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La arquitectura orgánica del nuevo SkelTec de Chronoswiss

Llegó una renovación cromática como primer síntoma de que Chronoswiss buscaba un nuevo horizonte estético. Y ese impulso intuitivo por renovar el diseño, ahora se plasma de forma expresa en un nuevo mecanismo. Oliver Ebstein no ha optado por otra versión de su icónico Regulador, sino que apuesta por un esqueletado de factura realmente moderna. Este SkelTec abre nueva colección, así como un mundo de posibilidades para lo que la propia firma llama “nueva era del esqueletado”.  De la colección Sirius, Chronoswiss también presenta una reedición del Opus Chronograph, una bella pieza de mayor complejidad mecánica.

Y para la nueva colección SkelTec, un calibre de manufactura también nuevo. El movimiento C.304 de cuerda manual es la base estética y funcional de un reloj que se lanza en estas dos versiones iniciales en caja de acero o caja de acero DLC con bisel y corona en oro rosa —ambas limitadas a 50 piezas—.

“Diría que el nombre SkelTec se explica por sí mismo. Su exclusivo movimiento de fabricación de 166 piezas con una reserva de marcha de 48 horas combina el espíritu mecánico de Opus con tecnologías de la era espacial. SkelTec lleva el esqueletado artesanal y tradicional a velocidad de transformación”, señala Maik Panziera, el jefe de diseño del atelier de Lucerna.

SkelTec llega en caja de 45 mm de diámetro y 15,15 mm de grosor con correa de piel de becerro y textil. Es un ejercicio de arquitectura radical donde se eliminan las partes superfluas y el mecanismo parece flotar orgánicamente. Un diseño en plena armonía estructural con la caja curvas escultóricas, donde la clásica corona de cebolla se integra con mayor armonía.

RUMA Design trabajó junto a Chronoswiss para el nuevo diseño. “Con estos elementos revolucionarios juntos, el aspecto extremadamente técnico en general es delicado, pero a prueba de balas, al tiempo que mantiene los elementos significativos de Chronoswiss como el bisel estriado y la corona de cebolla», comentan Rubén Velasco y Manuel Fuentes, fundadores de RUMA Design.

Un verdadero desafío mecánico como confiesa Panziera. “En otras industrias, estas formas fluidas se pueden implementar fácilmente con moldeo por inyección. Sin embargo, dado que no se puede lograr un resultado de alta calidad con acero inoxidable en el sector de la relojería, la dificultad radica en implementar este diseño orgánico en una máquina CNC de cinco ejes”, explica el jefe de diseño de la firma. “Para la perfecta geometría de la caja, los cuernos tuvieron que ser fabricados laboriosamente de forma individual y atornillados directamente a la parte media de la caja. Lo que me encanta de SkelTec y del nuevo Opus Chronograph es que muestran con orgullo que Chronoswiss domina tanto el esqueletizado clásico como el contemporáneo”.

El Opus Chronograph, por otra parte, presenta dos versiones en caja de 41 mm. Monta el calibre C.741S automático de 300 componentes. Un reloj más complejo que ya en 1995 supuso el inicio de los movimientos esqueletados en Chronoswiss. Esta versión actualizada refresca la moderna geometría de la carátula y acorta sus asas para mayor comodidad en la muñeca.

Su hermeticidad ha sido reforzada hasta 100 metros. Un cronógrafo ligero que también presenta ahora una moderna y colorida pieza con dial azul y naranja limitada a 50 ejemplares. Viste correa de piel de aligátor de Louisiana.

El nuevo SkelTec es un reloj con alma deportiva, estética de vanguardia y mecánica sólida. Bajo esta nueva filosofía del esqueletado, el propio Flying Grand Regulator también puede encontrar infinitas oportunidades para seguir refinando el universo del Regulador.

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