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La filosofía esencial de Rolex

Si queremos resumir toda la cosmovisión y la filosofía de Rolex a una pieza, aquí tenemos el nuevo Rolex Oyster Perpetual: caja hermética Oyster, movimiento automático alimentado por el rotor Perpetual y máxima precisión cronométrica. La forma más depurada del cronómetro en la muñeca. Y ahora Oyster Perpetual se revitaliza con una nueva generación que se viste de colores audaces en caja de 41 y 36 mm.

El Submariner fue la gran apuesta de la firma este año. Sin embargo, este modelo es el que cuenta con más oferta de tamaños en el catálogo de la casa: hasta cinco diámetros de caja que van desde los 28 a los 41 mm. Este año se enriquece con el Oyster Perpetual 41 y nuevas versiones del Oyster Perpetual 36 que lucen carátulas de colores luminosos.

Los reflejos de la luz sobre los flancos de la carrura resaltan las refinadas formas de su caja fabricada en acero Oystersteel, de respectivamente 41 mm o 36 mm de diámetro y coronada con un bisel abombado.

El primer modelo del Oyster Perpetual 41 presenta una configuración atípica. Su carátula plateada con acabado tipo sol está coronada con agujas e índices facetados de oro amarillo de 18 quilates. La segunda modalidad posee una carátula sobria de color negro vivo con acabado tipo sol y agujas e índices en oro blanco de 18 quilates.

Filosofía esencial Rolex Oyster

Por otro lado, el Oyster Perpetual 36 se revela enérgico y colorido con carátula lacada en cinco nuevos tonos: rosa candy, azul turquesa, amarillo, rojo coral y verde. Audacia inusitada de la firma de la corona, que no había apostado antes por una paleta de colores tan llamativa.

Tanto el Oyster Perpetual 41 como las nuevas versiones del Oyster Perpetual 36 están equipados con el calibre 3230, un movimiento a la vanguardia de la tecnología relojera presentado este año por la manufactura. Monta una versión optimizada de la clásica espiral azul Parachrom, con su oscilador ubicado sobre los amortiguadores de golpes Paraflex. Su escape Chronergy está fabricado en níquel-fósforo, completamente insensible a campos magnéticos. Un calibre automático que aporta 72 horas de reserva de marcha a 28,800 alt/h.

Con las funciones esenciales de horas, minutos y segundos, todos los Oyster Perpetual cuentan con la certificación de Cronómetro Superlativo de la firma. Luce con el brazalete característico Oyster, desarrollado en los años 30, con tres eslabones de firme robustez y acabado satinado en la parte superior y pulidos, en los cantos. Una pieza elegante, con hermeticidad a 100 metros, de clasicismo renovado gracias al interesante toque de color. Filosofía esencial de Rolex sintetizada en su máxima expresión.

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