apenas unos años después, en 2014, hasta llegar a la consolidación de la esfera en color negro, con la Ref. 6104R-001, la cual, aun cuando ya había sido presentada desde el año 2012, fue relanzada con un importante impulso mediático en la feria de Baselworld de 2016.
No podemos dejar de mencionar que el mismísimo Graves Supercomplication, una de las piezas más relevantes en la historia de la relojería, integraba entre sus 24 complicaciones la de mapa celeste; y tampoco faltaría en el Grandmaster Chime, ejemplar con el que la firma celebraría sus 175 años. Esta serie de piezas forman ya un importante antecedente para la nueva Ref. 6105G, que Patek Phlippe presenta este año en oro blanco y carátula negra.
Complicaciones celestes
El salto cuántico que da esta nueva versión con esfera con mapa celeste, no es cualquier cosa. La integración del nuevo calibre 240 C LU CL LCSO es, posiblemente, una de las grandes novedades de este año.
La incorporación de las siglas LCSO (por el francés Lever, Coucher, Solstice y Équinoxe) nos da ya algunas pistas sobre lo que condensa este nuevo calibre. Además de la icónica esfera, enmarcada en la elipse superior el cielo nocturno visto desde Ginebra –así como en otras ciudades ubicadas en la misma latitud–, este modelo indica las horas del amanecer y el atardecer. No contentos con esto, el equipo de investigación y desarrollo de la firma integró un mecanismo para realizar correcciones de la hora según el cambio estacional. Gracias a un par de correctores para ajustar al horario de verano o al de invierno. Así, el nuevo calibre mantiene las funciones C LU CL –que remiten al indicador con aguja del calendario, las fases lunares y el mapa del cielo–, pero añade las horas de salida del sol y ocaso.
La información se visualiza de la siguiente manera: en el centro el tiempo solar promedio, es decir, la hora y los minutos regulares. La indicación de la fecha, señalada mediante la manecilla esmaltada de color rojo, y la hora del amanecer y del atardecer, indicadas con las dos manecillas adicionales de color blanco.
Como hemos mencionado previamente, el elipse en la parte superior de la esfera enmarca el cielo desde Ginebra. El meridiano viene indicado a las 12 h. Las fases de la Luna se muestran con claridad en el costado derecho, entre la elipse y la hora del amanecer. Finalmente, el aro concéntrico entre los numerales arábigos de la fecha y los indicadores del amanecer y el atardecer, sirve como escala para los ajustes del cielo y la Luna.
Coronas y estética
Patek, con este ejemplar, logra eliminar el uso de los correctores convencionales en los costados de la caja para el ajuste del mapa celeste. La corona a las 4 horas se reserva para las funciones vitales de dar cuerda y ajustar la hora regular (o el tiempo solar promedio), en tanto que la corona a las 2 horas se encarga del control del mapa astronómico: mediante un ingenioso sistema bidireccional, se sincroniza el índice anual en su posición cerrada y, al extraerla, se controla el disco de las fases lunares y el mapa estelar: hacia adelante las fases de la Luna, hacia atrás el mapa celeste.
Dos correctores en la caja, a las 8 y 10 h, permiten realizar el ajuste en saltos de una hora hacia adelante o hacia atrás. Este mecanismo de doble corrector está sincronizado con el fechador. Esto posibilita un calendario preciso, independientemente de si se está en horario de verano o de invierno.
Para beneplácito de los coleccionistas más convencionales, este modelo omite el uso de diamantes o cualquier tipo de piedra preciosa engastada sobre el bisel. En cambio, la caja, de 47 mm de diámetro, destaca por un pulido micro-arenado. El mismo tono del cierre desplegable en oro blanco, ajustado con una correa negra fabricada en material compuesto.
La esfera, con las estrellas y el contorno de la Vía Láctea están grabados con láser y rellenos con oro blanco en polvo. Las manecillas de hora y minutos han sido deliberadamente esqueletadas para no interferir con la visibilidad del mapa estelar. Además, tienen acabado arenado con bordes pulidos.
El movimiento automático y frecuencia de 21,600 alt/h tiene un micro-rotor de oro de 22 quilates y ofrece una autonomía máxima de 48 h.
FICHA TÉCNICA PATEK PHILIPPE CELESTIAL AMANECER Y ATARDECER REF. 6105G
- Movimiento: Calibre 240 C LU CL LCSO, automático, 3 Hz (21,600 alt/h), mini-rotor de oro de 22 quilates, con corrector de la hora de verano y de invierno, 426 componentes, reserva de marcha entre 36 horas y 48 horas
- Función: Horas y minutos al centro, fecha, hora del amanecer, hora del atardecer, cielo visible sobre Ginebra, meridiano, carta celeste, movimiento angular de la Luna, fases de la Luna, escala para los ajustes de la Luna y el cielo
- Caja: 47 mm, oro blanco, 30 m
- Carátula: De cristal de zafiro, elipse que enmarca el cielo visible desde Ginebra y las demás ciudades en la misma latitud, manecillas de tipo bastón caladas de oro blanco con esmalte blanco
- Correa: Negra de material compuesto con motivo en forma de X, cierre desplegable patentado en oro blanco