El famoso salón Watches and Wonders de Ginebra no solo cautiva por sus revelaciones relojeras, sino porque puedes hablar con una leyenda viva del automovilismo como Jacky Ickx. Embajador de Chopard y amigo de su copresidente Karl-Friedrich Scheufele, Ickx, de 81 años, encarna a la perfección la íntima relación entre relojes y coches.
Forjó su estatus de piloto excepcional en la Fórmula 1 y, sobre todo, en las carreras de resistencia, al conquistar en seis ocasiones las 24 Horas de Le Mans entre 1969 y 1982, además de ganar dos veces el Campeonato Mundial de Resistencia con Porsche. Conoció a Scheufele durante la Mille Miglia de 1989, en la que compitieron juntos. Desde entonces se convirtió en parte de la familia Chopard, que le ha dedicado varias ediciones de relojes Mille Miglia. Ahora, al asistir a la “carrera más hermosa del mundo”, prefiere ocupar el asiento del navegante para “contemplar la belleza de Italia […] o incluso tomar una siesta”, dice.
> ¿Se ha enriquecido su comprensión de la relojería gracias a su relación con Chopard?
Sin duda. En el automovilismo, la precisión de un reloj o de un cronógrafo es esencial, porque marca la diferencia entre los competidores. Pero cuando abres un reloj y realmente entiendes lo que hay en su interior y quién lo fabrica, descubres algo extraordinario. Hace años, muchos componentes no eran hechos por máquinas, sino a mano, por artesanos que trabajaban con herramientas limitadas. Incluso hoy, en colecciones como L.U.C o en las piezas de Ferdinand Berthoud, algunos elementos siguen elaborándose a mano con una precisión increíble. Es como abrir un cofre del tesoro: no puedes evitar sentirte asombrado.
> Después de años viviendo entre cronógrafos y fracciones de segundo en la pista, ¿cómo se relaciona hoy con el tiempo?
Hay una frase que he escuchado gracias a mi relación con Chopard, particularmente de Karl-Friedrich Scheufele: “Dale tiempo al tiempo, y el tiempo te lo devolverá”. También me encanta un dicho africano: “Ustedes tienen la hora, nosotros tenemos el tiempo”. Es una forma hermosa de verlo.
> Usted ha sido testigo de la evolución de los relojes y los coches durante décadas. ¿Cómo percibe los paralelismos entre la innovación en la ingeniería automotriz y en la relojería?
Son mundos muy diferentes. La relojería está arraigada en la tradición, es casi una forma de arte. Sí, hoy se pueden fabricar relojes con componentes electrónicos, pero no es lo mismo. Las carreras, en cambio, se han vuelto altamente dependientes de la electrónica. Ya no son puramente mecánicas como antes.
> Las carreras suelen asociarse con la adrenalina y la velocidad, mientras que la relojería está ligada a la paciencia y la precisión. ¿Cómo se complementan estos mundos?
Su único punto de encuentro es la medición del tiempo, en la línea de meta, cuando se determina quién gana por fracciones de segundo. Más allá de eso, sus filosofías son muy diferentes. Las carreras giran en torno a ganar y nada más. En cambio, cuando visitas un taller como L.U.C en Fleurier, encuentras paz, calma y serenidad. Es una atmósfera completamente opuesta: una es emoción; la otra, dedicación silenciosa y tranquilidad.
El milagro Mile Miglia
> ¿Por qué conecta tanto la colección Mille Miglia de Chopard con coleccionistas y entusiastas?
Es una conexión natural. Los coleccionistas de autos suelen ser también coleccionistas de relojes. Ambas pasiones van de la mano. El mundo automovilístico actual está muy vinculado a las carreras de coches clásicos. El coleccionismo de esos vehículos está más vigente que nunca. Hay personas muy entusiastas al respecto y existe una especie de nostalgia. El público también disfruta seguir competiciones en las que participan coches de otras épocas. Estas carreras han representado una oportunidad de desarrollo para llevar al automóvil moderno lo que tuvimos en el pasado.
> El diseño del nuevo Mille Miglia Classic Patina evoca una estética vintage de autos que llevan con orgullo las huellas de la competición y las imperfecciones. ¿Qué opina de esto?
No lo llamaría necesariamente vintage. No me convence ese término. Se trata de carácter, no de imperfecciones. Cada reloj es ligeramente distinto y esa individualidad es precisamente lo que le proporciona una identidad. Pero yo no lo definiría como vintage. Ese término no representa una actitud. Más bien diría que tiene carácter. Cada reloj puede ser ligeramente diferente, pero conserva un carácter propio que no depende de ser vintage. Esa es mi postura.
El nuevo Mille Miglia Classic Patina tiene una caja de Lucent Steel con DLC sometida a un proceso de tritoacabado para evocar el desgaste de un automóvil antiguo.
> Después de haber vivido la Mille Miglia tantas veces, ¿qué siente cuando ve un reloj que intenta capturar el espíritu de la carrera?
Lo veo a través de los ojos del público. La Mille Miglia de hoy revive en las mismas carreteras, aunque convertida en una prueba de regularidad. Cuando descubres el entusiasmo, los cientos de autos y las multitudes alineadas a lo largo del recorrido, entiendes que el espíritu y la nostalgia de la carrera siguen muy vivos. El reloj Mille Miglia se ha convertido en un ícono gracias a la visión y al trabajo de Karl-Friedrich Scheufele con Chopard.
> Ha participado en la Mille Miglia junto a Karl-Friedrich Scheufele. ¿Podría compartir alguna anécdota memorable de esas experiencias?
La he corrido varias veces, pero no necesitas repetir algo constantemente para apreciarlo. Lo que más disfruto ahora es ser navegante en lugar de piloto. Eso me permite contemplar la belleza de Italia. Y confío en mi conductor: es joven, pero hábil con los autos clásicos. Así puedo disfrutar del paisaje… o incluso tomar una siesta.
> Hay algún reloj de Chopard con un significado especial para usted?
La séptima edición del Mille Miglia Jacky Ickx Edition. Más que el reloj en sí me gusta porque representa una amistad. Cada ciertos años, la idea [de hacer un reloj Mille Miglia dedicado a él] surge de manera natural, nunca es algo forzado. Eso es lo que lo hace especial.
> Al ver la Fórmula 1 actual, ¿qué aspectos del deporte siente más distintos respecto a la época en la que competía?
A mí no me toca juzgar eso. Lo importante no es mi opinión, sino la del público. Si la gente sigue viendo las carreras, asistiendo a los circuitos y manteniendo el interés, entonces el deporte está bien. No comparo el pasado con el presente. Prefiero concentrarme en el presente.
> Cuando reflexiona sobre su propia carrera, ¿qué momentos la definen con más fuerza hoy para usted? ¿Las victorias, los desafíos o los riesgos que asumió?
Como en cualquier vida, es una mezcla de todo.
> Pero usted es una leyenda.
No, sigo siendo humano. Hay momentos buenos y momentos difíciles, heridas visibles e invisibles. Sí, he tenido una vida especial, pero es importante mantener conciencia de la realidad. Gran parte del mundo vive en la pobreza. Cuando entiendes eso, te das cuenta de que no tienes razones para quejarte.
> ¿Qué sigue inspirándolo hoy?
Lo verdaderamente extraordinario no son los logros, sino seguir aquí. Después de todo, estar vivo es el verdadero privilegio. Ese es el milagro.
> ¿Cómo definiría el tiempo en una sola frase?
En la vida tienes muchos desafíos, pero el tiempo es el único enemigo verdadero. Tienes que aprovechar de la mejor manera posible el tiempo que se te ha dado.