Los mejores cronos (calibres) para el siglo XXI (I)

El santo grial de la función cronométrica. Y una selección de cronógrafos históricos que marcan el presente y las posibilidades técnicas del futuro.

Siempre se ha considerado el desarrollo mecánico del cronógrafo como uno de los grandes retos de las manufacturas. Y más aún diseñarlo, desarrollarlo y ensamblarlo in house. Pero más allá de la alabanza y el prestigio de esta autosuficiencia productiva, nos encontramos ante la verdadera piedra filosofal para entender y dominar las múltiples dimensiones del tiempo. El reto de la paradoja entre Aquiles y la tortuga sigue siendo cuestión de cálculo algebraico y la ciencia secreta del dominio de la relojería. Y, en esta carrera de velocidad, aquí todos llegan a la meta final. La precisión es un arduo y pausado trabajo de ingeniería. Los mejores cronos (calibres) para el siglo XXI están en esta lista. Automático o manual, prodigios mecánicos del tic-tac suizo.

Patek Philippe CH 29-535 PS (manual)

Filosofía esencial de Ginebra. Una arquitectura de tipo clásico con rueda de pilares y cuerda manual. Tras cinco años de desarrollo, la Gran Dama lanzaba su primer movimiento cronógrafo in house en 2009 en una pieza femenina (Ref 7071). Se distinguía por seis innovaciones patentadas y ya se aplicaría en 2010 como calibre del crono masculino Ref. 5170J como epítome de la pureza cronométrica sin sumar complicaciones —el calibre evolucionó a una versión con calendario perpetuo—. La Ref. 5172G fue la última versión presentada en 2019, que sustituía en el catálogo de la firma a las declinaciones precedentes presentadas en materiales nobles. Entre sus mejores técnicas destaca el embrague horizontal con perfiles dentados optimizados, mejor ajuste en los engranajes y martillos autorregulables para la puesta a cero, así como implementaciones técnicas en su contador de 30 minutos instantáneo. Un calibre que late a 28,800 alt/ y con 65 horas de reserva de marcha con el signo distintivo del Sello Patek Philippe.

Rolex 4130 (automático)

Musculoso, eficiente y técnicamente perfecto. El Daytona puede que sea el crónografo más deseado de todo el mercado relojero. Tras el histórico uso Valjoux en su origen, El Primero y el 4030, el calibre 4130 fue el primer movimiento crono in house de la firma de la corona. Un desarrollo técnico preciso que no defraudó a nadie cuando fue presentado hace más de veinte años en Baselworld (2000). Arquitectura industrial de rueda de pilares y embrague vertical que simplificó número de componentes y tornillos para robustecer su eficiencia. Cuenta con el sello de Cronómetro Superlativo, que como saben, es la garantía de Rolex que suma COSC y la certificación propia de Rolex tras el montaje. Un calibre que late a 28,800 alt/h con espiral Parachrom, rotor perpetual bidireccional y 72 horas de reserva de marcha aproximadamente. Un nuevo Daytona con carátula de meteorito presentado este año.

Audemars Piguet 4401 (automático)

Mucho tiempo de espera, pero llegó un crono in house. Y el cronógrafo integrado llegó con Code 11.59. gracias al calibre 4400. Fueron cinco años de desarrollo para un movimiento de 32 mm con rueda de pilares y embrague vertical. Un crono flyback con indicador de fecha reconocible por su rotor de oro con el logo de AP. Cuenta con cinco años de garantía. Puentes con decorado con côtes de Genève y perlado incluso en la parte oculta. Singular construcción con los tres martillos gemelos uno junto al otro. Se mueve a 28,800 alt/ y cuenta con 70 horas de reserva de marcha. Las últimas versiones de este año del Code 11.59 traen la versión 4401, el mismo también montan las últimas versiones cronógrafo del Royal Oak.

A. Lange & Söhne calibre L951.6 (manual)

Ingeniería soberbia. Y realmente pudiéramos también mencionar la complejidad técnica sobresaliente del Double Split o el Triple Split, prodigios cronométricos para medir lapsos de tiempo. Pero nos gusta el calibre L951.6 por funcionalidad, legibilidad en carátula y bellísimos acabados. Lo monta el elegante Datograph Up/Down. Un crono flyback que presenta dos contadores, indicación de reserva de marcha y gran fecha. Una de las maravillas de la manufactura de la firma germana. Su frecuencia es baja (18,000 alt/h) y cuenta con 60 horas de reserva de marcha. Pero es un mecanismo manual de 451 componentes, rueda de pilares y embrague horizontal. Es realmente la base técnica del L951.5 de los cronógrafos de la familia 1815 sin otras funciones o complicaciones añadidas.

Omega 9900 Master Co-axial (automático)

La más alta tecnología de Omega. Fue el primer crono in house de Omega en recibir la certificación METAS en 2016 para el Seamaster Planet Ocean. También lo emplean los Speedmaster Moonwatch y Racing. Fue la evolución del 9300. Co-Axial, antimagnético a 15,000 Gauss, espiral de silicio y volante de titanio. Late a 28,800 alt/h y sus dos barriletes en serie aportan 60 horas de reserva de marcha. La versión 9901 cuenta con rotor en oro. Muchos de ustedes apuestan al 3861 con la reciente certificación Master Chronometer, o el propio 321, que ha resurgido tras una reconstrucción original y es solicitado por los coleccionistas. Estos últimos son movimientos descendientes del original Lemania CH 27.

El Primero 3600 (automático)

Pionero y envidiable cronógrafo de alta frecuencia. Tiene una historia fascinante y está vivo gracias a Charles Vermot. Lleva en producción más de 50 años desde su lanzamiento. Un gran motor también usado por otras firmas punteras en la industria suiza. Con la nueva colección Chronomaster Sport llega la última versión actualizada. El movimiento fue rediseñado para la Chronomaster lanzado en conmemoración de su 50 Aniversario el pasado 2019. Mantiene sus 36,000 alt/h y aporta 60 horas de reserva de marcha. Su rueda de pilares adopta el color azul y el rotor presenta la masa oscilante con la estrella de Zenith. Cronómetro certificado de la histórica manufactura de Le Locle que sigue activo y evolucionando. También podríamos mencionar el más complejo El Primero 9004 para la familia Defy. Pero el 3600 es una maravilla anacrónica que sigue viva.

Breguet 533.3 (manual)

Un desafío a la eternidad. En 1999, Nicolas G. Hayek adquirió Breguet —que ya contaba con Lemania desde 1992—. Y Swatch Group decidió diez años después que Lemania ya no fabricaría calibres para otras marcas. El nombre de Lemania se cambió a Manufacture Breguet. La producción de los modernos calibres de Breguet se ha construido sobre los cimientos de la histórica Lemania. El bello movimiento cronógrafo 533.3 de cuerda manual de Breguet es el heredero directo del mítico 2320 o 533.3 de los años 40 —comercializado como CH 27—. Albert Piguet, diseñador jefe de movimientos de Lemania, fue quien lo concibió. El CH 27 evolucionó hasta convertirse en una versión bellamente acabada y decorada denominada 2310. Éste se convirtió en un hito en la relojería y fue adoptado por firmas las firmas más reconocidas de la industria suiza como Patek Philippe, Vacheron Constantin y Omega, entre otras. Actualmente es la base para los cronógrafos de las colecciones Type XXI y Marine. Aunque los últimos Type XXI se inclinan por otro ascendente de Lemania que replicaba el Valjoux 7750. Este Breguet 533.3 es un movimiento manual a 21,600 alt/h con 48 horas de reserva de marcha, como en la Ref. 5287 que aquí recuperamos. Tal vez Breguet pudiera pensar en el futuro con la resurrección de este 533.3 para apostar por cronos con sello más poderoso.

Vacheron Constantin 3300 (manual)

Una belleza que no debemos obviar. Aquí fueron siete años de desarrollo que comenzaron en 2008 para alcanzar su primer movimiento cronógrafo de manufactura. Un monopulsante de bella arquitectura con el sello de la Cruz de Malta que se lanzaba en la colección Harmony. Su presentación tuvo lugar en el SIHH del 2015. Entre otros rasgos, un desarrollo de rueda de pilares con embrague horizontal y dos martillos para el contador de minutos y de segundos —en lugar de uno—. Gran sensibilidad en el monopulsador y el perfil de las ruedas de los engranajes extremadamente precisos. A 21,600 alt/h, este calibre manual cuenta con 65 horas de reserva de marcha. La garantía del Punzón de Ginebra suma valor. Posteriormente, Vacheron Constantin presentaría su calibre automático in house 5200 para la renovada colección Overseas a 28,000 alt/h. Pero la belleza del Harmony es realmente especial.

Jaeger-LeCoultre 751 (automático)

Fiabilidad y refinamiento incuestionables de la Grande Maison. La firma, por excelencia, que siempre apostó por el desarrollo técnico y fue proveedor de las principales marcas de la industria durante muchos años. El calibre 751 rinde bajo el sello del Control de las 1000 Horas de la firma y fue lanzado en el 2004. Cuenta ventajas técnicas como un rotor que descansa sobre bolas de cerámica y dos barriletes. Lo usa el poderoso Master Compressor y es el movimiento base usado en la familia de los modernos Master Control Chronograph o el mismo Polaris Chronograph (751H) con alternancia a 28,8000 alt/h y una reserva de marcha de 65 horas. Preciso, eficiente, confiable.

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