En la relojería contemporánea existe una especie de consenso tácito: para ganar precisión hay que aumentar la frecuencia. Más alternancias por hora, y en teoría, mejores resultados cronométricos. Dominique Renaud lleva toda una vida cuestionando las certezas de la industria y, precisamente por eso, ha decidido tomar el camino contrario con Pulse60
El maestro relojero suizo, una de las figuras más influyentes de las últimas cuatro décadas y cofundador de Renaud & Papi, presenta ahora Pulse60, la primera pieza de su nueva firma homónima. Un reloj que explora una pregunta fundamental: ¿qué ocurre cuando se lleva la frecuencia mecánica al extremo opuesto?
La respuesta es un movimiento completamente nuevo, desarrollado específicamente para este proyecto y bautizado como BUA2024 (Balancier Ultra Amplitude). Su característica más llamativa es una frecuencia de apenas 1 Hz, equivalente a 7,200 alternancias por hora. Dicho de otro modo: el volante realiza una oscilación completa cada segundo. Sesenta pulsaciones por minuto. Exactamente el mismo ritmo que un corazón humano en reposo.
Relación humana con el tiempo
La elección no es casual. Para Renaud, la relojería no debe limitarse a medir el tiempo; también puede expresar una relación más humana con él. Mientras la alta frecuencia persigue la precisión multiplicando los impulsos, el Pulse60 busca la estabilidad a través del dominio del ritmo. Menos intervenciones, menos perturbaciones y un comportamiento más natural del órgano regulador.
Para conseguirlo, el reloj recurre a un enorme volante de 20 milímetros de diámetro, una dimensión excepcional en un reloj de pulsera contemporáneo. Su elevada inercia recuerda a los grandes cronómetros marinos históricos, capaces de mantener una estabilidad extraordinaria gracias a la masa y al tamaño de sus órganos reguladores. Una vez en movimiento, este volante se comporta como un auténtico volante de inercia mecánico, menos sensible a pequeñas variaciones de energía o a perturbaciones externas.
Nueva arquitectura volante-escape
Pero la verdadera innovación va más allá de la frecuencia. Dominique Renaud ha replanteado completamente la arquitectura del conjunto volante-escape para permitir amplitudes superiores a 360 grados sin que aparezca el fenómeno conocido como knocking, una limitación mecánica habitual en los movimientos tradicionales. Gracias a esta nueva configuración, el Pulse60 trabaja muy lejos de cualquier zona crítica de funcionamiento.
El propio Renaud utiliza una analogía automovilística para explicarlo: si un movimiento convencional funciona cerca de la línea roja de un motor, el Pulse60 opera con un enorme margen de seguridad. Incluso cuando la energía disponible es máxima o aparecen perturbaciones, el sistema permanece dentro de una zona de funcionamiento estable.
Esta filosofía se traduce también en la estética. El Pulse60 está diseñado para mostrar de forma explícita aquello que lo hace diferente. El gran volante domina visualmente la esfera a través de una amplia apertura, convirtiéndose en el auténtico protagonista del reloj. Su lento movimiento genera una experiencia visual hipnótica, muy distinta a la de los reguladores de alta frecuencia que predominan en la relojería actual.
La caja, de 40 mm por 44 mm, apuesta por líneas fluidas y continuas. No hay asas tradicionales ni bisel visible. El cristal abombado parece fundirse con la carrura y la correa integrada, reforzando una sensación de continuidad que responde a una idea muy concreta: la forma debe seguir siempre a la función.
La lectura se organiza mediante un contador horario a las 12 horas, un pequeño segundero a las 9 y un indicador de par motor a las 3. Este último recupera una solución sobre la que Renaud ya había trabajado durante los años de Renaud & Papi y permite visualizar directamente la energía disponible en el barrilete.
Fondo abierto
El reverso del reloj ofrece una segunda lectura mecánica. Allí se descubre una arquitectura abierta y depurada donde círculos, líneas rectas y espacios vacíos permiten apreciar la singular construcción del escape y el sistema de doble rodillo desarrollado para este movimiento.
Más allá de sus especificaciones, el Pulse60 representa algo poco habitual en la relojería contemporánea: una reflexión original sobre los fundamentos mismos de la medición mecánica del tiempo. En una industria donde muchas innovaciones consisten en perfeccionar soluciones existentes, Dominique Renaud vuelve a formular preguntas que parecían resueltas.
Y quizá esa sea su mayor aportación. Después de haber contribuido a crear algunas de las complicaciones más importantes de la relojería moderna, el relojero suizo demuestra que la verdadera innovación no siempre consiste en ir más rápido. A veces consiste en atreverse a ir más despacio.
FICHA TÉCNICA Dominique Renaud Pulse60
- Movimiento: Calibre manufactura BUA2024 (Balancier Ultra Amplitude), manual, frecuencia: 1 Hz (7,200 alternancias/hora), volante de 20 mm de diámetro, espiral de 15 mm, sistema de regulación patentado con índice desplazado, reserva de marcha: 4 días
- Función: Horas y minutos, segundero con salto natural de medio segundo, Indicador de par motor
- Caja: Titanio grado 5 o combinación de oro rosa y titanio grado 5, 40 mm x 44 mm, grosor 12 mm, cristal de zafiro abombado con tratamiento antirreflejos, fondo de zafiro, hermeticidad 30 metros
- Carátula: Abierta, con volante visible de 20 mm, contador de horas y minutos a las 12 h, segundero a las 9 h e indicador de par motor a las 3 h. Acabado opalino o guilloché según la versión.
- Correa: Caucho integrado intercambiable