Un aniversario siempre es un momento para reescribir la historia”, dice Ilaria Resta. Cuando se incorporó a Audemars Piguet, en 2023, empezó a buscar argumentos para celebrar los 150 años del mito que ahora dirige. Y los ha encontrado a su manera. Por ejemplo, con un nuevo personaje. Suzanne Audemars, de apellido de soltera Piguet, más conocida como La Zanne.
Una mujer valiente que entre 1771 y 1772 perdió a su marido y tres de sus hijos por una epidemia. Vivía a las afueras de Le Brassus y sacó adelante a los otros tres vástagos porque les encaminó en la relojería. Louis-Benjamin fundó Louis Audemars & Cie. en 1811 y el nieto, Jules Louis Audemars, con su socio Edward Auguste Piguet, iniciaron la historia que nos ocupa. Una nueva heroína para la comarca del Valle del Jura. Ilaria juntó a su equipo y dio pautas para organizar los festejos. La gente importa, Le Brassus y sus ganaderos en verano y relojeros en invierno importan y sus cielos estrellados con la luna nítida importan.
Primero el contexto. Para los 150 años, Audemars Piguet ha preferido traer el mundo a su pueblo en lugar de que AP vaya al mundo. El viejo edificio de la Route de France, donde se firmó la sociedad, se ha recubierto como un libro de cuento. Relata cómo un pequeño valle en el que anidó la relojería desde el siglo XVI se convirtió en patrimonio histórico universal. En el interior, encontramos un viaje en el tiempo denominado House of Wonders con objetos, libros, fotografías y sus protagonistas.
Una sala de cine proyecta documentales históricos, el Musée Atelier es otro libro que atesora el trayecto y para la cena de gala se creó todo un restaurante apartado en el campo, en Grandes Roches, donde estaba la casa de La Zanne. Durante diez días la firma invitó a 150 amigos en fechas separadas para celebrar y escenificar su gran historia. Sobre el escenario, la propia Ilaria Resta y el director de patrimonio, Sébastian Vives, actuaron como cronistas. Nada como lo in-house para explicar la materia de la que están hechos los sueños.
Círculo virtuoso
Ahora el producto. Y nada como el Calendario Perpetuo para trazar un círculo virtuoso de un siglo y medio y explicar el fenómeno AP. Los dos relojes de escuela que terminaron los fundadores en 1875 incluían ya esta complicación. En 1955 la manufactura presentó el primer calendario perpetuo de pulsera con el ciclo bisiesto. En 1978 su mítico calibre 2120/2800 creado en secreto durante la crisis del cuarzo por Michel Rochat, Jean Daniel Golay y Wilfred Berney sobre una base de Jaeger-LeCoultre y Dubois Dépraz fue el primer fechador perpetuo extraplano (2.45 mm) de la historia y permaneció en producción por más de 50 años.
Unos años más tarde, en 2015, el Cal 5134 fue un digno sucesor, que ha equipado griales como los Royal Oak John Mayer o Cactus Jack y, finalmente en 2018, el Cal. 5133 del RO Selfwinding Perpetual Calendar Ultra-Thin RD#2 logró alinear los tres planos habituales de un QP en un solo nivel de 2.89 mm de espesor. Demasiada historia para un párrafo.
Un calibre fuera de serie
La idea era abrir otro capítulo inédito para un momento tan especial. Se llama Cal. 7138 y es un movimiento automático de 4.09 mm de espesor, 422 partes y 4 Hz de frecuencia que representa un formidable post calendario perpetuo, mitad progresista, mitad conservador, más cutting-edge en sus soluciones técnicas que en su diseño, creado de dentro para fuera y viceversa. En esta institución hace tiempo que saben que la relojería necesita proponer a sus fans motivaciones más profundas que la mera especulación económica para diferenciarse de otras formas del lujo.
El nuevo desarrollo, una combinación de erudición y simpleza estética, lo pone en práctica en tres relojes: un
Code 11.59 by Audemars Piguet Selfwinding Perpetual Calendar / 41 mm de oro blanco de 41 mm con una bella carátula azul ahumada creada con el guillochetista Yann von Kaenel y una correa de ternera recubierta de caucho textil.
Se unen dos Royal Oak Selfwinding Perpetual Calendar / 41 mm, uno de acero con rostro azul y otro monocromático en oro arena. Los tres se editan en una versión abierta y otras tres ediciones limitadas a 150 ejemplares respectivamente que se diferencian de los modelos genéricos por su logo histórico y el grabado 150 Anniversary y 1/150 en la parte posterior.
Giulio Papi, Lucas Raggi, director de Investigación y Desarrollo, y Nicolas Ponsot, Project Manager, nos explicaron como se logró la proeza. Ellos lo hacen tan fácil como un paseo por las montañas que se ven al frente. Les pregunto qué prefieren del nuevo desarrollo y presumen el sonido del paso de los dientes al ajustar la fase de la luna. Enormes.
Una maqueta nos muestra la complejidad del nuevo desarrollo. Dos ruedas se desplazan de su eje en una torsión rara que permite que una corona all-in-one ajuste todo el calendario perpetuo en cuatro posiciones sin riesgo de daños si se manipula entre las 9 pm y las 3 am, la zona de riesgo.
Cómo funciona
En la posición normal se da cuerda al reloj. Si la corona se extrae una vez, hacia adelante se ajusta la fecha y el mes y hacia atrás el ciclo bisiesto. Con una extracción más, se mueve la hora en las dos direcciones. Si regresamos la corona de nuevo a la posición dos se obra el milagro: el ajuste del día y la semana hacia adelante y la fase lunar realista tomada de una foto de la NASA hacia atrás. Dos de las cinco patentes del reloj tienen que ver con este consumado sistema de ajuste.
Esfera rediseñada
La esfera ha sido también rediseñada en una armonía perfecta para hacer más intuitiva una lectura de estilo europeo (de izquierda a derecha). Es decir, los días empiezan en la subesfera de las 9 h, la fecha a las 12 h y el mes a las 3 h con la luna abajo a las 6 h. Una cruz perfecta. En el anillo periférico interior la semana 1 empieza arriba a las 12 h, a diferencia de los anteriores QP de AP que la semana 52 aparecía en esa posición. Ahora el día 1 y el lunes también se alinean en la parte superior de sus discos. Puro equilibrio cenital.
El disco de los días encierra otra de las patentes. Su progresión irregular para los días de una y dos cifras se ha logrado con un engranaje con diferente separación entre los dientes para hacer más equilibrada la lectura.
Royal Oak Selfwinding Perpetual Calendar / 41 mm de acero.
Tributo al calibre 5135
Audemars Piguet también ha querido rendir tributo por última vez al legendario calibre 5135 de calendario perpetuo. Los coleccionistas lo adoran por ediciones como las de cerámica azul, negra o blanca. Se edita un Royal Oak Perpetual Calendar “150 Anniversary” Openworked limitado a 150 unidades también con el logo vintage del aniversario y la misma luna realista de los anterior.
Se trata de una caja de 41 mm hecha en titanio y BMG (Bulk Metalic Glass) para los dos biseles y los eslabones centrales del brazalete. La carátula de zafiro está inspirada del RO Pocket Ref. 25729 y lleva el corazón visible y discos interiores de latón azul para enmarcar las funciones. Una última oportunidad para dar sentido a la nostalgia antes de pasar página.
La icónica complicación ha sido reformulada tantas veces que al pensar en los 150 años tal vez sea más sencillo recordar a Suzanne. The beat goes on.
FICHA TÉCNICA
Audemars Piguet Code 11.59 by Audemars Piguet Selfwinding Perpetual Calendar / 41 mm
FICHA TÉCNICA
Audemars Piguet Royal Oak Selfwinding Perpetual Calendar / 41 mm
FICHA TÉCNICA
Audemars Piguet Royal Oak Perpetual Calendar “150 Anniversary” Openworked / 41 mm