Conservador o progresista
Tiempo de Relojes #132 primavera 2024
“No innovation, no future”. Cuando Jean-Claude Biver lo pronunció en 2005 tres cuartas partes de la relojería alzó las cejas. Han pasado dos décadas y la gran mayoría de las novedades con las que estrenamos 2024 tienen decidida voluntad de avance. Las uber piezas como el Hublot MP-10, el Bovet Récital 28 Prowess 1 y el Jaeger-LeCoultre Duomètre Heliotourbillon Perpetual –las tres son fantásticas– recuerdan la edad dorada del progreso de comienzos del siglo XXI donde inventabas, luego existías. Y si Ilaria Resta, la nueva líder de Audemars Piguet nos dice en su primera entrevista que apostará por innovación, innovación e innovación es que más vale escucharla. Marcas tranquilas como Montblanc, Bell & Ross, Frederique Constant, Baume & Mercier, Arnold & Son y Maurice Lacroix ahondan en los esqueletos tech u otros detalles insospechados para evolucionar la especie. Panerai se pasa al estilo radical en su pieza más extrema de carbotech para navegar con el Luna Rossa en la America’s Cup. Hasta la inmutable A. Lange & Söhne viste de casual chic su Datograph Perpetuo Tourbillon Lumen con un zafiro luminiscente verde.
La segunda tendencia del año se encomienda a los clásicos, pero con sutiles gestos evolutivos. Olé por el trabajo que Chopard está haciendo con el Alpine Eagle XL Chrono en titanio para ganarse todo el respeto en la categoría sport-elegant. En la casa de la familia Scheufele se visten despacio porque tienen prisa. Y por último, hay quien considera que el cambio es señal de debilidad en un mercado tan pendular como el nuestro. Entre los que lo creen y desempolvan iconos intocables con técnica interna mejorada están Vacheron Constantin, Piaget, Omega, Bulgari, Zenith, Daniel Roth y Gérald Genta… Aún no hemos pasado por Watches & Wonders, pero algo hace pensar que es un año para no quedarse inmóvil. Atrás o adelante, conservador o progresista.
Cómo no poner atención a lo que la IA empieza a aportar en la relojería. Hicimos un escrutinio con EveryWatch y Codatic y algo nos dice que se vienen cambios notables en la forma de concebir, comunicar y vender relojes. En el reportaje adelantamos algunas ideas. Para los que creen que un Fifty Fathoms es un scuba de Swatch les traemos el nuevo Blancpain Fifty Fathoms Automatique de titanio y oro rojo en portada, una bestia parda de las profundidades tan real como las leyes de los abismos húmedos. Y no podemos cerrar este primer ejemplar del año sin una apuesta por la disidencia que tanto está ayudando a que los relojes lleguen a la generación del cambio. Por eso seconde/seconde/ y Lebond, la intervención y la arquitectura como formas de creación.