La línea Slim d’Hermès ha destacado gracias a su elegancia y sobriedad, ejemplo perfecto del minimalismo como bandera estética. Pero no sólo de diseño vive Hermès: al tiempo que ha depurado la parte visual, ha perfeccionado diversos aspectos de la maestría relojera. Y para muestra, este magnífico guardatiempo.
Las cifras de la esfera, cuya tipografía fue especialmente diseñada para esta pieza, sobresalen por su delicadeza; la fecha, el mes, el segundo huso horario y los años bisiestos poseen sus propios contadores, mientras que las fases lunares, realizadas en nácar y aventurina (una variedad de cuarzo), se encuentran a las 3 h.
En cuanto al movimiento, este aparece biselado a mano y con la letra H, inicial de la firma, como decoración. 4 mm de grosor son suficientes para asociar el calendario perpetuo con las indicaciones día/noche, un segundo huso horario y fases de la luna.