No hay duda, Tiffany & Co. entiende de relojería. Y esto lo demuestra con sus dos ediciones limitadas en conmemoración del 160º aniversario del primer cronógrafo de la compañía. Tanto en la primera edición, lanzada a principios de año, como la segunda en titanio y platino que presentamos en este apartado, han decidido incorporar el Calibre El Primero 400.
Con el bagaje indiscutible de ser una firma dedicada primordialmente a la fabricación de piezas de joyería, era fundamental dotar a sus ediciones conmemorativas con un movimiento robusto y preciso que apelara no sólo al buen gusto de sus consumidores, sino que hablara a la perfección el lenguaje técnico de la alta relojería.
Y es que el salto ha sido cuántico y esencialmente cualitativo. Por supuesto, es una expresión figurativa pero que no adolece de realismo puro. Y es que el primer cronógrafo de Tiffany, lanzado en 1866, no contaba con un mecanismo de origen suizo, sino que acoplaba en su interior un movimiento de bolsillo de producción estadounidense que hacía gala de ciertas prestaciones de alta nomenclatura.
Con un escape de áncora, se trataba de un cronógrafo de estilo flyback que permitía activar la aguja de segundos del cronógrafo, detenerla para realizar una medición precisa y regresarla a cero para un nuevo registro. Era, en esencia, un precursor del mecanismo flyback que conocemos hoy en día. (Sería hasta el año 1874 que la firma inauguraría su primer taller dedicado a la fabricación de relojes mecánicos en Ginebra, Suiza).
Ciento sesenta años después, la firma ha optado por integrar el Calibre El Primero 400 en sus dos piezas conmemorativas; uno de los movimientos de cronógrafo más respetados en la escena de la alta relojería helvética.
Estética Tiffany
El Tiffany Timer 160 Aniversario no sería un Tiffany sin la inclusión de su sello distintivo: el color Tiffany Blue®. En consonancia con los modelos de doble firma —que ha presentado históricamente en conjunto con Rolex y Patek Philippe–, la esfera integra dicha tonalidad celeste en elementos como los marcadores de las subesferas del cronógrafo y el pequeño segundero, así como en la escala exterior de los segundos del cronógrafo. Adicionalmente, la discreta ventana fechadora, posicionada a las 6 h, muestra la fecha en la misma tonalidad, permeando así con su color distintivo un elemento que suele mantenerse sin cambios, en aras de la legibilidad.
La caja, de 40 mm de diámetro y confeccionada en titanio grado 5 con acabado satinado cepillado, integra un bisel de platino con pulido brillante que permite contrastar la carátula azul oscuro –con su particular acabado rayos de sol–, así como los discos concéntricos de los totalizadores, que emergen fastuosos con su particular acabado estilo azurage.
Para lograr una integración total, la propia correa, de piel de cocodrilo y con cierre desplegable de acero y titanio de triple hoja, es también de color azul marino. La edición, en este caso, está conformada por un total de 100 piezas, a diferencia de las 60 piezas en platino creadas para su primera edición conmemorativa.
Calibre de alto desempeño
El calibre El Primero 400 que da vida a estas dos ediciones, se trata de un movimiento de cronógrafo con mecanismo de rueda de pilares y embrague vertical. Propio de los calibres El Primero, oscila a una frecuencia de 36,000 alternancias por hora (5 Hz). En consecuencia, se trata de un movimiento de alta frecuencia (son considerados así los calibres que oscilan por encima de las tradicionales 28,800 alternancias por hora), cuya velocidad le otorga una estabilidad cronométrica superior.
La manecilla de los segundos del cronógrafo realiza así un recorrido suave de 10 saltos por segundo, lo que permite medir los intervalos de tiempo hasta en una décima de segundo. Tiffany se ha limitado a escalar los segundos del cronógrafo (visibles en el aro perimetral en color Tiffany Blue®, por debajo de la minutería en color azul marino) en un formato de cinco segmentos por cada segundo recorrido.
Toque Schlumberger
Otra de las características de este calibre es que se trata de un cronógrafo totalmente integrado. En otras palabras, no cuenta con un módulo adicional por encima de un movimiento base, para las funciones cronométricas (o mejor dicho, cronográficas).
Como detalle adicional, el fondo de zafiro muestra un guiño lúdico de Tiffany & Co.: el broche Bird on a Rock de Jean Schlumberger, una pieza de 1.4 cm meticulosamente trabajada en oro amarillo de 18 quilates sobre el rotor calado, detallada a mano y con pulido al diamante.
Finalmente, las funciones están distribuidas de la siguiente forma: en el centro encontramos las manecillas de las horas y los minutos conviviendo con la aguja trotadora de los segundos del cronógrafo; a las 3 y a las 6 h los totalizadores de los minutos y las horas del cronógrafo, respectivamente; a las 9 h el pequeño segundero, y a las 6 h, intercalada entre el totalizador de las horas del crono y el aro periférico para los segundos del cronógrafo, la discreta ventana fechadora.
FICHA TÉCNICA Tiffany Timer 160 Aniversario
- Movimiento: Calibre El Primero 400, automático, 5 Hz (36,000 alt/h), con mecanismo de rueda de pilares y embrague horizontal, reserva de marcha: 50 horas
- Función: Horas y minutos al centro, segundero pequeño, totalizadores de minutos y horas del cronógrafo, fecha
- Caja: 40 mm, titanio grado 5 con acabado satinado cepillado, bisel de platino, 100 m
- Carátula: Azul oscuro con acabado rayos de sol, con detalles en Tiffany Blue® para los marcadores de las subesferas, la escala exterior de los segundos del cronógrafo y la fecha
- Correa: Piel de cocodrilo azul marino, cierre desplegable de triple hoja de acero y titanio
- Versiones: Edición limitada a 100 piezas