¿Existe un lugar mejor para ver en vivo la arrancada de las 6 Horas de São Paulo 2026? Quizá sí, pero yo me quedo con este al que nos ha traído Rolex, Title Sponsor de la carrera por tercer año consecutivo y Reloj Oficial del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) de la FIA desde hace una década. Es un lounge del Le Mans Spirit Club ubicado frente a la S de Senna. Así se llama la secuencia de curvas que se despliega después de la recta principal del Autódromo José Carlos Pace, mejor conocido como Interlagos.
La S de Senna se diseñó con aportaciones del propio Ayrton Senna. Su figura mítica también se evoca en un colorido mural de 27 metros de altura que lo muestra celebrando su victoria en el Gran Premio de Brasil de 1991. Por lo tanto, esa S es territorio sagrado en el mundo del automovilismo.
“Interlagos es un escenario muy icónico por muchas razones: Ayrton Senna, la historia del circuito y las carreras que se han disputado aquí a lo largo de los años“, afirma Nyck de Vries, piloto de Toyota Gazoo Racing y Testimonial Rolex. “Brasil como país, y Latinoamérica en general, vive el automovilismo con mucha pasión. Así que siempre es un gusto venir aquí. En lo personal, me encanta este circuito. Es muy particular, tiene muchos cambios de elevación que realmente no se aprecian cuando lo ves por televisión”.
“Es un circuito que cambia mucho a lo largo del fin de semana”, dice Vincent Vosse, Team Principal y copropietario del BMW M Team WRT. “La pista va ganando adherencia conforme aumentan las sesiones. Así que resulta difícil sacar conclusiones después de los dos primeros entrenamientos y definir la puesta a punto para la carrera. Es un trazado exigente y uno de los grandes circuitos históricos de la Fórmula 1”. Al final, el auto número 15 de este equipo –conducido por Kevin Magnussen, Raffaele Marciello y Dries Vanthoor– resultó ganador de las 6 Horas de São Paulo 2026 en la categoría Hypercar.
Una relación histórica
El vínculo entre Rolex y el WEC toma forma en la búsqueda de la excelencia en las condiciones más exigentes que caracteriza a ambos. Asimismo, tanto el WEC como Rolex son guardianes de la tradición en sus ámbitos respectivos, al tiempo que impulsan la innovación en la industria automotriz y en la relojería.
Las carreras de resistencia sirven como laboratorios para que los fabricantes prueben avances antes de que lleguen a los autos de calle. Así ha sido y seguirá siendo en aspectos como frenos, aerodinámica, materiales ligeros, motores turbo, sistemas híbridos, software, seguridad y sostenibilidad.
“Un ejemplo es la regeneración de energía, es decir, la recuperación de energía durante el frenado“, nos explica Nyck de Vries. “Esa tecnología nació en las carreras y hoy forma parte de muchos vehículos de producción. Creo que lo más importante es que, en el automovilismo, siempre estás bajo presión para competir contra tus rivales. Eso hace que el ritmo de desarrollo sea mucho más rápido que en una empresa convencional, donde existen muchos niveles de revisión, aprobación y pruebas. Con el tiempo, la innovación termina trasladándose a los modelos de serie”.
En el WEC se emplea un combustible elaborado con materias primas recicladas y renovables. Está diseñado para reducir las emisiones de CO₂ sin afectar el desempeño de los autos. Durante nuestra visita a Interlagos conocimos el taller de los neumáticos. Desde esta temporada, Michelin los fabrica con 50% de materiales renovables o reciclados. El objetivo es alcanzar gradualmente 100% y comercializarlos para los vehículos de uso cotidiano. Gracias al progreso de la tecnología, hoy llevan unos 2,000 neumáticos a una carrera como esta, cuando hace unos diez años solían transportar entre 11,000 y 12,000 neumáticos.
Adrenalina a tope
Los periodistas invitados por Rolex llegamos al lounge del Le Mans Spirit Club con la adrenalina a tope. Antes hicimos un recorrido por la parrilla de salida –el famoso Grid Walk–, una experiencia que nos permitió ver de cerca los 36 autos participantes: 18 de la categoría Hypercar y 18 de LMGT3.
Después disfrutamos en primera fila de la batucada de los Meninos do Morumbi Oficial, un reconocido proyecto sociocultural de São Paulo que utiliza la música como herramienta de inclusión. Acto seguido, el popular actor y cantante Tiago Abravanel interpretó el himno nacional brasileño.
Lo que siguió se sintió como una película de acción. Corrimos hacia la salida del Grid Walk, esquivando pilotos, aficionados, ingenieros, mecánicos y carros portaneumáticos. Nos dirigimos a un puente cubierto, oscuro y de acceso restringido. Del otro lado nos esperaba nuevamente la luz del día y unas camionetas que, escoltadas por motocicletas, recorrieron un camino paralelo al circuito. Mientras, los competidores daban las vueltas de formación detrás del coche de seguridad.
Ya instalados en el lounge, escuchamos a lo lejos las notas de la fanfarria inicial de Así habló Zaratustra de Richard Strauss, que se usa en todas las arrancadas de la temporada del WEC. Unos segundos después de que la música se detuvo, los Hypercar tomaron las dos curvas de la S de Senna como una estampida de la que emanaba un bramido mecánico con diferentes matices sonoros. Varios metros detrás de ellos apareció la manada de los ágiles LMGT3.
Libertad técnica
Esta combinación de categorías que compiten simultáneamente es una de las características más fascinantes del WEC. Pero aún más interesante es que no todos los Hypercar emplean la misma arquitectura de motor, sino que existe mayor libertad técnica que en la Fórmula 1, por ejemplo. Así, conviven motores V6 biturbo de distintas cilindradas, V8 turbo e incluso un V12 atmosférico. El reglamento permite que cada fabricante desarrolle un concepto propio, siempre que el rendimiento final se equilibre mediante el Balance of Performance (BoP).
El crecimiento del WEC en los últimos años es una combinación de varios factores. “Uno de los principales es la reglamentación deportiva, que ha logrado atraer a muchos fabricantes al campeonato”, nos dice Nyck de Vries en el área de hospitalidad de Rolex, ubicada en la recta principal de Interlagos. “Esto se debe, sobre todo, al BoP. Es un tema del que no se habla mucho. Pero su gran virtud es que, independientemente del presupuesto de cada fabricante, llega un momento en el que todos pueden ser competitivos. Participan autos, marcas y motores muy diferentes, pero gracias al BoP sus prestaciones terminan convergiendo. Eso hace que las carreras sean tan emocionantes y explica por qué tantas marcas están interesadas en formar parte del WEC”.
Rolex, como Reloj Oficial del WEC durante la última década, ha acompañado al campeonato en esta era dorada. Algunos hitos han sido el debut de la categoría Hypercar en 2021 y la carrera número 100 del WEC en 2025. Además, en 2022, el WEC y el campeonato estadounidense IMSA acordaron un reglamento común para que los prototipos LMH (Le Mans Hypercar) y LMDh (Le Mans Daytona h) compitieran entre sí en igualdad de condiciones gracias al BoP.
La evolución de la categoría Hypercar ha sido espectacular. Comenzó con Toyota, Alpine y Glickenhaus (que ya no compite), y más adelante se sumaron Peugeot, Ferrari, Porsche, Cadillac, BMW y Aston Martin. En 2026 llegó Genesis Magma Racing, el programa deportivo de Genesis, la firma de lujo de Hyundai. Y para 2027 está confirmada la entrada de Ford y McLaren.
Una vuelta a la pista
La llave de Rolex nos abrió la oportunidad de dar una vuelta a Interlagos a bordo de un Porsche 911 Carrera GTS. El piloto me pregunta si ya he vivido una experiencia similar. Le digo que una vez tuve la suerte de recorrer el circuito callejero de Mónaco, pero a una velocidad moderada. “¿Quieres que también lo hagamos así o aprovechamos el coche?”, añade. Mi respuesta es: “Ya que estamos aquí…”


A continuación me toca comprobar que, efectivamente, este 911 acelera de 0 a 100 km/h en 3.0 segundos. El golpe del arranque me avienta contra el asiento del que ya no me puedo despegar en los 4.309 kilómetros que mide Interlagos. Las curvas del recorrido son exigentes, pero el piloto las afronta con prestancia. De reojo puedo ver que, en algunos puntos, el velocímetro indica que vamos a 200 km/h. No me puedo imaginar lo que será ir a bordo de un Hypercar cuando alcanza los 290 km/h, como ocurrió con el Toyota GR010 Hybrid #7 en la vuelta más rápida de todo el fin de semana. Perdón, 290.1 km/h.
Rolex también nos llevó a conocer las entrañas del centro de producción televisiva del WEC, con alrededor de 16 cámaras distribuidas a lo largo del circuito, 26 autos equipados con cámaras a bordo y dos drones. Al final de las 6 Horas de São Paulo, regresamos a la pista para presenciar la ceremonia de premiación envueltos en la felicidad de los integrantes del BMW M Team WRT.
El segundo lugar en la categoría Hypercar fue para Ferrari AF Corse (auto #51) y el tercero para Cadillac Hertz Team JOTA (#12). Por su parte, el podio de la categoría LMGT3 lo ocuparon Racing Team Turkey by TF (#81), Team WRT (#69) y The Bend Manthey (#92).
El reloj más especial
Como ocurre en el tenis, el golf, la hípica y la vela, la presencia de Rolex en un circuito como Interlagos aporta un importante elemento adicional al renombre del evento. La firma ha mantenido una fuerte relación con las competencias automovilísticas más importantes del mundo a lo largo de los años. Entre sus alianzas actuales destacan las 24 Horas de Le Mans, que también forman parte del WEC, las 12 Horas de Sebring, el IMSA WeatherTech SportsCar Championship y, por supuesto, la Rolex 24 at Daytona.
“Rolex representa valores muy importantes, tiene un enorme prestigio y también mantiene un vínculo muy fuerte con el automovilismo desde hace muchos años, especialmente con Daytona, por supuesto”, dice Nyck de Vries. “Me siento muy orgulloso de formar parte de la familia Rolex y de representar a la marca aquí. También me enorgullece haber podido darle una alegría y hacer sentir orgullosos a todos con nuestra victoria en Le Mans”.
Nyck se sumó este año a los Testimoniales Rolex de automovilismo. A este grupo ya pertenecen sir Jackie Stewart, ganador de tres campeonatos mundiales de Fórmula 1, Tom Kristensen, máximo vencedor de las 24 horas de Le Mans con nueve títulos, Mark Webber, Jenson Button y Jamie Chadwick.
Para terminar la conversación, nos muestra su reloj. Se trata del Oyster Perpetual Cosmograph Daytona con un grabado especial que él y sus compañeros de Toyota Gazoo Racing recibieron por ganar Le Mans en junio pasado. “Es algo muy especial poder usarlo a diario, porque me recuerda lo que fuimos capaces de lograr como equipo. Me gusta tenerlo cerca”, afirma.
“Dicen que Le Mans te elige, y se siente un poco así“, añade. “Estoy muy agradecido de haber podido ganarlo junto con mi equipo. Fue una sensación increíble. No me había dado cuenta de lo que realmente representaba. Quiero decir, por supuesto que conocía la magnitud de la carrera, pero los sentimientos y las emociones que experimenté fueron muy especiales, y no esperaba que fueran tan intensos”.
A Nyck le toca soñar con un Cosmograph Daytona más especial: el que Rolex le entrega a los campeones de la categoría Hypercar al final de la temporada del WEC.