El nuevo Keris Meca Tradition lleva la mecánica relojera a una escala monumental. Con 220 mm de diámetro, 1.9 kg de peso y un movimiento completamente esqueletado, este reloj de mesa del atelier suizo recupera la arquitectura y el esplendor de los antiguos relojes de bolsillo para convertirlos en un objeto de diseño contemporáneo.
La nueva creación es una edición limitada a 300 piezas y toma como referencia la época dorada de la relojería y, particularmente, los movimientos de los antiguos relojes de bolsillo. La intención no es reproducirlos literalmente, sino trasladar su arquitectura y códigos estéticos a un objeto contemporáneo.
Un calibre en tamaño XXL
Fundada por Marie-Aude Acker y Guillaume Sireyx, dos especialistas suizos con más de 15 años de experiencia en el grupo LVMH, Keris trabaja desde Neuchâtel con una idea poco convencional: liberar al calibre mecánico de las dimensiones impuestas por la muñeca. Su equipo de nueve ingenieros y diseñadores desarrolla mecanismos a gran escala que dejan al descubierto la complejidad normalmente encerrada dentro de un reloj.
Meca Tradition lleva ese concepto hacia el terreno de la relojería clásica. Su movimiento consta de 86 componentes, trabaja a una frecuencia aproximada de 0.5 Hz y ofrece una reserva de marcha mínima de 50 horas. Pero aquí los datos mecánicos son también argumentos visuales: la construcción esqueletada permite seguir prácticamente sin obstáculos la transmisión de energía y el movimiento de sus engranajes.
Todo lo que brilla
El color champán no es una elección gratuita. Históricamente, numerosos movimientos de relojes de bolsillo se realizaban en latón dorado, asociado tanto con la durabilidad como con el refinamiento. Keris recupera esa apariencia mediante un movimiento de aluminio anodizado color champán, cuyo acabado busca evocar el brillo de los calibres históricos. El esqueletado hace el resto: la mecánica adquiere profundidad y transforma el conjunto en una suerte de escultura cinética.
El guiño al pasado continúa en la corona de cuerda. Una “K” mayúscula de trazo manuscrito recuerda las firmas cursivas que los maestros relojeros grababan con buril sobre los puentes y cock del volante de los movimientos antiguos. Es un pequeño detalle de autor que se agradece.
Tradición sin nostalgia
Para evitar que el ejercicio caiga en una reproducción historicista, Keris introduce un contraste deliberado de materiales y texturas. La calidez champán de la estructura mecánica se enfrenta a una base de aluminio macizo cepillado, mientras distintos detalles de aluminio pulido aportan brillo y enfatizan su carácter contemporáneo.
Meca Tradition llega menos de un año después del lanzamiento de Keris Editions y se incorpora a una trayectoria que comenzó con las ediciones limitadas Meca 01 y The Winding PUSH, agotadas en pocos meses, y continuó con la colección permanente formada por Meca Rhodium y The Winding GENEVA, además de la edición de coleccionista Meca BM.
Con Meca Tradition, Keris apuesta por una idea sencilla pero contundente: si el movimiento es el corazón de un reloj, ¿por qué esconderlo?