“Admiro a los relojeros clásicos, pero prefiero usar la tecnología para evolucionar”

Giulio Papi, Director of Watch Concept de Audemars Piguet, nos cuenta las claves detrás de su última creación ultracomplicada 150 Heritage.

Giulio Papi, Director of Watch Concept de Audemars Piguet y una de las mentes más brillantes de la relojería actual, nos explica cómo la facilidad de uso y la ergonomía estuvieron detrás del 150 Heritage, el genial reloj de bolsillo de la firma con 47 funciones y 30 complicaciones, entre las que destaca el inédito calendario universal: un calendario lunisolar mecánico basado en el calendario gregoriano, que reúne los ciclos solar, lunar y lunisolar en una única esfera. Además, incluye nueve festividades de tradiciones culturales de todo el mundo. Algunas están relacionadas con el Sol, como Navidad (Sol Invictus) y San Juan (Inti Raymi); otras, con la Luna, como el inicio del Ramadán; y otras más son lunisolares, como Diwali, Rosh Hashaná, Pascua, Vesak, Semana Santa y el Año Nuevo chino.

El mercado está llegando a la cima de relojes ultracomplicados de tamaño pequeño, muy funcionales y fáciles de usar. Ahora llega otra complicación inesperada, el calendario universal. ¿Estamos alcanzando el límite o aún no?

Es un límite relativo. Nos gustaría desarrollar únicamente complicaciones que resulten útiles en el día a día. No queremos desarrollar horas siderales, por ejemplo, ni indicaciones pensadas únicamente para astrofísicos o astrónomos. También queremos mejorar, mediante mecanismos inteligentes, el diseño, la experiencia visual, la sensación táctil y acústica y, por qué no, la comodidad. Quizá algún día desarrollemos una complicación para astrónomos… pero exclusivamente para ellos. Por el momento, no sentimos que existan límites. Tal vez sea imposible crear un reloj mecánico conectado a la nube. Pero creo que este reloj de bolsillo es una buena plataforma para explorar nuevas formas de hacer las cosas. Para nosotros es un hito. Nos interesa ver cómo reaccionan los medios y los clientes; si realmente están interesados en el regreso del reloj de bolsillo.

En las últimas dos o tres décadas, los grandes relojeros se han centrado en el reloj de pulsera. Ahora, con la nueva dimensión y el mayor tamaño del reloj de bolsillo, ¿perciben nuevas posibilidades?

Para nosotros puede ser una oportunidad, una forma de profundizar aún más en nuestra comprensión de la relojería. Pero nuestra creatividad principal reside siempre en el reloj de pulsera. Cuando el reloj es más pequeño, las indicaciones también lo son y no siempre resultan fáciles de leer. Por eso debemos encontrar soluciones que permitan ampliar la indicación. Nuestra creatividad se basa en eso: en crear algo ergonómico, fácil de leer y de entender.

Una de las funciones más extraordinarias de este reloj es el calendario universal.

Nosotros, como los astrónomos, observamos la Luna y el Sol. La Luna y el Sol son exactamente los mismos para todos. Los antiguos astrónomos descubrieron que eso era extraordinario: llegaron al mismo calendario sin necesidad de comunicarse entre ellos. Este reloj es un homenaje a esos astrónomos que sentaron las bases de la relojería.

Hace 15 o 20 años, para crear un reloj de este tipo se necesitaban cinco o siete años. Ahora se ha desarrollado en 18 meses. ¿Cómo es posible?

El equipo es extraordinario. Al contar con un taller y una máquina dedicados exclusivamente a nosotros, podemos fabricar directamente los componentes. Enviamos el archivo 3D, ajustamos la máquina y, tres o cuatro horas después, tenemos los componentes listos. Así evitamos perder tiempo dependiendo del proveedor. No es una crítica, pero un proveedor puede tardar entre tres y cuatro meses en entregar un prototipo. Con los Fab Labs —talleres dedicados a la innovación— en dos o tres días conseguimos lo mismo. Eso nos motiva enormemente. Si trabajamos durante años en un mismo proyecto, los ingenieros y técnicos terminan agotándose. Cuando el proyecto es más corto, hay energía, la mente está concentrada y el resultado se materializa mucho más rápido.

¿Qué papel desempeñan los Fab Labs? ¿En qué se diferencian de un taller tradicional?

Funcionan exclusivamente para el equipo técnico; nunca para la producción.

Algunos de los relojeros más destacados del último año se han centrado en la simplicidad, la cronometría y la fabricación 100 % artesanal. Usted no parece sentirse cómodo con piezas simples. ¿Se siente alejado de esa corriente?

Me gusta mucho sentirme como un relojero independiente. La relojería es un trabajo increíble. Como relojeros, podemos tener interpretaciones muy diferentes. Cada uno tiene su propia creatividad. Ahí reside la belleza de la relojería suiza: en la creatividad.

Un relojero centrado en máquinas antiguas, procesos tradicionales y una mirada hacia el pasado mantiene viva la magia del artesano eterno. Usted, en cambio, está muy enfocado en el futuro. ¿Cree que la relojería del siglo XXI debe incorporar más tecnología?

En mi opinión, es posible fabricar relojes clásicos de alta complicación con un altísimo nivel de acabado utilizando tecnología moderna. Quizá en el futuro podamos usar Inteligencia Artificial, pero solo para resolver problemas complejos que un cerebro humano no puede solucionar. No soy purista ni conservador en ese sentido. Tenemos que utilizar la tecnología moderna de manera inteligente. Pero admiro profundamente al relojero conservador que trabaja con máquinas y procesos antiguos. Siempre digo: “¡Qué valientes! Yo no tengo ese coraje”.

¿Dónde cree que puede estar el próximo gran reto después del Code 11.59 by Audemars Piguet Universelle RD#4 y de este impresionante reloj de bolsillo?

Podemos influir para que los relojes del futuro incorporen funciones más intuitivas, más cómodas y una manera más clara de leer la información. Es imposible transformarlo todo de la noche a la mañana. La idea es conservar la experiencia acumulada para crear el reloj más hermoso del mundo, cada vez más cómodo, más útil y más fácil de usar.

Este reloj incluye tourbillon, cronógrafo, calendario universal y otras complicaciones clásicas, pero la evolución más inesperada se encuentra en el calendario universal. Entre todas las complicaciones tradicionales, ¿dónde cree que aún podemos avanzar más?

La astronomía nos fascina porque refleja un tiempo natural y real, la sombra que medimos a través del Sol. Hoy vivimos en un tiempo convencional. Y pensamos: es interesante saber que existe la posibilidad de vivir según un ritmo natural. Para la hora o el calendario, podemos guiarnos por la Luna como mes y por las estaciones. Podría convertirse en una nueva manera de vivir según el tiempo natural y no solo bajo el tiempo convencional impuesto por el ser humano.

¿Es esta la pieza más desafiante que ha creado?

Este reloj de bolsillo, sí.

Carlos Alonso

Los contenidos en evolución son su razón de ser sin que importe el soporte. “La vida y la relojería, donde se ha especializado por más de 30 años, no son nada sin contenido”. Después de que los soportes hayan vivido una revolución tecnológica es momento de volver a defender el buen periodismo como una necesidad general.

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Directora comercial relojes

Heredé el gusto por los relojes desde niña y profesionalmente por el diseño. Desde hace 21 años estoy en este fascinante sector relojero, trabajando de la mano junto con las marcas haciendo estrategias comerciales y de marketing.

KEVIN GONZÁLEZ

Diseñador digital y multimedia

Geek millennial, amante de la tecnología. Ing. en comunicación multimedia, llevo los relojes mecánicos a la dimensión digital. Siempre al tanto de las tendencias tecnológicas.

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Redactor

Decía Antonio Machado que el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas. Me he guiado por esta máxima durante casi veinte años que llevo escribiendo de relojes. En mi mano está hacerlo del modo más ameno posible.
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