Cuando llegó al mercado sorprendió por su forma, por esa apariencia en la que había un punto de elogio al tiempo tranquilo. Un concepto muy en la línea de la personalidad de Hermès, pero también mostraba una carácter contemporáneo y atemporal. El tiempo le ha dado la razón a Hermès y a su H08, que ahora da un paso más con la introducción de una creación esqueletada, el Hermès H08 Squelette. Esta versión funciona con el calibre que le da vida, el H1978S. Todo un ejercicio de precisión que se ha hecho realidad en tan solo 12 meses de trabajo.
Este nuevo calibre de Hermès convierte la fiabilidad en diseño y da un paso más en su estrategia de producto. Desarrollado junto a Vaucher Manufacture Fleurier, manufactura especializada en calibres de alta gama, el movimiento se apoya en una plataforma creada internamente (la familia 4800) que busca combinar una estética muy abierta –con un alto grado de esqueletización– con la robustez y eficiencia que permitan un uso cotidiano y exigente. El mensaje se centra básicamente en la fiabilidad a largo plazo y para ello el movimiento ha sido sometido a simulaciones en laboratorio pensadas para replicar una década de “vida real”, incluyendo golpes accidentales. Es la mejor garantía de su solvencia mecánica.
La propuesta también introduce decisiones de ingeniería marcadas por el material empleado, el titanio. Esto permite aligerar y estilizar el conjunto, pero que al mismo tiempo obliga a extremar el control del rozamiento y la resistencia a micro-rayaduras en determinadas superficies. Es por lo que se emplean pequeños rodillos de circonio colocados en zonas críticas para evitar contacto directo entre el rotor y el resto de las piezas fabricadas en titanio.
Otro elemento destacado son los barriletes que acumulan la energía necesaria para que este calibre H1978S tenga garantizadas 60 horas de autonomía de marcha –aunque en realidad son más– y con una perfecta cronometría. De ello se encargan dos barriletes que actúan simultáneamente. Diseñados y esqueletados en exclusiva para la Montre Hermès acompañan a la perfección al singular esqueletado de esta pieza. Pero quizás uno de los detalles más significativos del movimiento automático de 27 mm diámetro y 168 componentes se encuentre en su rotor.
En concreto es un movimiento convencional, el rotor es circular y su lógica es simple, es la forma habitual que le permite girar con holgura suficiente, sin rozamientos. En el caso de este H08, la estética requería que la masa oscilante siguiera la geometría de la caja. Una forma imposible que, sin embargo, se hizo realidad. La solución fue un truco tan relojero como visual. Mantener la rotación circular, pero redibujar el rotor para cubrir ese círculo con una zona más ancha y una línea más plana.
Eficiencia extrema
Además, este calibre creado en exclusiva para Hermès tiene algunos detalles de I+D enfocados a la eficiencia. Podemos mencionar desde la geometría de dientes a la optimización del órgano regulador, pasando por la gestión de la lubricación de los componentes. En definitiva, menos pérdidas, menos estrés mecánico que redundan en unas mejores condiciones a la hora de ofrecer una óptima cronometría.
El Hermès H08 Squelette llega dispuesto a revolucionar y avanzar en el concepto de aquel primigenio H08. Cuando hizo su aparición no solo llamó la atención por su diseño contemporáneo y atemporal, sino por su personalidad. El tiempo ha reafirmado aquel mensaje inicial de objeto equilibrado que favorece el diálogo entre opuestos y contrastes, que tiene un sentido del detalle adquirido sin prisas.
Tipografía simbólica
Con su nombre enigmático, el Hermès H08 siempre ha llevado a pensar en diseño gráfico, en las matemáticas y en la metafísica. La tipografía de las cifras es una creación original que retoma la propia forma del objeto: los números 0 y 8 evocan la forma de la caja. El 0, además, representa el vacío. El 8, colocado en horizontal, simboliza el infinito. Hay un punto en su diseño de evocación del misterio y la densidad del tiempo. Lo hace eso sí con unos denominadores comunes: perfección en las líneas, sensualidad de los materiales y confort en la muñeca. Esta nueva creación no solo lo ratifica, sino que amplifica el mensaje.
FICHA TÉCNICA Hermès H08 Squelette
- Movimiento: Calibre Hermès H1978 S automáticó, 27 mm de diámetro, 4.16 mm de grosor, 168 componentes, 28,800 alternancias por hora (4 Hz), reserva de marcha de 60 horas, decoración de la platina y los puentes de titanio con tratamiento PVD
- Función: Horas, minutos, segundos.
- Caja: Titanio satinado con tratamiento DLC mate, bisel satinado con decoración rayos de sol de cerámica negra con achaflanado con pulido especular, forma cojín, 39 mm de diámetro, corona de rosca, cristal y fondo de zafiro antirreflectante, 100 metros
- Carátula: Negra esqueletada, cifras arábigas aplicadas con SuperLumiNova azul o gris, minutería calcada en gris, agujas tipo bastón con tratamiento PVD negro y recubiertas de SuperLumiNova azul o gris.
- Correa: Caucho bleu Zanzibar o negro, bleu abysse, duna o vert moyen. Hebilla desplegable de titanio satinado con tratamiento DLC negro