La celebración por los 50 años del Nautilus continúa con una exposición imperdible para los amantes de este reloj revolucionario en el mejor lugar posible. Nos referimos al Museo Patek Philippe. El recinto ginebrino presenta una muestra temática que recorre las cinco décadas de historia de esta colección emblemática. Permanecerá abierta hasta principios de 2027.
En el último piso del legendario museo, con una decoración inspirada en la década de 1970, los visitantes podrán recorrer una retrospectiva basada en los archivos históricos de la Manufactura. Una sección está dedicada al nacimiento del “reloj de diseño disruptivo, el enfant terrible convertido en leyenda”. Otra, a las versiones “sutilmente rediseñadas” del Nautilus que Patek Philippe empezó a crear poco después de su lanzamiento. También hay un espacio dedicado al 30 aniversario del modelo.
Hay bocetos, patentes y documentos técnicos relacionados con el icono sport elegant que representó no solo un cambio en la mentalidad de los admiradores de Patek Philippe, sino un desafío para su producción. Por supuesto, también hay una selección de algunas de las variantes más destacadas del Nautilus. La exposición ofrece la rara oportunidad de descubrir los cuatro relojes conmemorativos del 50 aniversario de este reloj. Entre ellos se destaca el extraordinario Nautilus de sobremesa Ref. 958G-001.
Siempre reconocible
Lanzado en 1976 y diseñado por Gérald Genta, el Nautilus marcó una ruptura con los códigos clásicos de la relojería de lujo. Una pieza hecha en acero, con una caja inspirada en las ventanillas ojo de buey de los barcos y un bisel octagonal de esquinas suavizadas. Un reloj de 7.6 mm de grosor y estanco a 120 metros, algo excepcional para la época.
El diseño inusual no fue lo único que convirtió al Nautilus en un fenómeno. Como dice Patek Philippe, detrás de cada uno de sus detalles existe un planteamiento técnico. La caja está construida en dos partes. El conjunto formado por el fondo y la carrura está perforado en un solo punto, para el paso de la tija de cuerda. El bisel se fija y se presiona sobre las dos bisagras de la caja mediante cuatro tornillos. Esta construcción recuerda a los ojos de buey de los antiguos transatlánticos, con su sistema de cierre mediante bisagras y pernos, que comprime herméticamente las juntas contra la estructura de acero.
El brazalete perfectamente integrado es un portento técnico, cuyo ensamblaje requiere alrededor de 15 operaciones manuales y más de 50 componentes. A lo anterior hay que sumarle los refinados acabados, que alternan superficies pulidas y satinadas, así como el distintivo relieve artesanal de la carátula. Con el paso de los años, ha aparecido en distintas versiones y materiales, y se ha dotado de una amplia gama de complicaciones. No obstante, siempre se ha mantenido fiel a un diseño reconocible al instante.
5 versiones eternas del Nautilus
Algunos de los Nautilus más importantes de la historia son los siguientes:
Nautilus Referencia 3700 (1976)
Conocido como Jumbo, fue el primer Nautilus, salido del lápiz de Gérald Genta. Llamó pronto la atención por su diámetro de 40 mm. Usaba un calibre ultraplano 28-255C de origen Jaeger-LeCoultre, perfecto para el escaso grosor de la caja (7.6 mm). La caja tenía una construcción de solo dos componentes (carrura y bisel), fijados mediante cuatro tornillos situados en las salientes laterales. Se diseñó así para asegurar su hermeticidad de 120 metros. El Nautilus Jumbo limitaba sus indicaciones a las agujas horarias y la ventana de fecha. Estuvo en producción hasta 1990.
Nautilus Referencia 3711 (2004)
Cinco años después del lanzamiento del 3700, Patek Philippe presentó una versión más pequeña (Ref. 3800) que tuvo una recepción más amplia que el Jumbo original. Tenía un diámetro de 37.5 mm y estaba equipada con un calibre fabricado por la propia casa y equipado con segundero central. Cuando el 3700 se discontinuó en 1990, el Nautilus estuvo durante años limitado a este formato de tamaño medio. No sería hasta 2004 cuando la firma recuperó el Nautilus en formato Jumbo con la Ref. 3711. Al igual que el 3800, este nuevo modelo incorporaba un segundero.
Nautilus Referencia 3712 (2005)
El Nautilus nació como un reloj sencillo. La primera complicación apareció en 1998 con la Ref. 3710 y su indicador de reserva de marcha junto al índice de las 12 horas. Aquel modelo fue el precursor del más equilibrado 3712, lanzado en 2005. Este modelo mantenía el diámetro del Jumbo, con una carátula en la que aparecía un segundero independiente, un contador de fecha y fases lunares. Además, incluía el indicador de reserva de marcha en la parte superior izquierda. Fue el primer Nautilus en equipar el calibre 240 con carga de microrrotor. Reloj de vida muy corta, al año siguiente fue sustituido por el 5712.
Nautilus Referencia 5711 (2006)
Patek Philippe celebró los 30 años del Nautilus con una profunda renovación del Jumbo original. Relanzó la Ref. 5711, sobre la cual el Nautilus construiría la condición de mito que disfruta en la actualidad. El 5711 era ligeramente más ancho y alto que el 3700. El principal cambio de su construcción estaba en el regreso al sistema de tres componentes, con un fondo transparente a rosca, el cual facilitaba el acceso del servicio técnico al movimiento. De gran éxito comercial y recorrido, el 5711 se ha derivado en diferentes metales y colores de carátula. En 2021 se descatalogaron las últimas piezas en acero y oro blanco.
Nautilus Referencia 5711/1P (2016)
De entre las muchas variantes que se lanzaron del 5711 a lo largo de su vida comercial, esta es una de las más especiales. Vio la luz en 2016 con motivo del 40 aniversario de la colección. La caja y el brazalete estaban fabricados en platino, con el diámetro estándar de 40 mm. La carátula venía con una base de oro amarillo recubierta de PVD azul y el logotipo del 40 aniversario grabado en la superficie. Los 12 índices venían engastados con diamantes baguette. El movimiento que llevaba era el calibre 324 sc. Se realizó en edición limitada de 700 piezas.
Museo legendario
Inaugurado en noviembre de 2001, el Museo Patek Philippe es considerado uno de los recintos dedicados a la relojería más importantes y prestigiosos del mundo. Nacido de la colección privada reunida durante décadas por Philippe Stern, alberga alrededor de 2,500 relojes, autómatas, objetos preciosos y retratos en miniatura sobre esmalte que recorren cinco siglos de historia de la relojería ginebrina, suiza y europea.
A ello se suma una panorámica de la producción de Patek Philippe desde su fundación en 1839. Y una biblioteca especializada con más de 8,000 obras dedicadas al arte de la medición del tiempo. Su misión es preservar, estudiar y difundir el patrimonio relojero, acercándolo tanto a especialistas y coleccionistas como al público en general.
Museo Patek Philippe de Ginebra
Rue des Vieux-Grenadiers 7, Plainpalais, Ginebra
Horario de apertura:
De martes a viernes, de 14:00 a 18:00 h.
Sábados, de 10:00 a 18:00 h.
Domingos, de 14:00 a 18:00 h.