Con esta edición conmemorativa de los 70 años de historia del afamado Bathyscaphe, uno no puede más que volver la mirada al pasado y recuperar la esencia de los años en los que el buceo dejaba de ser una actividad estrictamente profesional para instalarse en el colectivo como una experiencia recreativa.
Al tiempo que los Fifty Fathoms profesionales presumían grandes proporciones —con diámetros superiores a los 41 mm— y una estética que cedía prioridad a las prestaciones técnicas, el Bathyscaphe nacía como la respuesta a la necesidad de contar con un reloj de uso cotidiano que tuviera la misma identidad funcional de los aguerridos relojes de buceo profesional, pero con estilo más casual y discreto; por ende, con cajas más contenidas y refinadas, y un diseño mucho más sobrio y elemental.
Así es como nace, justamente, el concepto skin diver, el cual fue registrado en 1953 y que dio vida a la familia de modelos Batyscaphe, que vieron su primer ejemplar en el año 1956. “Fifty Fathoms no es un único modelo, sino toda una familia”, nos recuerda el propio Mark A. Hayek, presidente y CEO de Blancpain. “Y uno de los relojes más importantes de esa familia es el Bathyscaphe”.
Estética vintage
Con la idea de presentar una edición limitada que encarnara a la perfección este concepto, Blancpain se dio a la tarea de encontrar un modelo que no solo enfatizara las raíces históricas de los primeros Bathyscaphe, sino que encajara también con la esencia de un verdadero skin diver contemporáneo. Así, el modelo elegido como inspiración fue justamente una de las ediciones más emblemáticas, lanzada al público en el año 1968.
Los elementos vintage pueden verse por todos lados: desde la caja, que preserva el mismo diámetro que el modelo original (37.40 mm); hasta el bisel, que está fabricado en acero y se prolonga hasta formar un aro en la base del cristal. El inserto, con una dimensión más reducida en relación con los Bathyscaphe contemporáneos, se mantiene, aunque para esta edición se sustituye el hesalite negro original por cerámica con numerales lacados.
El cristal, tipo glass box, también nos remite directamente al pasado, así como la inclusión del logotipo histórico de Blancpain de mediados del siglo XX y la utilización de manecillas e índices de oro blanco tipo bastón, las cuales integran recubrimiento SuperLumiNova® estilo vintage, justamente como una reminiscencia de la emisión lumínica de los modelos antiguos. Por debajo de las manecillas, la esfera en color gris meteorito, presenta una sutil decoración con efectos rayos de sol que le añade textura según el ángulo que se le mire.
Finalmente, la correa, de piel de becerro color chocolate, está concebida para desarrollar una pátina natural que refuerce el carácter histórico de esta nueva reinterpretación.
Calibre de actualidad
Si bien en su aspecto, este modelo se ancla en la estética de los primeros Bathyscaphe de la historia, en su interior Blancpain ha optado por incluir uno de sus movimientos contemporáneos más versátiles: el calibre de Manufactura Blancpain 1150, de cuerda automática y ajustado a 21,600 alternancias por hora (3 Hz). Dicha frecuencia de oscilación, en adición a una configuración de dos barriletes montados en serie, permiten que el reloj alcance una reserva de marcha de hasta 100 horas; es decir, más de cuatro días de autonomía.
También interfiere en su estabilidad cronométrica la adición de un espiral de silicio, en virtud de la resistencia de este material a los cambios de temperatura y a los campos magnéticos. Por último, el rotor, que toma el diseño de la masa oscilante del Fifty Fathoms original, es del tipo bidireccional, lo que garantiza una carga óptima con el más leve movimiento.
Contrario al modelo original en el que está basado el nuevo Bathyscaphe, el cual mantiene un fondo cerrado por razones de hermeticidad, el nuevo ejemplar presume los acabados de alta gama de su movimiento gracias a un fondo abierto con cristal de zafiro, una decisión que tampoco ha comprometido la resistencia al agua, que se mantiene en 300 metros.
Sin duda, se trata de un modelo que se adscribe a los códigos estéticos del pasado, pero con la fiabilidad cronométrica de uno de sus calibres base más confiables.
FICHA TÉCNICA BLANCPAIN FIFTY FATHOMS BATHYSCAPHE 70th ANNIVERSARY
- Movimiento: Calibre Blancpain 1150, automático, 3 Hz (21,600 alt/h), 210 componentes, doble barrilete, espiral de silicio, reserva de marcha: 100 horas
- Función: Horas, minutos y segundos centrales, fecha
- Caja: 37.40 mm, acero, 300 m
- Carátula: Gris meteorito con acabado efecto rayos de sol, manecillas e índices tipo bastón de oro blanco de 18 quilates con Super-LumiNova® en tono vintage
- Correa: Piel de becerro color chocolates, hebilla de ardillón
- Versiones: Edición limitada a 300 piezas