Con puntualidad suiza, cada año ocurren dos hechos ineludibles: la llegada del invierno y la aparición de un nuevo reloj de la serie Bubble, obra de Corum. Hoy, ambos universos son fusionados por la firma en el Bubble 47 Flying Tourbillon, reloj que cuenta con un añadido: el toque misterioso y oscuro de una calavera que ocupa gran parte de la carátula.
Este guardatiempo es clara muestra de ello.