Los Cabos fue el escenario elegido por Omega para celebrar en México la nueva generación del Seamaster Planet Ocean. Una colección que desde hace dos décadas representa la faceta más aventurera y oceánica de la manufactura. En colaboración con Ultrajewels, la marca reunió a invitados especiales, medios de comunicación y amigos de la firma en una experiencia inspirada en la exploración, el descubrimiento y la conexión con el mar, valores que definen el ADN de este emblemático reloj.
La gran estrella de la velada fue Víctor Vescovo, explorador, buceador de profundidad extrema y embajador global de Omega. Su trayectoria lo ha llevado a alcanzar algunos de los puntos más remotos e inaccesibles del planeta. También estuvo Camila Jaber, amiga de la marca y referente del buceo en apnea. Participó en un panel dedicado a la exploración física y personal, un tema que encaja de forma natural con la filosofía del Planet Ocean.
Durante su encuentro con la prensa, Vescovo habló de la relación entre sus distintas facetas como militar, empresario y explorador. Lejos de considerarlas disciplinas separadas, explicó que todas comparten una misma lógica: fijar un objetivo, recopilar información, tomar decisiones y adaptarse constantemente a circunstancias cambiantes. Una visión que ha guiado tanto sus expediciones a las profundidades oceánicas como sus años de servicio como oficial de inteligencia naval.
En ese contexto, el tiempo emerge como una variable fundamental. “En los negocios se dice que el activo más valioso no es el dinero ni las ideas, sino el tiempo. En el ejército, si llegas tarde, puedes morir”, señaló.
Para Vescovo, la precisión temporal es un elemento esencial en cualquier misión, una convicción que conecta directamente con su afinidad por los relojes mecánicos y con historias legendarias como la de la misión Apollo 13, cuyos astronautas dependieron de un Omega Speedmaster para calcular con exactitud el momento de encender los motores y regresar a la Tierra.
Necesidad de descubrir el mundo
Aunque muchas personas asocian la exploración extrema con la búsqueda de adrenalina, Vescovo asegura que su principal motor es otro. “Tengo una curiosidad intensa y natural”, afirmó. Esa necesidad permanente de descubrir y comprender el mundo es la que lo ha llevado a recorrer algunos de los lugares menos conocidos del planeta. Siempre desde un enfoque calculado y metódico más que impulsivo.
Quizá una de las reflexiones más sorprendentes llegó al describir lo que sintió durante su primera inmersión en la Fosa de las Marianas. Frente a uno de los entornos más hostiles imaginables, con toneladas de presión sobre el sumergible y temperaturas cercanas al punto de congelación, lo que encontró fue una inesperada sensación de calma. “Era tan pacífico y tranquilo”, recordó. Tras años de preparación y un descenso de más de cuatro horas, el explorador se encontró contemplando un paisaje silencioso que describió como profundamente sereno.
El punto más profundo conocido
Esa fascinación por lo desconocido sigue intacta. Vescovo recordó que, pese a que gran parte de los océanos permanece sin explorar físicamente, hoy sabemos gracias a la tecnología satelital que la Fosa de las Marianas continúa siendo el punto más profundo conocido del planeta. Una realidad que él mismo ayudó a confirmar durante sus expediciones.
A sus 60 años tampoco contempla bajar el ritmo. La palabra jubilación, confesó, no forma parte de su vocabulario. Entre sus próximos proyectos figuran nuevas exploraciones oceánicas, inmersiones en cuevas submarinas y el desarrollo de aeronaves capaces de alcanzar altitudes extremas. Para alguien que ha dedicado su vida a ampliar las fronteras de lo posible, siempre parece existir una nueva profundidad por explorar.
La presencia de Vescovo en Los Cabos reforzó el mensaje que Omega quiso transmitir con esta celebración. Como señaló Raynald Aeschlimann, presidente y CEO de la marca, el Planet Ocean representa “el espíritu pionero e innovador de Omega”. En su vigésimo aniversario, la colección se reinventa con una cuarta generación. Combina la herencia Seamaster con una estética contemporánea y el característico color naranja que ha definido a la línea desde 2005.
Disponible en siete versiones distintas, la nueva colección Seamaster Planet Ocean reafirma su vocación como reloj de aventura, concebido para soportar condiciones extremas sin renunciar a la versatilidad necesaria para el uso cotidiano.